May 2011

Cerveceros a toda marcha ahora

PHOENIX – Como todo el mundo esperaba, los Cerveceros están bateando, y mucho. Pero diferente al principio de la temporada, ahora el pitcheo abridor está a la altura también, y el resultado es un equipo de Milwaukee que luce como todo un contendiente…también como la gente esperaba.

En un equipo de muchas expectativas, los bates han tronado y los números lo reflejan. Llevan 53 jonrones, la segunda mayor cantidad de la Liga Nacional, detrás de los Rojos. Están quintos en carreras anotadas con 207. No es para menos. Con nombres como Ryan Braun, Prince Fielder, Rickie Weeks y ahora Corey Hart, entre otros, rindiendo más o menos a la altura de su talento, hay suficiente ofensiva.

En el pitcheo Shaun Marcum ha brillado, Zack Greinke ha vuelto bien de su lesión y el mexicano Yovani Gallardo se ha recuperado de un mal inicio, con cuatro victorias consecutivas, todas gracias a salidas de calidad.

Hasta el bullpen se ha repuesto, con el regreso de LaTroy Hawkins y  un Jon Axford cumpliendo como cerrador con la ayuda de Zack Braddock y Sergio Mitre, entre otros.

En fin, después de casi dos meses de temporada, las cosas están cayendo en su lugar para Milwaukee. Ahora los Cerveceros, bajo el mando del manager novato Ron Roenicke, se ven como una verdadera amenaza en la División Central de la Liga Nacional. En esa lucha, parece haber tres candidatos firmes ahora mismo: los punteros Cardenales, los Rojos y los Cerveceros, los últimos en “unirse a la fiesta”.

Claro, aún faltan ciertas cosas para Milwaukee. El dominicano Carlos Gómez sigue decepcionando como bateador de Grandes Ligas, aunque hay que reconocerle su gran defensa en el jardín central. Yuniesky Betancourt continúa con porcentaje de embasarse bien por debajo de lo deseado y el dominicano Erick Almonte se encuentra en una tediosa recuperación de una contusión cerebral.

Pero en sentido general, hoy por hoy los Cerveceros tienen muy poco que envidiarle a nadie. Lucen como un equipo bien artillado y con el talento para ganar este año. Y más vale así, porque el 2011 podría ser la última temporada en Milwaukee para Fielder, quien exigirá un salario de lujo como agente libre en el invierno.

Sin embargo, falta mucho para eso. Los fans de Milwaukee prefieren disfrutar este verano que, de no lesionarse mucha gente, debe ser de muchas emociones en la División Central y en particular para Rojos, Cardenales y Cerveceros.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

Posada, Jeter y…Pujols

PHOENIX – Se trata de un análisis sin desperdicios la columna de Matthew Leach en MLB.com sobre Jorge Posada y los Yankees, y cómo compara la situación del boricua con las de otros estelares ya entrados en edad, incluyendo a Derek Jeter.

Es algo obvio cuando se trata de los Yankees, que sobre-pagaron de mala manera a Jeter en su nuevo contrato y que han hecho lo propio con varios peloteros bajo el largo mando de los Steinbrenner. Los Medias Rojas también lo hicieron con el boricua Mike Lowell, cuando éste fue JMV de la Serie Mundial en el 2007 y le renovaron por tres años. Una lesión en la cadera básicamente lo limitó a media temporada más como pelotero de relevancia en Boston.

Ahora bien, lo que me llama la atención cuando se trata de la columna antes mencionada es que Leach es el que cubre todos los días nada más y nada menos que a los Cardenales de San Luis, equipo que confronta esta misma situación en sus mayores dimensiones posibles. Por supuesto, nos referimos al caso del dominicano Albert Pujols, quien será agente libre después de esta temporada. No hubo mención del primera base en el escrito.

Pero ahí está todo. Un pelotero que ha rendido como ningún otro cuando se habla de la primera década  de una carrera en Grandes Ligas. Un pelotero bien querido en la ciudad donde juega, una ciudad de mucha tradición beisbolera y donde ha ganado un anillo de campeón.

Sin embargo, estamos hablando de un jugador que ya tiene 31 años de edad y que, en la era “post-esteroides”, ya no puede prometer ese tipo de producción para otros 10 años. Y, al igual que Jeter, parece no estar dispuesto a dar un “descuento de la casa” a la hora de negociar su próximo pacto con su equipo.

¿Qué hacer con Pujols, sea San Luis u otro equipo? ¿Pagarle los US$300 millones por 10 años que supuestamente pide, es decir soltarle un “billete” cuando tenga tanta edad para retirarse o por lo menos para una menor producción?

Se dice que los Cardenales le hicieron una oferta de unos siete u ocho años garantizados con salario por encima de US$20 millones al año, quizás hasta US$25 millones o más (ninguno de esos números se ha confirmado por completo). Eso en sí parece mucho para un pelotero con 31 años, pero así vale la “marca” de Pujols para la ciudad y la organización de San Luis. Hasta se informó que la gerencia incluyó una parte del equipo, es decir ser dueño minoritario, como parte de la oferta.

Eso aparentemente no fue suficiente. Bien. Pero creo que para cualquier equipo interesados en Pujols, incluyendo a los Cardenales, los Cachorros o cual sea, la lección de Posada, Jeter y los Yankees es válida. Sobre pagar por una estrella veterana puede ser una realidad y hasta un lujo para un equipo adinerado. Pero para otros, dedicarle millones y millones a un pelotero acercándose a los 40 años—y repito, en la era post-esteroides—sería un error bien costoso.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

Piratas con un comienzo alentador

PHOENIX – En la Liga Americana la mayor sorpresa se trata de los Indios de Cleveland, que contra todos los pronósticos encabezan la División Central.

Pero en la Nacional, con menos aplausos y acaparando menos titulares, los Piratas de Pittsburgh están dando de qué hablar, con un récord en .500 hasta la fecha.

Usted se preguntará, ¿por qué es tan llamativo el hecho de un equipo estar en .500 a mediados de mayo? Porque los Piratas han sido un desastre desde hace casi 20 años y sería bueno ver por fin una temporada decente de una franquicia que es una de las de más tradición en Grandes Ligas.

El arranque respetable de Pittsburgh se debe, en gran parte, a su pitcheo abridor. De los cuatro integrantes de la rotación, sólo James McDonald tiene efectividad arriba de 4.00. Los demás, Kevin Correia, Charlie Morton, Paul Maholm y Jeff Karstens están en las 3.00 y pico.

En estos momentos el conjunto está en el octavo lugar en efectividad colectiva del Viejo Circuito. Claro, eso no es nada del otro mundo, pero de continuarse así representaría un tremendo progreso para los Piratas. El nuevo manager, Clint Hurdle, tiene como tarea implementar el ya famoso “cambio de cultura” en los Bucaneros, es decir imponer una mentalidad ganadora en un equipo que no termina con récord positivo desde 1992, cuando conquistó el último de tres títulos divisionales en forma consecutiva.

Aparte del pitcheo que ha cumplido, se ha hablado bastante del potencial de la juventud en el lineup de Pittsburgh. Andrew McCutchen, Neil Walker, Garrett Jones y Ryan Doumit se han destacado ya en la joven campaña del 2011. Y aunque todavía no terminan de arrancar el dominicano Pedro Alvarez y el venezolano José Tábata, se espera mucho de este dúo también.

A los Piratas se les ha criticado mucho, y con razón, por unas malas decisiones tomadas la década pasada y también por supuestamente guardarse mucho dinero recibido, en vez de invertirlo en el equipo (aferrándose al término “mercado pequeño” a la hora de justificar su pasividad en la adquisición de nombres de peso). Pero hay que decir que con Bob Nutting y Neal Huntington al frente del equipo, por lo menos han comenzado a elegir bien en el draft y construir algo que podría dar mejores resultados en un futuro cercano.

Es importante que los Piratas se levanten. Imagínese a los fanáticos jóvenes de Pittsburgh. Nunca, jamás han visto a su equipo ni cerca de la clasificación. Eso no le conviene a nadie en el béisbol.

¿Será el inicio decente de esta versión de los Bucaneros el comienzo de algo positivo, o un simple amague que se convertirá pronto en otro desastre? Es otro tema seguir en esta temporada de Grandes Ligas.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

Medias Blancas sin respuestas

PHOENIX – El juego sin hit ni carrera del quisqueyano Francisco Liriano fue una gran noticia en el béisbol y, por supuesto, en la República Dominicana. Pero indudablemente fue también una demostración de lo mal que andan los Medias Blancas, un equipo que llegó al 2011 con muchas expectativas.

Liriano llegó a su salida vs. Chicago con efectividad de 9.13 y su temporada había sido un desastre hasta ese momento. Pero la mejor medicina para el zurdo, aparentemente, fue la anémica ofensiva de los Patipálidos, que están hundidos en la División Central de la Liga Americana ahora mismo.

Los números revelan mucho. Chicago se encuentra en el décimo lugar del Joven Circuito en carreras anotadas en el 12mo puesto en promedio colectivo. Del otro lado, los White Sox están en el undécimo lugar en efectividad de la Liga Americana, mayormente producto de un bullpen que no ha dado la talla.

En otras palabras, todo va mal en el sur de Chicago ahora mismo. Y es algo difícil de explicar, ya que cuentan con varios nombres de peso y no hay un exceso de lesiones. El boricua Alexis Ríos, Gordon Beckham y Adam Dunn están por el suelo. El resto del equipo no ha podido compensar la falta de producción de ese trío.

Hasta el pitcheo abridor ha sido mediocre, con Gavin Floyd (hasta cierto punto), Edwin Jackson y el as Mark Buehrle en temporadas por debajo hasta el momento. Y nadie sabe cuándo podrá integrarse a la rotación Jake Peavy.

El manager del equipo, el venezolano Ozzie Guillén, sabe hablar sin pelos en la lengua acerca de sus pupilos, pero su honestidad sólo revela la dura realidad de una organización que gastó muchos millones para firmar a Dunn y para retener primero a Ríos y luego a Paul Konerko. Se dice que el gerente general Ken Williams y el dueño del equipo Jerry Reinsdorf tenían planes de reconstruir el roster en invierno pasado, pero que al final decidieron invertir en veteranía para tratar de volver a las alturas del 2005, cuando fueron campeones de la Serie Mundial.

Claro, hay tiempo para recuperarse y meterse en la pelea por el título de su división. De hecho, el año pasado los Medias Blancas empezaron lento y para agosto ya estaban en plena lucha, antes terminar en el segundo lugar detrás de los Mellizos.

Si Dunn, Ríos y los demás empiezan a batear, habrá chance para los Patipálidos. Pero si siguen en este letargo, será una temporada bien larga para los White Sox, sin nada de qué reírse en el sur de Chicago.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

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