Otro “palo” de Daniels, Ryan y Texas
PHOENIX – Definitivamente, los Rangers de Texas se han convertido en una organización modelo.
Durante tantos años de mucho bateo y poco pitcheo, el equipo de Arlington ni olió postemporada. Pero con la combinación de Jon Daniels, Nolan Ryan y los demás nuevos “jefes” de la franquicia, Texas lo hace todo bien desde la gerencia.
Roy Oswalt es el último ejemplo de la astucia de los Rangers, pero las buenas decisiones remontan al 2007, cuando fue contratado Ron Washington como manager. Con cada temporada han subido los bonos del dirigente, al igual que las victorias del equipo.
En el mismo 2007, el brillante gerente general Jon Daniels “atracó” al viejo y supuestamente más sabio John Schuerholz de los Bravos, enviando a Mark Teixeira (último año de su contrato) y Ron Mahay a Atlanta por Elvis Andrus, Neftalí Féliz, Matt Harrison y Jarrod Saltalamacchia, entre otros.
Desde el 2010, cuando los Rangers llegaron a su primera Serie Mundial, Daniels ha sabido conseguir las piezas necesarias en medio de la temporada para terminar de clasificar. Hace dos años el palo fue traer al zurdo Cliff Lee, quien fue una pesadilla para los Rays y los Yankees, eliminados por Texas en la postemporada de aquel octubre.
El año pasado lo que tuvo que reforzarse fue el relevo intermedio; Daniels y el presidente del equipo, Nolan Ryan, lo hicieron de una manera contundente al hacer cambios por Mike Adams y Koji Uehara.
Ahora en el 2012 el primer refuerzo se llama Roy Oswalt, ante la lesión de Féliz. Oswalt es autor de 159 victorias a nivel de Grandes Ligas y dos veces ganador de 20 juegos con los Astros (2004 y 2005). A sus 34 años, con las diversas lesiones que ha sufrido y el mucho tiempo de inactividad, no hay garantías de lo que pueda aportar a esta altura de su carrera. Pero hay que aplaudir la agresividad de Daniels, Ryan y los Rangers a la hora de tomar acción.
Y más les vale a los texanos, porque ahí viene un monstruo que acaba de despertarse, un equipo que se llama los Angelinos de Los Angeles-Anaheim. Ahora sí nos espera la batalla cadente en el Oeste que todos pronosticaron al iniciar el 2012.
