October 2010

Con un futuro brillante…sin saber el papel exacto

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ARLINGTON
- Cuando Neftalí Féliz cerró la victoria de los Rangers en el Juego 3 de la
Serie Mundial aquí sobre los Gigantes, el dominicano de 22 años se convirtió en
el segundo lanzador más joven en salvar un partido del Clásico de Otoño. El más
joven fue Bob Welch de los Dodgers en 1978 contra los Yankees, a los 21.

Al
igual que Féliz, Welch fue mayormente abridor en su carrera de liga menor, y en
sus primeros días en la Gran Carpa se desempeñó como relevista. Claro, Welch
nunca tuvo una temporada brillante desde el bullpen como lo hizo el quisqueyano,
quien en el 2010 salvó 40 partidos por Texas en la temporada regular.

Lo
interesante es la proyección que se podría hacer con Féliz y su futuro en la
lomita. Con el fuego que tira, fácilmente podría ser un cerrador exitoso
durante mucho tiempo. Es un papel de mucho prestigio y de mucho glamour. Si no
creen eso, pregúntenle al futuro Salón de la Fama Mariano Rivera, cerrador
panameño de los Yankees de Nueva York.

Pero
Féliz da la impresión de que quisiera volver a ser abridor. Y si lo hace,
seguiría una tradición de lanzadores que han brillado en octubre como
relevistas y que han vuelto a sus raíces iniciando partidos…con mucho éxito.

En
el caso de Welch, éste fue a la rotación de los Dodgers a los dos años de su
debut en Grandes Ligas, rumbo a una carrera de 211 victorias en las mayores,
incluyendo un Premio Cy Young en 1990 cuando ganó 27 juegos por los Atléticos
de Oakland.

Si
quieren remontar aun más, el actual “jefe” de Féliz, Nolan Ryan, estaba en el
segundo lugar en la lista de los pitchers más jóvenes con juego salvado en
Serie Mundial antes del rescate del dominicano aquí. Ryan salvó el Juego 3 del
Clásico de Otoño por los Mets ante los Orioles de Baltimore en 1969, y ya saben
lo que hizo después de eso. Se convirtió en abridor tiempo completo en 1972 luego
de ser canjeado a los Angelinos y terminó el Cooperstown con 324 victorias y la
mayor cantidad de ponches en la historia
de Grandes Ligas, 5,714.

Otro
ejemplo más reciente es el del derecho Adam Wainwright, de los Cardenales de
San Luis.  El derecho fue abridor todo el
tiempo en liga menor, pero en el 2006 como novato, cuando se había lesionado el
cerrador Jason Isringhausen, Wainwright cumplió ese papel con San Luis. Y de qué
manera. En la postemporada salvó cuatro juegos, incluyendo el partido decisivo
de la Serie Mundial, para ayudar a los Cardenales a coronarse campeones.

Desde
el año siguiente, volvió a su papel de abridor. Ha ganado 19 y 20 juegos,
respectivamente, en las últimas dos temporadas, siendo candidato al Cy Young en
ambas campañas.

¿Seguirá Neftalí Féliz los pasos de Ryan, Welch y Wainwright?
El tiempo lo dirá. Pero por ahora el quisqueyano se encuentra en la lucha por
ganar la Serie Mundial. Después de eso, lo único que podemos pronosticar es que
si tiene esa recta de 100 millas por hora y sigue desarrollándose como pitcher
completo, el cielo es el límite.

Hasta
la Próxima, Desde…Arlington, la capital de Ranger-Cowboymanía

“Sangre nueva” en la Serie Mundial

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SAN FRANCISCO – La Serie Mundial del 2010 ya es reconocida
como una competencia de “sangre nueva”, entre dos equipos sin mucha tradición de
éxitos en octubre
.

Hay que aclarar eso…los Gigantes no han alcanzado la gloria
desde que se trasladaron a San Francisco en 1958, pero en Nueva York sí
tuvieron muchos momentos brillantes. En la Gran Manzana, como los Gigantes de
Nueva York y jugando en el Polo Grounds del alto Manhattan, el equipo conquistó
cinco títulos de Serie Mundial, siendo el último en 1954. En dicho Clásico de
Otoño, Willie Mays hizo su famosa atrapada de espalda en el jardín central para
ayudar a los Gigantes a barrer a los Indios de Cleveland, fuertes favoritos por
cierto para derrotar a los neoyorquinos en aquel octubre.

Pero eso ya es historia.

En San Francisco, los Gigantes han contado con muchos
nombres–el dominicano Juan Marichal, el boricua Orlando “Peruchín” Cepada,
Willie McCovey, Bobby Bonds y su hijo Barry–entre muchos otros, pero nunca han
ganado una corona. De hecho, en sus primeros 52 años aquí, han ido a solamente
nueve playoffs y ahora cuatro Series Mundiales.

En 1962, su quinta temporada en el área de la Bahía,
perdieron la Serie Mundial de manera bien dolorosa en el séptimo partido ante
los Yankees, cuando un lineazo de Willy McCovey con dos abordo fue directo al
guante del segunda base Bobby Richardson en el noveno inning, para ponerle fin
a las esperanzas de los Gigantes.

En 1989 fueron barridos en el Clásico de Otoño por sus
vecinos Atléticos de Oakland, pero lo que más se recuerda de aquella Serie
Mundial fue el terremoto de San Francisco que ocurrió a unos minutos del Juego
3 en el Candlestick Park y que causó la suspensión de las acciones beisboleras
durante 11 días.

En el 2002 parecía que iban a conquistar su primer título
para la ciudad de San Francisco. En el Juego 6, faltándole una victoria para
coronarse, los Gigantes le permitieron seis carreras a los Angelinos entre los séptimo
y octavo innings para perder ese choque, y al día siguiente fueron vencidos de
manera contundente por el equipo de Anaheim. Ahora, ocho años después, buscan obtener
el trofeo de campeón por fin.

 

TEXAS, MENOS TRADICIÓN TODAVÍA

En 1961, los Senadores de Washington se trasladaron a
Minnesota para convertirse en los Mellizos. Para sustituir al conjunto en la
capital de Estados Unidos, se fundó un equipo de expansión, los “nuevos”
Senadores de Washington, que en 11 años en el Distrito de Columbia fueron un
rotundo fracaso.  

En 1972, el equipo se mudó al área de Dallas, Texas (su
hogar es en Arlington, parte del famoso “Metroplex”, grupo de ciudades que
conforman la comunidad de Dallas-Fort Worth). Los Rangers no llegaron a
clasificar hasta 1996, y el 2010 llegaron a apenas el cuarto playoff de su
historia. La victoria de Texas sobre Tampa Bay en la ronda divisional fue su primera
en una serie de postemporada, y por supuesto ésta será la primera Serie Mundial
de la franquicia.

Definitivamente, aciertan los que afirman que habrá “sangre
nueva” bañándose de champán cuando se corone el campeón del 2010.

En términos deportivos, la única rivalidad de verdad  entre estas dos ciudades ha sido en el fútbol
americano de la NFL, donde en los años 90 existió una fuerte competencia en la
que los Cowboys de Dallas y los 49ers de San Francisco se enfrentaron en tres
semifinales consecutivas y entre ellos se adueñaron del trofeo del Supertazón
cuatro años al hilo entre 1992 y 1995.

En el básquet de la NBA, los Warriors de Golden State–que juegan
en Oakland al lado del estadio de los Atléticos y los Radiers de la NFL,
lograron lo que fue en ese entonces la mayor sorpresa en la historia de la
primera ronda de los playoffs en el 2007. Siendo el octavo sembrado en la
Conferencia del Oeste, los Warriors le ganaron a los Mavericks de Dallas, el
equipo de mejor récord en la temporada regular y subcampeones del año anterior.

En el béisbol, es hora de forjar nuevas tradiciones entre
San Francisco y Dallas (Texas). Si ambos siguen jugando como lo han hecho para
llegar a este punto, la Serie Mundial del 2010 nos bridará una competencia bien
cerrada y de muchas emociones.

Hasta la Próxima, Desde…la Bahía de San Francisco

 

 

 

 

 

 

Caras nuevas se hacen sentir en playoffs

AP100624043145.jpgNUEVA YORK – Mucho se ha hablado de Elvis Andrus y Nelson Cruz acerca del excelente comienzo de ambos en su primera experiencia en playoffs. El dúo bateó de hit en cada uno de sus primeros nueve partidos de la postemporada, contra Tampa Bay y Nueva York, siendo piezas cruciales en el éxito de los Rangers en el mes de octubre.

Después del Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, Andrus bateaba .317 (41-13) en esta postemporada, con seis bases robadas y cinco anotadas. Definitivamente, el venezolano ha sido la chispa de la ofensiva de Texas como primer bate.  A sus 22 años, Andrus se ve como todo un veterano, relajado en el ambiente de postemporada y divirtiéndole como siempre.

“No me lo imaginaba”, dijo el oriundo de Maracay sobre sus éxitos en octubre. “Pero eso es lo bueno de playoffs. Estamos nuevos en playoffs y no tenemos nada que perder.”

Lo dicho por Andrus parece reflejar la actitud general de unos Rangers que colectivamente tienen muy poca experiencia en postemporada, comparado con unos Yankees que son los campeones defensores pero que han lucido mucho más apretados.

De su parte, Cruz ha sido el bateador de poder que el mundo se ha acostumbrado a ver desde hace unos tres años. Además de conectar de hit en cada uno de sus primeros nueve partidos de playoff, el dominicano ha disparado cuatro jonrones y dos dobles, y lleva promedio de .371 con seis empujadas.

“Me imaginaba que iba a tener éxito, pero no tanto como estoy teniendo”, dijo Cruz. “He tratado de darle un poco mas de empeño y enfocarme un poquito más en lo que estoy haciendo.”

El veterano Bengie Molina, de los pocos integrantes de Texas con amplia experiencia en playoffs, habló desde el principio sobre este equipo y su capacidad de dar la pelea en esta época del año.

“El equipo tiene mucho corazón, muchos guts (agallas)”, dijo el boricua antes de arrancar la serie ante los Mulos. “No tememos la adversidad, es un equipo que batalla fuerte, que le gusta batallar, le gusta ganar. Trabaja demasiado duro. Están preparados para ganar.”

Definitivamente, confianza no le falta a esta edición de los Rangers. Antes de arrancar esta ronda de los playoffs, el cerrador dominicano Neftalí Feliz le dijo al amigo y colega Enrique Rojas que Texas le ganaría a Nueva York más fácil que a Tampa Bay. Fueron declaraciones atrevidas de parte del novato, pero su equipo le ha hecho quedar bien hasta el momento.

“Mantengo mi palabra”, dijo Feliz después del Juego 4. “Tenemos tremendo equipo, yo sabía que iba a pasar. Uno no adivina el futuro, pero sabía que nos iba a ir bien.”

Los Rangers, la sangre nueva en estos playoffs, han sido todo un éxito hasta ahora en octubre, divirtiéndose en cada momento.

Hasta la Próxima, Desde…el Bronx
 

 

El regreso de dos caras bien conocidas

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ARLINGTON, Texas – De cara a la Serie de Campeonato de la
Liga Americana entre los Rangers y los Yankees, uno no puede evitar recordar
los sucesos de hace una década, específicamente en el invierno del 2000-01.

Recuerden que los Rangers habían ganado tres títulos
divisionales en cuatro temporadas al final de la década de los 90 (1996, 98 y
99). Pero Texas cayó víctima de la dinastía de los Yankees de Joe Torre, que
eliminaron al equipo dirigido por el ya fenecido Johnny Oates en primera ronda
en cada uno de esos tres años, ganando nueve de un total de 10 partidos en
dichas series divisionales.

Entonces, después de una desastrosa campaña del 2000, el
gerente general de los Rangers, Doug Melvin, quería hacer algo de impacto para
mejorar su equipo y volver a competir por el banderín del Joven Circuito.

Melvin, por supuesto con la cooperación del entonces dueño
de los Rangers, Tom Hicks, firmó a Alex Rodríguez a un contrato de 10 años y
US$252 millones. Alex rindió con Texas, conectando 156 jonrones en tres
temporadas aquí y siendo nombrado el Jugador Más Valioso de la Liga Americana
en el 2003.

Pero a nivel colectivo, los Rangers fueron un fracaso,
ganando 73, 72 y 71 juegos, respectivamente, en esos tres años.

Luego vino a cambio de A-Rod a Nueva York, y el resto es
historia…hasta ahora.

Ha llegado el momento del retorno de Rodríguez a Arlington en
el gran escenario de los playoffs, junto al también ex Ranger Mark Teixeira. De
su parte, Teixeira es bien querido aquí por lo que hizo del 2003 al 2007,
cuando fue canjeado a Atlanta. ¿Y A-Rod? Pues ha
disminuido su popularidad en estas partes, por las circunstancias de su cambio
en el 2004 y, por supuesto, su confesión de consumo de esteroides mientras
vistió el uniforme de los Rangers del 2001 al 2003.

Es una dinámica interesante cuando se trata del tiempo de
A-Rod aquí, el contrato que le dio Hicks, su relación con Hicks que cambió tanto con el paso del tiempo y su famosa salida de
Texas. Dentro del deporte, siempre hay novela. Y en esta serie no falta ese
elemento.

Hasta la Próxima, Desde…el Estado de la Estrella Solitaria

Hardy, “pana” de Alcides en la Gran Carpa

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NUEVA YORK РEn los entrenamientos de primavera, antes de su primera temporada completa de Grandes Ligas, convers̩ con el torpedero venezolano de los Cerveceros, Alcides Escobar.

Entre los varios temas que abarcamos, me contó sobre la amistad que conserva con su ex compañero de equipo y también paracorto, J.J. Hardy, quien se encuentra con los Mellizos de Minnesota ahora mismo. Me llamó la atención eso, porque en Milwaukee fue Escobar, como prospecto brillante, que le quitó el puesto a Hardy y finalmente provocó el cambio del segundo a Minnesota por el jardinero dominicano Carlos Gómez.

Con eso en mente, hablé bastante aquí con Hardy acerca de Escobar y la amistad entre ambos.

“Hace unos años lo vi en Arizona (en las instalaciones de los Cerveceros allá) en el gimnasio, un muchacho flaco de Venezuela con una sonrisa”, dijo Hardy. “No tenía idea quién era ni qué posición jugaba, pero me cayó bien y nos hicimos amigos. Siempre estaba trabajando con una sonrisa, entonces le regalé par de bates y par de guantes, y desde entonces me enteré de que era shortstop y hemos seguidos siendo amigos.”

No es todo el mundo que trataría de ayudar a un joven que viene subiendo con posibilidades de suplantarte. Pero Hardy no lo vio así.

“El equipo era primero”, dijo Hardy. “Sentía que él era buen tipo. Yo no podía hacer nada; no iba a tratar de que él fuera peor para yo ser mejor, si él iba a ser mejor o si ellos querían que él fuera el short en esa ciudad (de Milwaukee). Éramos amigos. Todo pasa por una razón. Él está allá y aquí estoy yo (como SS titular en Minnesota).”

Milwaukee parecía acertar al cambiar a Hardy y darle el puesto a Escobar, pero el 2010 fue un poco difícil para el joven venezolano, que tuvo sus problemas para batear de manera consistente a nivel de la Gran Carpa. Pero Hardy cree que es cuestión de tiempo para que venezolano brille en Grandes Ligas, como lo hizo en los circuitos minoritarios y en el béisbol de su país.

“Responderá y estará bateando .300 ya”, afirmó Hardy. “Tiene tanto talento como cualquiera en Grandes Ligas…él ni sabe lo talentoso que es.”

Hasta la Próxima, Desde…la Gran Urbe

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