September 2010

Vemos el Tejada de antes en San Diego

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Administrator
12.00

PHOENIX
– El 24 de septiembre, los Padres estaban en una encrucijada de su temporada,
perdiendo un partido crucial en el séptimo inning contra los Rojos de
Cincinnati. Bien lo dijo el narrador de los Padres en inglés, el legendario
Dick Enberg, cuando

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afirmó que el turno al bate de ese momento podía definir la
temporada de San Diego.

Con
bases llenas, el dominicano Miguel Tejada dio sencillo para empujar dos
carreras
que le darían la victoria a los Padres, que subieron en las posiciones
en ese momento tan importante. La reacción de Tejada, con tanto entusiasmo
animando la cueva de su equipo desde la primera base, fue algo digno de
recordar.  Y eso fue dos días después de
Tejada conectar su jonrón 300 de por vida en otra victoria crucial de los
Padres en Los Angeles.

La
verdad es que Tejada ha rendido con San Diego desde que llegó al equipo a fines
de julio. Mucha gente dio por muerta la carrera del oriundo de Baní, que se
encontraba en una temporada mediocre con los Orioles cuando fue canjeado a los
Padres. Y más analistas todavía se rieron cuando el manager de los Frailes, Bud
Black, anunció que Tejada sería el torpedero regular del equipo, luego del
traslado del quisqueyano del campo corto a la antesala al volver a Baltimore
este año.

A
unos pocos días del cambio, recuerdo bien que aquí estuvieron los Padres para
medirse a los Diamondbacks. Aproveché para hacer unas notas del equipo de San
Diego, incluyendo una sobre Tejada.  El
veterano me confirmó que estaba contento con el retorno al  campo corto, posición que siempre había
jugado. Pero nunca se me olvidará la reacción de Black cuando le pregunté sobre
el alcance de Tejada…venía contestando esa misma pregunta en días anteriores, y
estaba medio cansado de hacerlo. Pero lo hizo con mucha profesionalidad antes
de ponerme un “stop” como para decirme, “ya verás”.

El tiempo
les ha dado la razón a Tejada y a Black. Claro, el dominicano tal vez no haya
llegado a tantos batazos como lo hubiese hecho el nica Everth Cabrera, pero
Tejada se ha visto con manos seguras y en buena posición según el bateador. Y
con el bate el quisqueyano ha sido un elemento indispensable para San Diego y
su lucha por clasificar.

Para
el 27 de septiembre, Tejada llevaba más jonrones (8) con los Padres en 52
juegos que con los Orioles (7) en 97
. También había empujado 31 carreras con 10
dobles y 30 anotadas. La energía y el entusiasmo por el juego se ven claros
todavía con el veterano de 36 años de edad, y su experiencia ha sido importante
para un equipo de San Diego relativamente joven.

Nadie
sabe dónde estará el dominicano en el 2011 ni cuánto rendirá, pero estos
últimos meses en San Diego nos han brindado el Miguel Tejada de antes, el que veíamos
en Oakland en equipos ganadores y con la chispa de un niño que goza su juego de
pelota.

Hasta
la Próxima, Desde el Desierto

Mellizos lo han superado todo para triunfar

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PHOENIX – Cuando se habla de equipos que hacen más con menos, el primero en la lista es sin dudas Tampa Bay, que lucha tú a tú con los Yankees con una nómina bien discreta.

Pero para mí, el caso más llamativo de un equipo que ha triunfado con muchos factores en su contra es el de los Mellizos de Minnesota.

Sí, es cierto que con el nuevo estadio, el Target Field, han incrementado sus ingresos y por eso han podido firmar a largo plazo a Joe Mauer y a Justin Morneau, los dos pilares del lineup. Y antes de eso, habían fichado por varios años al cerrador Joe Nathan.

Ahora bien, llegando al 2010 contaban precisamente con esos tres para llevarlos a otro título divisional. Y si alguien hubiera dicho que sin Nathan (se perdió toda esta temporada) y Morneau (no juega en más de dos meses, debido a una contusión cerebral) Minnesota estaría cómodo en la cima de su división, nadie se lo hubiera creído. Nadie, menos los propios Mellizos.

El manager Ron Gardenhire y la gerencia han sabido lidiar con las limitaciones económicas y la ida de estelares desde hace casi una década. Johan Santana, Torii Hunter, Cristian Guzmán, David Ortiz (antes de convertirse en Big Papi de verdad), Eddie Guardado y Jacque Jones son sólo algunos que se han ido del equipo para ganar más dinero en otro lado.

Ahora sin Nathan y Morneau, han dado la cara nombres como Jon Rauch, Jason Kubel y Michael Cuddyer. Y de manera bien astuta, Minnesota ha agregado este mismo año a Brian Fuentes y a Matt Capps para reforzar el bullpen.

En la rotación, Carl Pavano (el mismo que no hizo nada por los Yankees) se ha convertido en un as, y gracias a la paciencia de Minnesota y la persistencia del propio lanzador, Francisco Liriano ha regresado en grande. Y eso, que los Mellizos han tenido que mover las fichas con lesiones de Nick Blackburn y Scott Baker, entre otros.

Me parece increíble que Pavano y Liriano estén al frente de un cuerpo monticular que podría llevar a un equipo a tener mejor récord que los Yankees en la Americana. Pero así es. Los Medias Blancas, con todo y Jake Peavy (lesionado), la adquisición de Edwin Jackson y por supuesto la de Manny Ramírez, no están ni cerca de los Mellizos en la División Central de la Liga Americana.

A Minnesota no se le va nada en este negocio. En los últimos nueve años (presumiendo otro título divisional en esta temporada), habrá ganado su división seis veces–sin contar el 2008, cuando el equipo quedó corto en un desempate con Chicago.

Ahora lo que falta ver es si los Mellizos podrán pasar de la primera ronda; solamente en el 2002 pudieron ganar una serie divisional, contra Oakland. Desde entonces, han perdido cuatro series seguidas, tres de ellas a manos de los Yankees, incluyendo en el 2009. Tal vez la ventaja de local (en ese frío de Minneapolis jugando al aire libre) los ayude, ya que todo luce indicar que Minnesota se medirá al ganador del comodín, en caso de terminar con mejor récord que Texas.

Pero pase lo que pase, impresiona sobremanera lo que ha logrado Minnesota con tantos contratiempos. Es una organización que sólo sabe ganar.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto.

Filis: equipo veterano con todas las de ganar

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PHOENIX – Ahí vienen los campeones de la Liga Nacional.

Desde el 2007, los Filis de Filadelfia nos han demostrado
algo: No se les puede descartar en ningún momento. Y por primera vez desde
finales de mayo, amanecieron en el primer lugar del Este de la Liga Nacional.

Los Filis llegaron al 8 de septiembre con siete victorias en
sus últimos nueve partidos, y por el momento superan a los Bravos de Atlanta en
su división.

¿Cómo lo han hecho?

Primero, ha vuelto la salud. Están presentes ya Ryan Howard,
Jimmy Rollins, Plácido Polanco, Raúl Ibáñez, Shane Victorino y Chase Utley.
Segundo, el bullpen está muy bien, con Brad Lidge lanzando como es capaz,
apoyado por Ryan Madson, J.C. Romero, José Contreras, Chad Durbin y otros. Y
por supuesto, cuando cuentas con Roy Halladay y Roy Oswalt en tu rotación,
siempre tendrás la oportunidad de evitar las malas rachas.

A mediados de la temporada, con las tantas lesiones, la
falta de profundidad en la rotación, los problemas del bullpen y el buen
desempeño de los Bravos y los Mets–sí, los Mets estuvieron ahí mismo hasta más
o menos la tercera semana de julio–parecía que el reinado de los Filis podía
llegar a su fin en el 2010. Pero con la adquisición de Oswalt y los otros
factores antes mencionados, Filadelfia se ha repuesto y nadie, repito, nadie,
quiere apostar en su contra ahora mismo.

Mucho del crédito tiene que ser para el manager Charlie
Manuel, quien siempre mantiene la calma al frente del equipo, con todo y su
capacidad de confrontar al más fuerte de los fuertes si se le requiere.

Sé que hace mucho de esto, pero nunca se me olvida algo que
dijo, medio fuera del récord oficial, un pelotero estelar de los Filis en el
2004, la última temporada de Larry Bowa como capataz del equipo. Se le preguntó
si un cambio de mando ayudaría a Filadelfia, y el jugador dijo definitivamente
que sí. Es que Bowa, por más vida que tenga en el béisbol (que es mucha), es un
líder demasiado emotivo, que emite cierto pánico cuando su equipo no anda bien.
Bowa llegó cerca de llevar a los Filis a la postemporada, pero nunca llegaron
con él.

En cambio Manuel, como un capitán que sabe navegar las aguas
más turbulentas, es un maestro en eso de manejar los altibajos de una temporada
de Grandes Ligas del Juego 1 al 162…y más allá de eso, por supuesto.

De repente los Filis, como ha sido el caso desde que
hicieron su increíble regreso en el Este ante los Mets en el 2007, se ven como
uno de los fuertes favoritos en la Liga Nacional, con veteranía, experiencia en
postemporada y una gran cantidad de peloteros en el apogeo de sus carreras.

Para los que pensaban que hasta aquí llegaban los Filis de
Manuel…ahí están, listos para hacer mucho daño en el Viejo Circuito a partir de
octubre.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

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