February 2010

No es igual que antes, pero…

PHOENIX – Mucho se ha
comentado sobre una falta de estelares en la Serie del Caribe, y en sentido
general en las ligas invernales, sobre todo en los últimos años.

El debate se ha
acentuado con el anuncio del acuerdo renovado entre las ligas invernales y
Major League Basebal
l
, el famoso Winter Agreement. Hay opiniones variadas sobre
el nuevo trato, si perjudica más o menos que antes a los circuitos invernales que
tanto seguimos en la temporada baja de Grandes Ligas.

Para los fanáticos en
las principales ligas en los países con una fuerte representación en Grandes
Ligas–República Dominicana, Venezuela, Puerto Rico y México–duele ver que es
cada vez menos la participación en el béisbol invernal de parte de peloteros ya
establecidos en la Gran Carpa. Son muchos los factores, principalmente el
dinero que ganan los ligamayoristas que por supuesto les quita motivación
económica para jugar, además del mayor control que quieren tener los equipos de
MLB sobre sus peloteros, precisamente por la gran inversión que han hecho al
pagarles tanto por sus servicios de febrero a septiembre/octubre.

Esa es la dura
realidad. La “fatiga extrema” es algo invocado tanto por los equipos como los
peloteros; éstos últimos no quieren verse mal en sus países, pero a la vez
tienen que cuidar lo de ellos, es decir su carrera en Grandes Ligas, que tiene
que estar por encima de todo.

Todo el mundo sabe
que ya hace mucho se acabaron los días en que un Juan Marichal lanzaba con el
Escogido después de ganar 20 juegos con los Gigantes de San Francisco, o
Ricardo Carty jugaba con las Estrellas Orientales luego de ser campeón de bateo
con los Bravos de Atlanta, para citar sólo dos ejemplos de la Liga Dominicana,
entre muchos otros de todas las ligas invernales en aquellos tiempos.

Pero el hecho de que
las superestrellas ya no participen en el béisbol invernal no tiene que
quitarle el mérito ni la calidad que sí tiene la pelota caribeña. Y aunque sí
se deja ver Francisco Rodríguez en la Liga Venezolana, ya el béisbol invernal
es para estrellas en ascenso, los Erick Aybar, Alcides Escobar y Fernando
Martínez, entre muchos otros. Y por supuesto, para veteranos que quieren seguir vigentes en la pelota.

En la mayoría de los
casos, se combina algo de orgullo por el equipo al que pertenecen con una
fuerte hambre de poner buenos números y verse bien ante los escuchas y demás
ejecutivos de Grandes Ligas, con miras a los entrenamientos de primavera. El
resultado es un béisbol que todavía se puede calificar de bueno, de calidad,
sobre todo durante los meses de diciembre y enero.

Las emociones siguen
en los terrenos de juego, algo demostrado claramente en las series finales en
R.D., Venezuela y la Liga del Pacífico en México. Y con la reacción de Puerto
Rico en esta Serie del Caribe, hay algo de buenas noticias para la Isla del
Encanto.

Claro, el béisbol
invernal no es lo que era hace 30, 40 años. Pero lo que es ahora no es tan
malo, y como observadores y fanáticos, tenemos que adaptarnos a la realidad y
valorar lo que son las ligas caribeñas hoy en día.

Hasta la Próxima,
Desde el Desierto.

 

 

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