May 2009

Manny: Ir o no ir a San Luis

PHOENIX — Mucho se ha debatido si el dominicano Manny Ramírez, suspendido por dopaje hasta principios de julio, debería participar en el Juego de Estrellas.

Claro que los fans, a través del voto, deciden los titulares de cada liga. Y por lo visto Manny tiene mucho apoyo de parte de los aficionados, estando en el cuarto lugar de la Liga Nacional entre los jardineros.

De mi parte, opino que sería una tontería ver a un titular del Juego de Estrellas con apenas un mes y medio, como máximo, de acción en la primera mitad de la temporada.

Pero quisiera saber la opinión de ustedes, amigos lectores. ¿Creen que Manny merece un puesto en el Juego de Estrellas representando la Liga Nacional? Para dejar sus comentarios, favor de ir a “comments” abajo.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

Interligas: No sería mi preferencia

PHOENIX — Cuando empezaron los juegos interligas en
1997, dije que no me gustaba lo que era en ese entonces una novedad.

Doce años después, sigo con esa opinión, pero con
igual número de temporadas para reflexionar.

Claro, para los fanáticos de Nueva York es bien
interesante ver los choques entre los Mets y los Yankees, para la gente de
Texas ver Astros-Rangers y para los residentes de la vasta área de Los Angeles
ver Dodgers-Angelinos, entre otras rivalidades regionales.

Por otro lado, hay que reconocer que hay otras series
sin ningún tipo de “cachet”. En este primer fin de semana, por ejemplo, tenemos
Rockies-Tigres, Diamondbacks-Atléticos y Piratas-Medias Blancas. Sin comentario…

Pero mi queja con los juegos interligas no es
propiamente con eso, sino algo bien sencillo, y es lo mismo que dije hace 12 años:
El realizar juegos interligas en temporada regular le quitó a Grandes Ligas
algo que era propio y exclusivo del béisbol de la Gran Carpa antes de 1997: El
encanto y la mística de lo DESCONOCIDO en la Serie Mundial.

En los principales deportes norteamericanos (MLB, NBA,
hockey sobre hielo de la NHL y fútbol americano de la NFL), el béisbol era el
único que tenía una separación total de sus ligas antes de la serie final, es
decir, la Serie Mundial.

Cuando llegaba el Clásico de Otoño, uno de los temas
más interesantes era cómo iban a medirse no sólo dos equipos, sino dos estilos
y dos conjuntos que no se conocían para nada.

Ahora los equipos de la Liga Americana ya tienen
experiencia haciendo los ajustes sin un designado, ya que se juegan varios
partidos de temporada regular en estadios de la Liga Nacional. Lo mismo, del
otro lado, se puede decir de los clubes del Viejo Circuito, que al llegar a la
Serie Mundial ya han hecho lineups con un designado en los interligas
realizados en parques de la Americana.

En 1982, fue excelente la anticipación entre unos
Cardenales que corrían como locos y casi no daban jonrones, y unos Cerveceros
que sacaban la bola a cada rato y ganaban a base de poder. El resultado fue una
gran Serie Mundial conquistada en siete juegos por San Luis. Y todo fue nuevo.
Nunca se habían enfrentado.

En 1988 y 1990, los Atléticos fueron vencidos por los
Dodgers y los Rojos, respectivamente, que supieron frenar el gran ataque de
Oakland con un pitcheo eficaz y un bateo oportuno. ¿Quién lo hubiese esperado?
Claro, nunca se habían enfrentado.

En 1995, fue de lo más interesante anticipar cómo
reaccionaría la gran artillería de los Indios (Belle, Ramírez, Thome, Murray,
etc.) ante un pitcheo fuera de serie de los Bravos (Glavine, Maddux, Smoltz,
etc.). Al final se impusieron los brazos de Atlanta. Y por supuesto, nunca se
habían enfrentado.

Ya no hay tanto misterio. Hay demasiada experiencia
uno contra el otro, sea en series particulares del mismo año, de años
anteriores o simplemente el hecho de haber jugado en estadios de la otra liga
con las reglas correspondientes.

¿Se imaginan hasta lo más emocionante que hubiese sido
la “Serie del Subway” del 2000 entre los Mets y los Yankees si hubiera sido la
primera vez que se enfrentaban en la historia? Pero claro, venían con cuatro años
de series interligas.

En fin, sé que los interligas son parte del progreso y
que rinden sus frutos y beneficios para los fanáticos, pero como aficionado yo
también al fin, hubiese preferido que conservaran esa mística de lo desconocido
para la Serie Mundial.

¿Qué piensan ustedes, amigos lectores? Si quieren opinar,
favor de inscribirse y dejar un comentario abajo en la sección de “comments”.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto.

 

 

Debate viejo, pero siempre interesante

PHOENIX — En una encuesta informal realizada por
MLB.com y dada a conocer por nuestro amigo Jesse Sánchez, se le preguntó a
mucha gente del béisbol cuál es la división más difícil de Grandes Ligas.

 

Es siempre un debate interesante y jamás vamos a estar
todos de acuerdo…de ahí viene lo divertido de discutir sobre el béisbol y el
deporte en general.

 

En cuanto a las divisiones se refieren, claro que la más
elogiada fue el Este de la Liga Americana, con Boston, Yankees, Tampa Bay y
ahora Toronto.

 

Muchos hablaron también de las dos Divisiones
Centrales, y se obvió en gran parte el Oeste de ambas ligas.

 

Creo que nadie puede dudar que a primera vista el Este
de la Americana es la más difícil, pero hay algo que por lo visto siempre
queremos evitar conversar: los diferentes niveles de nómina entre equipos y
hasta por región.

 

En el Este de la Americana, por ejemplo, los Yankees
(por mucho) tienen la mayor nómina de Grandes Ligas, es decir gastan más en sus
peloteros que nadie. En el cuarto lugar están los Medias Rojas…con tanto
talento de lujo, más vale que estos dos colosales encabecen la más difícil
división en las mayores.

 

Para muchos, la división más débil es el Oeste de la
Nacional, dominada fácilmente por los Dodgers hasta ahora. Los Angeles es el
único equipo de dicha división dentro de los primeros 10 en nómina (noveno),
seguido por los Gigantes  (13ro), Rockies
(18vo), Diamondbacks (20mo) y Padres (29no…o sea, penúltimo). No es ninguna
sorpresa entonces que por un lado una división “débil” cuente con un solo
equipo “rico”, mientras que por otro los Este, con Boston-Yankees por un lado,
más Mets (segunda mayor nómina en G.L.) y Filis (séptima) tengan tanta calidad.

 

En el béisbol el dinero no lo es todo (léase Rays y
Mellizos), pero ayuda para competir año tras año y renovar cada cierto tiempo
con refuerzos vía cambios y la agencia libre.

 

A la hora de evaluar las divisiones, es un factor
importante a tomar en cuenta.

 

¿Qué piensan ustedes, amigos lectores? Hagan sus
comentarios en la sección indicada bajo “comments”.

 

Hasta la Próxima, Desde el Desierto.

 

 

 

 

¿Decisión revolucionaria…o tonta?

PHOENIXEntre el 7 y 8 de mayo, aquí en el desierto sorprendió
a muchos dos acontecimientos:

 

1)   
 El despido como manager de los
Diamondbacks  de Bob Melvin, un capataz
que gozaba del respeto de casi todos como un hombre del béisbol y un caballero.

2)   
 El anuncio de A.J. Hinch como su sustituto.

 

Vamos por partes.

 

Es cierto que los Diamondbacks no habían lucido muy
bien que digamos en los primeros 29 partidos del 2009 (récord de 12-17). Pero
yo opinaría que había que darle un poco más de tiempo a Melvin, quien llevó a Arizona
a un título divisional en el 2007 y quien guió al conjunto a récord ganador el
año pasado, aunque sin clasificar.

 

Bien, el gerente general Josh Byrnes entendía que
hacía falta un cambio ya. Eso se comprende a la perfección.

 

Sin embargo, la selección Hinch como nuevo piloto provocó
todo tipo de reacciones aquí y por el mundo del béisbol, muchas de las cuales
fueron bien negativas. ¿Por qué? Porque Hinch, ex catcher de Grandes Ligas, ha
sido director de sistema de liga menor de los Diamondbacks, pero ¡nunca había
sido manager ni coach en la cueva!
Es decir que su primera experiencia es con
un equipo de Grandes Ligas que aún aspira a competir, ya que estamos apenas a
mediados de mayo.

 

Es un caso curioso. Es una decisión muy poco ortodoxa,
pero algo tiene que ver con la tendencia de los gerentes generales jóvenes que
se han lucido en Grandes Ligas en los últimos años.

 

El primero fue Randy Smith con los Padres al principio
de los años 90, pero en realidad el pionero y el arquetipo del gerente general
joven y astuto, si no pones a Billy Beane de los Atléticos en esa categoría, se
trata de Theo Epstein con los Medias Rojas.

 

Epstein, como todos saben, llegó a su puesto en el
2002 con apenas 28 años de edad. Con una mezcla de buen scouting, una filosofía
sólida y un dinero más que suficiente en Boston, Epstein ha cosechado dos
anillos de campeón en los Medias Rojas.

 

Hay otros ejemplos.

 

Andrew Friedman, el jefe de los Rays y apenas entrado
en los “ta”, ha tenido mucho éxito con Tampa Bay, que con una nómina limitada
llegó a la Serie Mundial del 2008 y se ve con muchas posibilidades de volver a
competir este año.

 

Paul DePodesta fue otro de la camada de ejecutivos
jóvenes contratados en esta década, por los Dodgers de Los Angeles. DePodesta
tuvo resultados mixtos, ganando la División Oeste de la Liga Nacional en el
2004 pero siendo despedido luego de una temporada negativa en el 2005.

 

Ahí llegamos a Byrnes, quien llegó a la gerencia de
los Diamondbacks con 35 años de edad, luego de toda una formación en el béisbol
con los Indios de John Hart, los Rockies de Dan O’Dowd y finalmente como
asistente de Epstein en Boston.

 

Byrnes se arriesga con este movimiento poco
tradicional. Este grupo de gerentes jóvenes ha cambiado el modo de hacer las
cosas en muchos sentidos, pero aquí hay algo clave: En el terreno, todos han
tenido éxito con managers bien experimentados.

 

Epstein fue a playoffs con Grady Little y luego logró
las dos coronas con Terry Francona; ambos llegaron al dugout de Boston con
mucha experiencia a diferentes niveles.

 

Friedman y los Rays llegaron a la Serie Mundial con
Joe Maddon, quien tiene toda una vida en el béisbol como piloto y coach.

 

Lo mismo se puede decir de Jim Tracy, el manager que
llevó a los Dodgers de DePodesta al título divisional en el 2004.

 

Al momento de escribir este blog, Hinch tenía 1-3 como
dirigente de los Diamondbacks, con algunas modificaciones en el lineup. Arizona
es un equipo joven, con cierto talento pero no muy pulido, sobre todo en un
lineup con nombres como Chris Young y Justin Upton, quienes no aún no llegan a
su potencial.

 

Si Hinch no es la solución, lloverán más críticas. Si
tiene éxito, ¿quién sabe si veremos toda una revolución de managers jóvenes sin
experiencia en la cueva?

 

El tiempo lo dirá.

 

Hasta la Próxima, Desde el Desierto.

 

 

 

  

Manny Ramírez: ¿Qué opinas?

PHOENIX — Cayó
 como una bomba la noticia de que el dominicano Manny
Ramírez salió positivo por dopaje
. De su parte Manny, seguramente con
la orientación de su flamante representante, Scott Boras, emitió la siguiente
declaración a través del sindicato de jugadores:

“Recientemente fui a un médico por un asunto personal de salud. Me
dio una medicina, no un esteroide, que él pensó que estaba bien darme.

“Desafortunadamente, la medicina estaba prohibida por nuestro
reglamento de drogas. Según ese reglamento, ese error ahora es mi
responsabilidad. Me aconsejaron no decir nada más por ahora. Sólo quiero decir otra
cosa: me han sometido y he aprobado unas 15 pruebas de drogas en las cinco
últimas temporadas”.

 La pregunta para ustedes, amigos lectores, es bien
sencilla: ¿Creen que el positivo de Manny es algo inocente, provocado por una
medicina inocua, o creen que Manny efectivamente ha usado sustancias prohibidas
para aumentar el rendimiento?

 Dejen sus comentarios en la sección indicada en este blog,
abajo en “comments”.

 Gracias

 

 

El caso curioso de los Mets

PHOENIX–Mientras
los fanáticos de los Yankees lamentan el pésimo inicio de su equipo en la serie particular contra sus rivales de Boston, los del otro club neoyorquino,
los Mets, no saben ni qué pensar de su equipo, que no está jugando el
peor béisbol del mundo, pero que tampoco se ha visto muy dinámico que
digamos.

El
gerente general del conjunto de Queens, Omar Minaya, ha hecho un
sinnúmero de firmas y cambios desde que llegó al mando de la
organización en el 2004, con resultados mixtos. Para mí, es interesante
ver los ajustes que hizo en el roster para el 2009.

Mucha
gente le echó la culpa al relevo de Nueva York por los colapsos del
equipo tanto en el 2007 como el 2008. Pero esta vez el dominicano
Minaya tomó cartas en el asunto, adquiriendo no sólo al mejor cerrador
del negocio, el venezolano Francisco Rodríguez, quien venía de una
temporada histórica de 62 juegos salvados, sino también al ex taponero
de los Marineros, J.J. Putz, y a Sean Green.

La
mejoría ha sido notable. Para el 6 de mayo, el bullpen de los Mets
tenía la mejor efectividad de la Liga Nacional con 3.01. El Kid llevaba
siete juegos salvados y promedio de carreras limpias de 1.54, y Putz,
en la mayoría de los casos, ha hecho el trabajo.

¡Pero
anjá! Ahora uno de los problemas principales es la rotación, que para
la fecha anteriormente mencionada tenía efectividad colectiva de 5.14,
la segunda peor del Viejo Circuito, superando solamente a los Filis,
que con todo y eso curiosamente se encontraban en la cima del Este de
la Liga Nacional.

Claro, los problemas del mexicano Oliver Pérez,
recién firmado de nuevo por Minaya, perjudican sobremanera a los Mets.
Y aparte del as venezolano Johan Santana, ningún otro abridor ha dado
la cara por los Mets de manera consistente.

Del otro
lado de la moneda, la ofensiva de Nueva York es otra curiosidad, con
nombres como el dominicano José Reyes y David Wright, más los boricuas
Carlos Beltrán y Carlos Delgado.

Reyes ha empezado lento, pero los demás están bien; inclusive, Beltrán encabeza la Nacional con robusto promedio de .404.

Aquí está
lo interesante: los Mets encabezan la Liga Nacional en promedio
colectivo con .282 (empatados con los Dodgers), ¡pero están en el noveno lugar en carreras anotadas con 118!
Definitivamente, algo anda mal.

Es así
como lo dijo el propio Minaya, y como lo analizó el colega Eric Núñez en su
excelente serie denominada Extrabases: algo falta en
los Mets.

Queda
toda la temporada maratónica para que el equipo de Queens se ponga en
buena racha, y quién sabe qué pasará en el Este de la Nacional. Pero si
los Mets no “se ponen las pilas” y no hacen algo de impacto en este
2009, Minaya–quien recibió una extensión de contrato de los Wilpon hace
unos meses–tendrá que volver a contestar las preguntas pesadas de la
exigente prensa de Nueva York.


Hasta la Próxima, Desde el Desierto

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