April 2009

El Regreso de la “Pelota Pequeña”

PHOENIX — Desde el
2007, se ha reducido la proporción de cuadrangulares conectados a menos de tres
por cada 100 turnos en Grandes Ligas, después de promedio bien por encima de dicha
cifra de 1999 al 2006.

En otras palabras el
jonrón, el batazo tan anhelado, ha disminuido en su frecuencia, y por ende, en
su importancia, ya que los equipos tienen que encontrar otra forma de anotar
carreras.

La alta proporción de
vuelacercas en la segunda parte de la década de los 90 no es noticia; todos
recordamos aquellos años de Mark McGwire y Sammy Sosa, además de la temporada
histórica de Barry Bonds en el 2001, cuando puso la marca de 73 jonrones que
sigue en vigencia.

Muchos llamarán esta
época “la era de los esteroides”, y no creo que estén lejos de la verdad,
aunque aquí nuestra meta no es tocar ese tema con profundidad, por lo menos en
esta edición de “Desde el Desierto”.

Lo  que sí me parece bastante interesante es el
hecho de que los equipos ahora tienen que depender más de la velocidad, la base
robada, el bateo y corrido y otras tácticas que se perdieron un poco durante
los años 90 y la primera parte de esta década.

Un claro ejemplo de
la transición del poder a la denominada “pelota pequeña” se puede encontrar con
los Marineros de Seattle.

Hace un año, los
Marineros tenían un equipo de muchos nombres que eran sinónimo del poder. En el
2008, Seattle empezó con una alineación que incluía a Richie Sexson, Raúl
Ibáñez y al dominicano Adrián Beltré. Parecía una buena “casa de poder”, y
tanto Ibáñez como Beltré produjeron más o menos lo que se les esperaba.

No fue así con
Sexson, quien fue dado de baja y terminaría con los Yankees un tiempo después.
Llegaron las derrotas y hubo “limpieza” en Seattle, con el despido del manager
John McClaren y del gerente general Bill Bavasi.

marineros.jpg

El nuevo arquitecto
de los Marineros, Jack Zduriencik, hizo algunos movimientos interesantes que
han dado resultados ya en el 2009. El venezolano Endy Chávez, quien llegó desde
los Mets en el cambio por J.J. Putz, ha sido una excelente revelación con su
velocidad, bateando como segundo detrás de Ichiro. En dicho cambio masivo entre
tres equipos, llegó el también venezolano Franklin Gutiérrez.

Con la ida de Ibáñez
vía agencia libre (y sin siquiera mencionar el regreso de Ken Griffey Jr. a
Seattle), los Marineros ya cuentan con más defensa en los jardines y más
velocidad en su lineup…y menos poder, por lo menos en el papel.

¿El resultado hasta
ahora? Los Marineros, proyectados para el sótano por muchos durante la
primavera, han sorprendido con marca de 12-7 para el 27 de abril, ocupando el
primer lugar del Oeste de la Liga Americana.

Con 12 bases robadas
colectivas, están en el octavo lugar en la Americana, pero en batazos de
sacrificio están bien por encima de todos en el Joven Circuito, en el primer
lugar con un total de 10. ¿Y jonrones? En el penúltimo puesto de la liga con
14; sólo Oakland ha conectado menos.

Efectivamente,
Seattle está jugando la “pelota pequeña” y eso está rindiendo sus frutos. Creo
que es una tendencia que seguirá en aumento tanto en la Liga Americana como en
la Nacional, donde por naturaleza se juega más así con la velocidad. 

Hablando de equipos
de la Nacional que usan velocidad, este béisbol en el que se manufacturan las carreras
me recuerda a mis queridos Cardenales de los años 80, que con nombres como
Lonnie Smith, Ozzie Smith, Willie McGee y Vince Coleman, fueron a tres Series
Mundiales y ganaron un título del Clásico de Otoño con pocos jonrones y muchas
bases robadas. Ese era un béisbol emocionante de ver.

Y ya que mencionamos
San Luis, allí en el Busch Stadium se jugará el Juego de Estrellas el 14 de
junio. No te olvides de votar por tus favoritos (¿velocistas en vez de
jonroneros?) en la papeleta
electrónica de LasMayores.com

Hasta la Próxima,
Desde el Desierto.

 

Caos en la Capital

Acta.jpg

PHOENIX — Hay que comenzar este
blog con algo penoso, que es el caso de los Nacionales de Washington. En cierto
sentido los Nacionales son un equipo que seguimos con especial atención desde
LasMayores.com, ya que es dirigido por el dominicano Manny Acta y cuenta con
una buena camada de jugadores latinoamericanos. Además, el que conoce a Acta lo
califica como todo un hombre del béisbol, además de un caballero.

Mucho se ha escrito y
se ha hablado sobre el pésimo comienzo de la temporada del equipo capitalino, y
mucho se ha especulado acerca del puesto de Acta, quien empieza su tercera
temporada como capataz del conjunto. Pero en el caso de los Nacionales, mucho
de lo negativo tiene que ver con acontecimientos fuera del alcance del piloto
quisqueyano.

El pitcheo de Washington
ha sido pésimo hasta el momento. Llegó el equipo al 20 de abril con efectividad
colectiva de 6.38, la segunda peor de la Liga Nacional. Recuerden el
lío del dominicano Odalís Pérez
, quien al final no quiso cumplir con el
contrato que firmó con el equipo en el invierno, y el caso de Jorge Sosa, que
llegó tardísimo a Estados Unidos debido a que no recibió su visa de trabajohasta hace poco tiempo. Aunque hay cierto talento en el cuerpo
monticular, con nombres como el dominicano Daniel Cabrera, el joven promisorio
Scott Olsen y el prospecto Jordan Zimmerman, obviamente no se trata de un staff
listo para competir seriamente en la Liga Nacional.

Con los bates no
están del todo mal, con promedio colectivo de .268–séptimo en el Viejo
Circuito–y con nombres como Adam Dunn, Ryan Zimmerman y el dominicano Cristian
Guzmán, quien empezó muy bien antes de lesionarse, hay potencial para que este
lineup produzca buenos números a lo largo de la temporada.

Pero en sentido
general, los problemas de Washington van más allá del terreno. La gerencia está
en una situación totalmente incierta, luego de la vergüenza de la renuncia
del gerente general
Jim Bowden y 
el
despido de su asistente especial
, el dominicano José Rijo, y todo lo
que rodeó esos casos en la República Dominicana, con el aparente
fraude con la firma
del prospecto quisqueyano Carlos Alvarez Daniel
Lugo.

Como organización,
las cosas fueron de lo sublime a lo ridículo hace unos días, cuando salieron al
terreno con uniformes que tenían las letras “Natinals”, mal escrito, en vez de
“Nationals”, es decir que le faltaba la “o” en inglés. El equipo de Washington,
de manera injusta o no, ha sido objeto de burlas por todos lados desde
entonces.

Zimmerman.jpg

No se sabe qué va a
pasar en los Nacionales ahora. La noticia más positiva en los últimos días fue
la firma
de Zimmerman
a una extensión de contrato.

Es bueno eso, pero la
avalancha de factores en contra del equipo de Washington podría resultar en la
ida de Acta; sería el caso de siempre de que con los jugadores no pueden
botarse a todos, así que el manager paga el precio. Si de alguna manera puede
el dominicano enderezar el barco, no tiene que ser así necesariamente. Pero en
caso de tener que irse de Washington, Acta encontrará un buen destino en el
béisbol. Tiene a su favor muchas cosas, entre ellas su juventud combinada con
mucha experiencia ya en la cueva en todos los niveles. 

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

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