March 2010

La “odisea” de Pujols en el 2010

PHOENIX – Cayó como una bomba el informe sobre los Filis y
su supuesta intención de proponerle a los Cardenales un cambio de Ryan Howard
por Albert Pujols
, sobre todo tomando en cuenta de que venía de Buster Olney,
una figura bien respetada en la prensa que cubre el béisbol en Estados Unidos.

HtrakYvO.jpg

Ambas gerencias desmintieron enfáticamente tal versión, y
ambos peloteros le restaron importancia a las especulaciones. Aunque
desaparezca del panorama esta conjetura específica, vale la pena ver algunos
puntos interesantes del tema de Pujols, los Cardenales y el destino del
toletero dominicano.

El béisbol es un negocio, y los peloteros normalmente firman
con el equipo que ofrece más. Es lógico. Pero en el caso de Pujols, hay que ver
los elementos que le dan otro matiz a su “odisea” del 2010.

En repetidas ocasiones, el toletero ha dicho que quiere
firmar con un equipo que pueda ganar. Hace un año, los Cardenales no se
perfilaban propiamente como una organización con el compromiso de hacer todo
para triunfar en el terreno. Tenían un tiempo sin hacer movimientos de impacto,
y aunque estuvieron cerca de la clasificación en el 2008, no hicieron ningún
esfuerzo por mejorar su equipo antes de la fecha límite de cambios en aquella
temporada.

Sin embargo, desde julio del 2009 todo eso ha cambiado.
Primero fue el canje por Mark DeRosa. Luego vino el cambio por Matt Holliday y
la adquisición del dominicano Julio Lugo, más una serie de firmas y extensiones
que tienen a San Luis como favorito para clasificar de nuevo este año.

Por supuesto, Holliday ha sido la firma más notable, con un
pacto de siete años y US$120 millones. Es el mayor contrato otorgado en la
historia de la franquicia, pero Matt Holliday no es el corazón, ni el alma ni
mucho menos LA FIGURA de los Cardenales. Todo el mundo sabe que Mr. Cardinal se
llama Albert Pujols.

Quien crea que los Cardenales no tendrán el dinero para
retener al primera base no entiende quién es Albert Pujols para la comunidad de
San Luis. La gerencia del equipo sabe lo grande que es el dominicano en esa ciudad,
y si bien es cierto que los Cardenales hayan sobre-pagado (a mi juicio–la pura
verdad en este blog) por los servicios de Holliday, también es verdad (a mi
juicio–la pura verdad en este blog) que lo hicieron con el fin de que Pujols
quiera seguir en el nido, con un compromiso de ganar demostrado de parte la
gerencia del club.

En otras palabras, la meta no es tener a Matt Holliday, sino
que Albert Pujols siga en San Luis. Holliday fue simplemente parte de esa
estrategia.

Otra forma de expresarlo: Es más fácil que Pujols firme por
unos pocos millones menos teniendo a Holliday a su lado en el lineup que a Rick
Ankiel.  

En el pasado se le ha acusado al dueño principal de los
Cardenales, Bill DeWitt, de ser tacaño. Yo mismo lo he hecho. Pero hasta ahora los
propietarios se han visto sagaces en su visión de quién es Pujols para esta
franquicia.

Las palabras no bastan a la hora de expresar lo que ha sido
Pujols y su familia para la ciudad de San Luis más allá del terreno de juego,
con las tantas iniciativas caritativas en el área metropolitana.

¿Y dentro del terreno? Ni hablar. En una visita a
San Luis el año pasado, un amigo mío, mientras tomaba un trago en un bar, miró
al televisor que pasaba un juego de los Cardenales y al llegar a la caja de
bateo Pujols, me dijo lo siguiente: “Tengo que ver este turno. Míralo ahí. Ese
es mi Stan Musial.”

Con apenas 10 años en la Gran Carpa, Pujols ha llegado a ese
status para esta generación, sin siquiera mencionarse todos los récords y hazañas
en sentido general en Grandes Ligas.

Ryan Howard es oriundo de San Luis y bien querido en esa
ciudad. Pero no es Albert Pujols. San Luis le pertenece a Pujols y vice-versa.  El tiempo dirá si el dominicano vuelve a
firmar con los Cardenales, pero de verdad me sorprendería verlo vistiendo otro
uniforme.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

Los espera una temporada “Padre”?

IMG00189-20100301-1232.jpg

PHOENIX – En una División Oeste de la Liga Nacional que
incluye a los Dodgers y los Rockies, son pocos en los Padres de San Diego con
ilusiones de terminar en el primer lugar, ni tampoco clasificar como comodín en
este 2010.

Pero es un club con un interesante sabor latino, con nombres
como Adrián González, Everth Cabrera, Yorvit Torrealba, Edward Mujica, Luis
Perdomo y hasta los hermanos Hairston, Jerry Jr. y Scott, hijos del ex
ligamayorista Jerry Hairston y su esposa sonorense.

El cuadro cuenta con bastante calidad en tres de las cuatro
posiciones con el mexicano González en la primera, el veterano David Eckstein
en la segunda y el nica Cabrera en el campo corto.  En los jardines hay una mezcla de juventud y
veteranía con el prometedor Kyle Blanks, Tony Gwynn Jr. y Will Venable, acompañados
de Scott Hairston y Aaron Cunningham.

En la receptoría Nick Hundley es el presente y el futuro,
apoyado por el venezolano Torrealba, quien a mi juicio tiene mucho más que
aportar que simplemente fungir de “mentor” del primero.

La rotación abridora, encabezada por Chris Young, no asusta
a nadie; en el bullpen sí hay calidad en el puesto de cerrador con Heath Bell,
quien sustituyó de manera brillante a Trevor Hoffman en el 2009.

Lo interesante de los entrenamientos de primavera, siempre,
es que a esta altura nadie está ni en el primer lugar ni en el sótano.  Ese es el aire que se respira en las
diferentes instalaciones, sea de los Yankees o de los Nacionales…todo el mundo
tiene esperanzas, y los equipos “pobres” siempre pueden inspirarse con el
ejemplo de los Rays del 2008.

En el caso específico de San Diego, el tema de siempre es la
nómina, aún con los nuevos propietarios que compraron el equipo el año pasado.
Jed Hoyer es un gerente general inteligente, y viene de la escuela de Theo
Epstein y la organización de los Medias Rojas. Por ese lado se entiende que no
habrá movimientos que no sean bien pensados.

Claro, lo más candente este año será lo de Adrián y si será
cambiado en esta temporada o después del 2010…o si de alguna forma milagrosa
los Padres podrán firmarlo a una extensión de contrato. Como siempre digo, es
una pena que el béisbol de Grandes Ligas no tenga un mejor sistema para que
todos estén en igualdad de condiciones, como los otros deportes de Estados
Unidos. En ese caso un pelotero tan talentoso y valioso como González no
tendría destino necesariamente a Boston, Nueva York u otro gran mercado…pero
bueno, basta con eso por ahora.

Estamos en época de primavera…de esperanzas…y como demostró
Tampa Bay en el 2008, nunca, nunca se sabe.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

 

 

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.