Cosas que se ven en solamente en el Bronx

GgeLJ95V.jpg

PHOENIX – Me parece bien interesante lo que ocurrió con la
firma de Rafael Soriano con los Yankees, específicamente lo claro que habló
Brian Cashman
acerca de su opinión sobre la transacción.

Cashman fue bien honesto al decir que no estuvo de acuerdo
con el fichaje. Dicha posición no se debe a una falta de calidad del dominicano
ni lo que puede aportar en los Yankees, sino la cantidad de dinero que le
dieron (US$45 millones por tres años) y el hecho de tener que ceder una
selección del draft a los Rays, todo por un relevista intermedio, al menos
durante el contrato de dos años que firmó en noviembre el cerrador panameño
Mariano Rivera.

Como se ha señalado en diversos informes, el dueño principal
de los Yankees, Hal Steinbrenner, y el presidente del equipo, Randy Levine,
fueron los que tuvieron la última palabra al decidir firmar a Soriano.
Inclusive, durante la rueda de prensa para presentar oficialmente al relevista,
Cashman reconoció plenamente que no estuvo involucrado en las negociaciones con
el representante de Soriano, Scott Boras.

Parece que las locuras de los Yankees van en ciclos.

Después de muchas firmas, mucha nómina pero nada de playoffs
después de 1981, George Steinbrenner fue suspendido en 1990 por tratar de desacreditar
a su jugador estelar Dave Winfield en una disputa fea sobre el contrato del
ahora Salón de la Fama. Ante su ausencia, los Yankees desarrollaron un gran
equipo y luego ganarían cuatro Series Mundiales en cinco años.

Pero del 2002 al 2005, volvió George Steinbrenner a “meterse”
en las decisiones de personal en el terreno y los Mulos gastaron un dineral,
sin encontrar la química ganadora en octubre.

Como bien se ha documentado, Cashman recuperó algo de control
del equipo luego del 2005. Al salir de contratos horribles con peloteros como
Jason Giambi, Carl Pavano y Jaret Wright, entre otros, los Mulos construyeron
un equipo campeón para el 2009.

Con la enfermedad de George Steinbrenner desde el 2007,
quien tuvo que cederles control del equipo a sus hijos Hal y Hank, parecía que
por fin había llegado la sensatez al Bronx, para acompañar los tremendos
recursos económicos. Inclusive, después de no firmar a Cliff Lee en este
invierno, Cashman ha hablado de ser paciente, ver cómo evoluciona el mercado y
que se imponga el frío análisis por encima de la firma contundente por muchos
millones.

Pero con la llegada de Soriano, “forzada” por Hal Steinbrenner
y Levine, parece que ha regresado el circo al Bronx, el pánico cuando no son
los mayores protagonistas de una temporada baja (y sobre todo con todo lo que
ha hecho Boston este invierno).

Lo que me sorprende en este caso es la honestidad de Cashman
con los medios, y cómo los Steinbrenner y Levine aceptan eso. Tal vez demuestre
cierta madurez del grupo, que estén todos dispuestos a estar en desacuerdo y
seguir adelante.

Sea lo que sea la dinámica interna, me costaría pensar en
otro ejemplo de un equipo con tantas diferencias expresadas ante todo el mundo.

Me huele que es una película que apenas comienza en el Bronx…¿o será sólo un capítulo más del mismo drama
que se vive desde que el equipo fue adquirido por Steinbrenner en 1973?

Algo está claro: Los Yankees siempre dan de qué hablar,
dentro y fuera del terreno.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

 

 

 

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

%d bloggers like this: