November 2009

Hay que reconocer la dura realidad

PHOENIX -
Es bien interesante el debate sobre el bateador designado y su lugar–o no–en el
Salón de la Fama, ya que el boricua Edgar Martínez aparece por primera vez en
la papeleta de los votantes
este año.

En este
tipo de discusiones, hay dos preguntas fundamentales: Una es si un jugador llegará
o no, y la otra es que si debería ser elegido.

Para mí la
primera es fácil de contestar.  Creo que
a Martínez se le hará muy difícil llegar en una primera oportunidad, aunque sí
pienso que recibirá suficientes votos para seguir en la boleta durante unos años.
Pero mi pronóstico es que no llegará a Cooperstown.

La segunda
pregunta, que si debería ser exaltado al Salón, es más difícil de analizar.
Pero ahí va:

No.

Por más que
hiciera con el madero en Grandes Ligas, no.

Edgar
Martínez ha sido el bateador designado más productivo desde que se implementó
la regla en la Liga Americana en 1973 (el dominicano David Ortiz pretende
alcanzarlo, pero quién sabe…). Fue uno de los bateadores derechos más finos de
nuestra generación, con una combinación de promedio, porcentaje de embasarse y
un poder ocasional y muy oportuno.

Los logros
individuales son muchos: Dos títulos de bateo de la Americana, cinco Bates de
Plata, siete participaciones en el Juego de Estrellas, tres veces líder de
porcentaje de embasarse (una estadística subestimada hasta hoy en día) y dos
veces líder en dobles.

Martínez
formó parte de varios equipos exitosos de los Marineros, incluyendo la edición
del 2001 que ganó 116 partidos en temporada regular.

PERO, el
mismo “prejuicio” que algunos alegan que hay en contra del bateador designado
para Cooperstown es lo que lo va a mantener fuera del Salón. Esencialmente
después de 1992, cuando ganó su primer título de bateo como tercera base de
Seattle, Martínez fue designado. Y por más que haya rendido en ese rol, no fue
suficiente para que se convierta en inmortal del béisbol.

Se supone
que el designado está para batear y ya. Por ende, debería tener números tan
buenos o hasta superiores a los tradicionales que son “automáticos” para
ingresar al Salón. Martínez no los tiene.

El
puertorriqueño terminó con promedio de por vida de .312, pero con solamente 309
jonrones (se supone que con 500 HR se llega). Dio 514 dobles, pero su total de
hits fue de 2,247 (se supone que 3,000 es el número mágico).

Por
supuesto, cuando un pelotero haya amasado números que se acercan a los tradicionales
para ser considerados Salón de la Fama, hay otros factores que a veces los
catapultan hacia Cooperstown, como por ejemplo la defensa.

Pero ahí
está el problema.

Martínez
nada más tiene a su favor lo que hizo con el bate. Y sus números, por más
impresionantes que hayan sido en un momento de su carrera, no van a ser
suficientes.

Hasta la
Próxima, Desde el Desierto

Comenzamos la “fiesta de los ricos”

PHOENIX -
Llegó la época de la agencia libre en Grandes Ligas.

Siempre es
un tiempo de especulaciones y conjeturas, y en muchos casos, esperanzas.
Esperanzas de que tu equipo pueda mejorar a través de la firma de una gran
estrella. Pero como siempre, eso se ve limitado a unos pocos equipos. Miren
este párrafo de la nota sobre la agencia libre en LasMayores.com:

De los equipos que se espera que estén activos
se encuentran los Mets, cuya temporada del 2009 fue arruniada por las lesiones;
los Angelinos, que podrían perder a Lackey, Figgins y Guerrero; los Yankees,
que podrían tener que reemplazar tanto a Damon como a Matsui; los Medias Rojas,
que necesitan un gran bate; y los Dodgers, que han perdido ante los Filis dos
años seguidos en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

Nueva York,
Boston y Los Angeles. Toda la actividad concentrada en tres mercados. Claro,
habrá más, pero ya ustedes captan la idea. En Grandes Ligas hay esperanzas para
unos pocos. Si eres fanático de otro equipo que no sea uno de estos, o quizás
de uno de los de Chicago o de una que otra excepción de esta regla, en tu
conjunto se va a restar en vez de sumar.

Así no se
hace.

Sé que he
abarcado este tema en varias ocasiones, pero duele ver cómo existe un
egocentrismo entre los fanáticos de los equipos de los “mercados grandes”. Para
ellos, todo está bien. Viví muchos años en Nueva Inglaterra (donde reinan los
Medias Rojas) y luego en Nueva York, y allí nadie quiere reconocer la falta de
equilibrio y lo privilegiados que son.

Pero nada.
Quizás algún día veremos un sistema en que los equipos que sepan manejarse con
más inteligencia sean los más exitosos, en vez de los que simplemente tengan
más dinero para gastar.

Y tampoco
me hablen de los Mellizos, Atléticos, Marlins o Rays, equipos “pobres” que alcanzaron
algo de éxito en esta década. ¿Pudo Minnesota retener a Johan Santana y Torii
Hunter? ¿Pudo Oakland retener a Giambi, Hudson, Tejada, Zito, Mulder, Damon o
Foulke? ¿Pudo la Florida retener a Pudge, Lowell, Beckett, González, Castillo? ¿Y
por qué cambió Tampa Bay a Scott Kazmir a menos de un año de haber ido a la Serie
Mundial y teniendo récord ganador en el momento de hacer el canje?

Es un
sistema injusto. Y seguiré “jorobando” con este tema hasta que se arregle.

Hasta la
Próxima, Desde el Desierto.

Temporada para el recuerdo en el 2009

NUEVA YORK -
Está claro que de ninguna manera los fanáticos pueden quejarse de la Serie
Mundial del 2009
, y el excelente rating de televisión lo refleja.

Con los
Yankees y los Filis, estamos hablando de dos equipos que no sólo cuentan con
suma calidad en el terreno, sino también que representan tradición y “glamour”
en el béisbol, siendo uno el campeón defensor y el otro la franquicia más
popular de la historia.

Además,
éste es el primer Clásico de Otoño en seis años que llega por lo menos a un
sexto partido (la última vez había sido Yankees-Marlins en el 2003). Y con
nombres como Pedro Martínez, Alex Rodríguez, Mariano Rivera y Carlos Ruiz,
entre otros, tenemos una representación latinoamericana decente (con todo y la
ausencia de venezolanos).

Con
actuaciones históricas de A-Rod, Chase Utley y (del lado negativo) Ryan Howard,
más el “show de Pedro” en el Yankee Stadium, ha habido de todo un poco en esta
postemporada y en esta Serie Mundial. Hay que valorarlo y apreciarlo.

Claro,
habrá de qué hablar en el invierno con las ligas caribeñas, los premios
individuales y los tantos rumores de cambio y firmas de agentes libres. Pero
tengo que confesar que me va a hacer falta la acción de Grandes Ligas, después
de una brillante temporada del 2009 que se cierra con broche de oro en esta
Serie Mundial.

 Hasta la Próxima, que sí será
Desde el Desierto

 

 

Buenas noticias para el negocio…

FILADELFIA -
Cae bien la noticia de que la Serie Mundial ha tenido un excelente rating en televisión
este año. Según los datos dados a conocer por Major League Baseaball, los
primeros cuatro partidos del Clásico de Otoño tuvieron un incremento de un 45%
en audiencia en comparación con el 2008. Y el Juego 4 fue el más sintonizado
desde el cuarto choque de la Serie del 2004, cuando los Medias Rojas amarraron
su primer título en 86 años al completar una barrida de los Cardenales.


Es bien
importante la popularidad del béisbol en televisión, y hay algunos factores que
pueden verse como motivos del aumento de la teleaudiencia este año.


Primero, y
lo más obvio: la presencia de los Yankees de Nueva York en este Clásico por
primera vez desde el 2003. Quieras o no, seas anti-Yanquista o Yanquista hasta la
muerte, los Mulos del Bronx “arrastran”, sin duda alguna.


Segundo, y
quizás algo que ha pasado un poco desapercibido, es el hecho de que la mayoría
de los partidos han empezado más temprano que en los últimos años. En vez del
primer pitcheo a las 8:40 Hora del Este, se han empezado a las 7:57 (con la
excepción del juego dominical). Veo bien importante esto, para que el
espectáculo se pueda disfrutar más en familia, es decir que sea un evento que
los niños puedan gozar y apreciar.


Es la misma
televisión que ha querido los juegos cada vez más tarde, para captar la
audiencia en el Oeste de los Estados Unidos con Hora del Pacífico. Pero muy
atinada fue la decisión de adelantar los partidos; creo que se ven los frutos
con la mayor audiencia ahora.


Claro, una
serie Yankees-Filis ayuda…


Hasta la
Próxima, Desde…El Desierto, seguro que sí.

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