November 2011

Pruebas por HGH son un paso importante

PHOENIX – Obviamente es buena noticia el nuevo acuerdo laboral entre los dueños de equipos y la Asociación de Jugadores de MLB. Muchos recordamos las huelgas de 1981 y 1994-95 que le hicieron mucho daño al béisbol, pero ahora habrá 21 años de paz cuando concluya el pacto recién firmado. Y se aprecia aun más cuando uno ve lo que está pasando en la NBA ahora mismo.

Por supuesto, hay temas espinosos que le han caído mal a mucha gente. Lo más notable es el límite en lo que se puede gastar en talento internacional, algo que se ha interpretado en algunos círculos como el inicio de un draft mundial “de facto” que perjudicará a los jóvenes latinoamericanos. El cambio en el formato de los playoffs y los ajustes en los impuestos de lujo son otras modificaciones importantes en el documento.

Pero lo que más me llama la atención es la prueba sanguínea por la hormona de crecimiento humano, conocida como “HGH” por sus siglas en inglés. En los últimos seis años, las pruebas antidopaje en Grandes Ligas y sus ligas menores afiliadas han avanzado mucho. Pero dicho programa ha sido, hasta ahora, puras pruebas orinales por esteroides anabólicos y otras sustancias, no la famosa HGH que sólo se detecta en la sangre. Es tan así que la HGH se ha tratado de controlar en muy pocos ámbitos deportivos, y mucho menos en las ligas profesionales de este continente.

Se decía antes que no había una prueba confiable por HGH y, mayormente por eso, no había medidas para detectar su uso entre los atletas. Pero con el avance de la ciencia, habrá un comienzo en Grandes Ligas. Para mí será bien interesante ver cómo evoluciona el programa, porque las malas lenguas siempre afirmaban que la HGH era la “fuente de la juventud” de los atletas y, específicamente en nuestra área de interés, de los peloteros profesionales.

En el programa de detección de esteroides, han caído nombres como Rafael Palmeiro, Edinson Vólquez y Manny Ramírez, entre otros. Hay que estar bien atento desde los entrenamientos para ver quiénes podrían ser identificados como usuarios de la HGH. Entre los peloteros famosos ligados a esta sustancia en el pasado están Roger Clemens, Andy Pettitte, Gary Matthews Jr., Troy Glaus, Eric Gagne, Rick Ankiel y Jason Grimsley.

En liga menor, hay pruebas de sangre por HGH desde el 2010, y el ex ligamayorista Mike Jacobs fue el primero en salir positivo.

Nadie puede saber cuántos peloteros han usado o siguen usando HGH. Tal vez el nuevo programa revele la realidad, o tal vez no. Pero el hecho de empezar con las pruebas es un paso positivo, además de representar un dramático contraste con la falta de acción de MLB hace 10 años en cuanto al tema de las sustancias para aumentar el rendimiento se refiere.

Mike Matheny con una gran responsabilidad

PHOENIX – La contratación de Mike Matheny como manager de los Cardenales, además de sorpresiva, representa un contraste en lo más extremo con lo que representaba el ahora retirado Tony La Russa.

La Russa dirigió a nivel de Grandes Ligas en cada temporada de 1979 al 2011. Tenía toda una vida en la cueva en lo más alto del béisbol, construyendo una carrera como manager que lo llevará directo al Salón de la Fama.

De su parte, Matheny ni siquiera tiene experiencia como coach a nivel profesional, ni mucho menos dirigente en liga menor o en las Mayores. Claro, fue cátcher durante muchos años, incluyendo con los Cardenales, pero la verdad es que fue una decisión extraña de parte del gerente general John Mozeliak y el dueño Bill Dewitt.

San Luis, por supuesto, viene de ganar la Serie Mundial y muchos dirán que prácticamente pueden dirigirse a sí mismos, con veteranos como Chris Carpenter, ¿Albert Pujols?, Lance Berkman y Yadier Molina, entre muchos otros. Posiblemente sea el caso y tal vez Matheny no tenga que hacer mucho en cuanto a motivar o corregir a los peloteros, tarea que normalmente se ve importante en un equipo joven.

Lo interesante para mí va a ser cómo será la dinámica entre Matheny y el resto de los coaches de los Cardenales, que son los mismos que estuvieron con La Russa en el 2011. El boricua José Oquendo decidió seguir como coach de tercera, a pesar de ser entrevistado para el puesto de manager y no ser elegido al final. También me llamó la atención el anuncio que volverá a su cargo el coach de pitcheo Dave Duncan, quien siempre fue la mano derecha de La Russa tanto con Medias Blancas como Atléticos como Cardenales. Es más, La Russa nunca dejaba de mencionar a “Dunc” cada vez que se le preguntaba por un pitcher y su mejoría con el equipo. Me pregunto si Duncan será una especie de “co-manager”, con control total del pitcheo. De ser así, no sería malo. El historial de éxitos está ahí.

Pero eso nos lleva a otro punto: el utilizar a todos en el roster, especialmente el manejo a veces excesivo del bullpen.

La Russa siempre mantuvo a casi todos jugando; los “sustitutos” veían acción al menos dos veces a la semana. Y el uso de los relevistas—algo elogiado en la postemporada del 2011 pero muchas veces criticado por lo que se percibe como un “sobre-manejo”—será un tema a seguir cuando se trata de Matheny, sin nada de experiencia en la materia.

¿Será algo positivo el cambio tan drástico? ¿O se parecerá Matheny a La Russa como estratega en cuanto a la preparación y manejo meticuloso (¿excesivo?) de todos los detalles?

Sin dudas, Mike Matheny estará bajo la lupa en el 2012.

Nuevo comienzo para los Marlins

PHOENIX – Algo que llama la atención en la Liga Nacional ahora mismo es la expectativa en Miami, donde los Marlins se preparan para un 2012 con todo diferente y fresco.

Hay nuevo estadio, nuevo manager (el venezolano Ozzie Guillén), nuevos uniformes y hasta un nombre nuevo—ya no serán los Marlins de la Florida, sino los Marlins de Miami.

Con su propia sede en la Pequeña Habana, donde ya no tienen que compartir un estadio con los Dolphins del fútbol americano, parece haber ingresos adicionales para invertir en nuevos peloteros y para retener a sus propias estrellas en caso de que fuera necesario. Me recuerda a lo que hicieron los Mellizos de Minnesota, que después de conseguir su propio estadio por fin en Minneapolis, tuvieron el dinero para “amarrar” a su estelar Joe Mauer durante muchos años.

Los Marlins han sido un caso curioso desde que nacieron en 1993. En sus primeros 11 años de existencia ganaron dos Series Mundiales (1997, 2003), algo fuera de serie cuando se habla del historial de equipos de expansión. De hecho, nunca han perdido una serie de playoff; las dos veces que clasificaron lo ganaron todo.

Pero aparte de aquellas temporadas con el mayor de los éxitos, la imagen que se lleva la mayoría de los fanáticos fuera del sur de la Florida es de un estadio prácticamente vacío, sin ambiente motivador. Y ha sido así tanto cuando el equipo ha estado por el suelo como cuando ha estado luchando por el respeto, con 80 y pico de victorias.

Mucho se podrá hablar de la difícil ubicación del estadio de los Dolphins—llámese el Sun Life, el Pro Player o el nombre corporativo del momento que sea—la verdad es que la apatía demostrada con los Marlins no habló nada bien de la fanaticada de Miami, ciudad en que se juega un gran béisbol a nivel de escuela secundaria y universitario.

La gerencia del equipo ha hablado de ser agresiva en el mercado de agentes libres en este invierno. Ya veremos si será verdad o no, pero de antemano se ven cosas positivas en el terreno de juego. Con juventud como Logan Morrison, Mike Stanton, Chris Coghlan y Gaby Sánchez, hay una base fuerte para apoyar a estelares como el dominicano Hanley Ramírez y Josh Johnson. Si éstos últimos dos están en salud y son acompañados por talento traído del mercado, los Marlins darán de qué hablar en el 2012.

Tradicionalmente, cuando hay un estadio recién inaugurado la gente va a los juegos, aun si no lo hacían antes, por la pura novedad. Probablemente sea el caso de los Marlins la próxima temporada. Pero lo que quiero ver es si de verdad se creará un ambiente digno del béisbol en el 2013, el 2014 y el 2015.

Miami no ha sido fácil para el deporte profesional en cuanto a asistencia se refiere. Antes de llegar LeBron James y Chris Bosh a Miami Heat—y hasta después de eso, al principio de la temporada 2010-11—el equipo de básquet jugaba ante públicos bien discretos. Claro, las cosas fueron diferentes en la primavera de este año porque el Heat llegó hasta la final de la NBA.

En el hockey sobre hielo hubo buenas asistencias al principio—por la novedad—y cuando el equipo llegó a la final en 1996…y ya. Sólo los Dolphins de la NFL llenan su estadio. Pero el fútbol americano es bien distinto a los otros deportes en ese sentido, porque hay apenas ocho fechas en casa que son casi todos en la tarde del domingo.

Por eso quiero ver de una vez por todas si Miami es un lugar adecuado para ser sede de un equipo de Grandes Ligas. Hace muuuuchos años, cuando el primer propietario Wayne Huizenga vendió el equipo en 1998, éste dijo que hacía falta un nuevo estadio para que el club pudiera regresar a la Serie Mundial. Bueno, en ese sentido estuvo equivocado, porque los Marlins volvieron a coronarse en el 2003. Pero su mensaje fue claro y desde el 2012, 14 años después, tendremos la prueba.

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.