June 2010

Movimiento que no sorprende, pero…

9KB2iZMb.jpgPHOENIX – Dicen en el béisbol que no se puede despedir a 25 peloteros, y que por eso cuando un equipo no está jugando a las expectativas, es el manager que paga los platos rotos.

Así parece ser el caso de los Marlins de la Florida y el cubano Fredi González, quien fue sustituido por el boricua Edwin Rodríguez como piloto del equipo.

Son muchas las especulaciones y es mucha la intriga que se ha informado en la Florida desde el final del 2009, cuando de manera sorpresiva el dueño del equipo, Jeffrey Loria, expresó que no estaba del todo conforme con el trabajo de González, aun cuando el conjunto estaba llegando a ganar 87 juegos con una de las nóminas más discretas de Grandes Ligas. En ese momento me parecía algo insólito, dadas las circunstancias.

Ahora es un poco diferente. No estoy diciendo que sea totalmente justificado el cambio de mando en los Marlins, pero la verdad es que el talento está por encima de un récord de 34-36. Es cierto que el relevo, aparte del dominicano Leo Núñez, ha sido un problema, pero con nombres como Hanley Ramírez, Jorge Cantú y Dan Uggla en el lineup titular, más una rotación abridora con Josh Johnson a la cabeza, el desempeño del equipo podría ser mejor.

Hay algunos factores claros que tuvo González en contra: Los Marlins juegan en la división más difícil de la Liga Nacional, con los Bravos, Mets y Filis, tres “pesos pesados”. El famoso incidente el mes pasado con el dominicano Ramírez fue bien feo, aunque la mayoría coincidimos en que González lo manejó bastante bien. Y el 19 de junio, los Marlins perdieron un out en un turno clave al batear fuera de orden– aparentemente una confusión del propio González o una falta de comunicación, dependiendo a quién preguntes–y perdieron por la mínima ante los Rays.

Fredi González es un hombre del béisbol y todo un caballero.  Se escuchan más fuerte ahora  los rumores de que tendría el carril de adentro para reemplazar a Bobby Cox como manager de los Bravos. Termine donde termine, tendrá vida en el béisbol. Creo que nadie duda de eso.

¿Y los Marlins?

Como hemos dicho, hay talento para competir. ¿Podrá Rodríguez hacer lo que hizo el veterano Jack McKeon en el 2003, cuando sustituyó a Jeff Torborg como manager de los Marlins en medio de la temporada y los llevó a ganar la Serie Mundial? Difícil. Jack McKeon tenía toda una vida de alto perfil en el béisbol antes de tomar las riendas de la Florida en aquella temporada. Además, el pitcheo de los Marlins del 2003 era mucho más profundo que el de ahora.

Al fin y al cabo este movimiento se veía venir, aunque diga González que se sorprendió, probablemente por las dos victorias seguidas del equipo antes de anunciarse el cambio.

De mi parte, creo que es tiempo de que Loria–que por poco despide a Joe Girardi en el 2006 de una manera petulante e irresponsable–aprenda a respetar las cosas del béisbol y que sepa de una vez por todas que si no va a invertir, no puede esperar que sus Marlins acaben con todos simplemente porque se haya dado el caso cuando se juntaron varios factores a su favor hace siete años.  

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

Este de la Americana: Calidad sin igual

PHOENIX – Es interesante ver cómo el Este de la Liga Americana va evolucionándose en esta primera mitad de la temporada. Específicamente, podemos ver que entre los tres equipos con mejor récord del Joven Circuito para la fecha, uno quedará fuera de los playoffs.
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Nos referimos, por supuesto, a los Yankees, Rays y Medias Rojas. Si la temporada terminara hoy, Boston no clasificaría, a pesar de tener mejor marca que los punteros de las otras dos divisiones de la Americana, Minnesota (Central) y Texas (Oeste).

Algunos dirán que es injusto que equipos con récords inferiores clasifiquen por encima de otros en la Liga, simple y llanamente por cuestión de quién pertenece a su división. Inclusive, tiene mérito el argumento de que un sistema como el de la NBA, donde van a playoffs los primeros ocho equipos de cada conferencia sin importar la división, sería lo más indicado para el béisbol de Grandes Ligas.

Pero sabemos que eso no será una realidad por ahora. En un sentido hace más interesante la pelea por la clasificación en el Este, donde Nueva York, Tampa Bay y Boston luchan por quedar entre los primeros dos (clasificarán el ganador de la división y seguramente el segundo lugar será el comodín, como van las cosas). La urgencia con la que jugarán estos equipos este verano será algo digno de ver, con tanta calidad y tanto en juego.

Y claro, el caso más interesante y más impresionante es el de los Rays de Joe Maddon, que cuenta con unos pocos estelares y un resto del equipo que sabe cómo ganar, con un pitcheo joven de mucha calidad. Es hasta cómico ver a un equipo jugar un béisbol tan sólido, tan eficiente en los fundamentos, ante públicos tan reducidos en el Tropicana Field del área metropolitana de St. Petersburg, Tampa y Clearwater. Una cosa es que no vayan al estadio los fanáticos de equipos perdedores, pero allá no hay excusas. En otras palabras, llama aún más la atención el éxito de Tampa Bay, con menos recursos, menos apoyo y mucho menos “glamour” que los Yankees y Medias Rojas, tan queridos (y a la vez odiados) por todo el mundo.

Pero dejando de un lado ese tema (que he tratado bastante aquí), no me voy a perder ningún juego Rays-Yankees ni Rays-Medias Rojas. Y por supuesto, veré Yankees-Medias Rojas. El nivel es algo especial, y estamos en medio de una época dorada en el Este de la Americana. Digo así porque antes era simplemente Boston-Yankees. Ahora con un Tampa Bay de calidad (y quién sabe si seguirán así después del 2010, con las situaciones contractuales de algunos de sus estelares), es un gran espectáculo.

¿Quién quedará fuera?

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

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