April 2010

Duro camino para los Dodgers

7ISLiThA.jpgPHOENIX – Durante los entrenamientos se me preguntó quién era mi favorito en el Oeste de la Liga Nacional, y dije claramente que eran los Rockies de Colorado. “¿Y los Dodgers?” me respondieron.

En ese momento señalé lo fuerte y completo que veía a los Rockies. El tiempo no dio para yo explicar qué veía en los Dodgers, ganadores de la división en las últimas dos temporadas, para el 2010. Pero se veía venir el mal arranque de los azules–no era difícil de pronosticar.

Los Dodgers cuentan con un pitcheo que tiene algo de talento, pero con demasiadas interrogantes. Clayton Kershaw tiene todo el talento del mundo, y debe de ser una estrella, inclusive este mismo año. Pero después está Chad Billingsley, propenso a las lesiones y con una carrera de altibajos. Vicente Padilla está lesionado. Hideki Kuroda y el nudillista Charlie Haeger no son nada del otro mundo.

El relevo no es malo con Jonathan Broxton apoyado por el venezolano Ronald Belisario y George Sherrill, entre otros.

Pero la realidad es que Manny Ramírez ya no es Manny Ramírez. Lo mismo con Casey Blake. Rafael Furcal siempre es amenaza de lesionarse y perder bastante tiempo. Blake DeWitt no rinde al bate. James Loney ya tiene mucho tiempo en Grandes Ligas sin ser el jonronero que esperaban los Dodgers. Russell Martin está lejos de ser el estelar que fue hace dos años.

Matt Kemp y Andre Ethier no pueden hacerlo todo.

En el pasado, los Dodgers supieron buscar talento desde fuera a mediados de temporada para llegar a playoffs. Ahora con el tremendo lío del divorcio de los McCourt, eso parece más difícil.

Los Dodgers tienen el talento para competir y hasta repetir como campeones de su división. Pero este año va a ser mucho, pero mucho más difícil.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

Diamondbacks: un equipo con algo de potencial

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PHOENIX – Con equipos de alto perfil como los Dodgers, Rockies y Gigantes, la División Oeste se perfila como una de las mejores de Grandes Ligas este año. Y los Padres serán tema de conversación también en este 2010–claro, no será tanto por su desempeño en el  terreno, sino por el destino de la superestrella mexicana Adrián González.

El equipo “olvidado” de dicha división es definitivamente el de los Diamondbacks de Arizona. Después de ganar el Oeste en el 2007 y estar en la pelea hasta el final del 2008, siendo superados ese año por Manny Ramírez y los Dodgers, los D-backs cayeron al abismo la temporada pasada, perdiendo 92 juegos, pero no antes de despedir a medio camino al dirigente Bob Melvin y darle las riendas al joven A.J. Hinch.

Traigo a colación el caso de los Diamondbacks por dos motivos: primero, son el equipo con el que más contacto tenemos aquí en el desierto; y segundo, me parece Arizona un conjunto interesante, con varios elementos que a mi juicio lo colocan no tan lejos de poder terminar por encima de .500, y quién sabe si más.

Todo comienza con un núcleo joven bastante prometedor. El trío del tercera base Mark Reynolds, el jardinero derecho Justin Upton y el cátcher venezolano Miguel Montero le da a Arizona una base sobre la cual se puede construir algo bueno. Reynolds y Upton ya firmaron extensiones de contrato para que sigan en Phoenix durante los próximos años. Hay rumores de que pronto los D-backs le harán una buena oferta a Montero.

Stephen Drew es sólido como torpedero, y poco a poco progresa con el bate. El jardinero central Chris Young sufrió una temporada para el olvido en el 2009, pero si puede parecerse en algo al que fue en el 2007 y durante parte del 2008, será de gran ayuda para las “Diamantinas”.

El jardinero izquierdo Conor Jackson, ya recuperado de la “Fiebre del Valle” que lo mantuvo al margen de la acción el año pasado, busca reaccionar ahora. Bateó muchísimo en la Liga Dominicana como refuerzo del Escogido, pero eso fue al principio de la temporada invernal, cuando normalmente los mejores lanzadores no se han integrado a sus respectivos equipos. Una campaña

completa en Grandes Ligas es otra cosa, y está por verse cómo le irá a este guardabosque, un favorito por cierto entre la fanaticada de aquí.

Pero lo que más optimismo le da a un seguidor de los Diamondbacks es lo que hizo el gerente general Josh Byrnes–con un presupuesto limitado–durante el invierno.

Está renovado el lado derecho del cuadro, con dos ex Bravos de Atlanta: el segunda base Kelly Johnson (dio dos HR en el tercer partido de la campaña vs. San Diego) y el inicialista Adam LaRoche. El primero ya es un pelotero probado a nivel de Grandes Ligas y debe de cumplir que lo que le pide el equipo (ya no cabía en Atlanta debido a la brillante labor del venezolano Omar Infante). El segundo para mí es una incógnita. Ha dado ya varias vueltas en la Gran Carpa, sin llegar del todo a su potencial. Es famoso por sus lentos comienzos, y no dio ni un solo hit en la primera serie contra los Padres. LaRoche tiene una gran responsabilidad en la parte gruesa del lineup, y si no rinde será catastrófico para el equipo que viste el color “Rojo de Sedona”.

El otro movimiento que cayó muy bien fue el mega-canje que hizo Arizona con los Tigres y los Yankees, en el cual Curtis Granderson pasó de Detroit al Bronx. En dicho cambio los Diamondbacks esencialmente cedieron un pitcher por dos: Max Scherzer por Ian Kennedy y Edwin Jackson. Todo el mundo conoce la calidad del brazo de Jackson; es cuestión de comando y de control situacional para este derecho. Kennedy está apenas comenzando su carrera, después de ser un gran prospecto de los Yankees y sufrir una aneurisma en el brazo de lanzar en el 2009. Scherzer tiene un gran talento, pero cuando se trata del dinero limitado de los Diamondbacks, dos es mejor que uno.

Arizona debe de tener la oportunidad de ganar cada partido iniciado por Dan Haren, Jackson y Kennedy. Brandon Webb y su hombro están en veremos. ¿Y Rodrigo López? Quién sabe si el mexicano volverá a ser el que tuvo algunos momentos brillantes con Baltimore en la primera década del milenio.

El bullpen es otra cosa. Chad Qualls es un cerrador de segunda categoría. Bob Howry y Aaron Heilman no asustan a nadie. El venezolano Juan Gutiérrez tiene un buen material, pero aún no se establece como un relevista dominante. El dominicano Esmerlin Vázquez, el californiano Leo Rosales y el joven quisqueyano Jordan Norberto no son nada del otro mundo…al menos a esta altura.

En fin…si Upton sigue su ascenso, si Reynolds no se poncha demasiado, si Young y Jackson logran un repunte, si LaRoche pone de su parte, si vuelve bien Webb…son muchas interrogantes. Pero algo es cierto: si se dan algunas de estas cosas, los Diamondbacks podrían dar de qué hablar. ¿Clasificar? No creo, al menos este año. ¿Darle dolores de cabeza a los “grandes” del Oeste? Claro que sí. Será bien divertido ver eso día tras día aquí en el desierto.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto.

 

 

 

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