Mal inicio ha puesto a la prueba la voluntad de D-backs

PHOENIX – No fue fácil ver el difícil primer mes de la temporada de los Diamondbacks. Iniciando la temporada con marca de 9-22—por mucho la peor de Grandes Ligas–Arizona terminó abril a 9.5 juegos de la cima del Oeste de la Liga Nacional, la segunda mayor desventaja de todos los equipos de las Mayores (los Cachorros llegaron a mayo a 10.0 del primer lugar de la Central de la Nacional).

Kirk GibsonHa faltado pitcheo más que todo. Y en ocasiones ha faltado defensa, con errores tanto físicos como mentales. Muchas veces cuando ha aparecido el pitcheo, los bates han brillado por su ausencia. Y viceversa. Así es que se llega a un récord tan negativo en tan poco tiempo.

Pero esfuerzo no ha faltado. Y los Diamondbacks tampoco se han dado por vencidos cuando todo luce perdido. Si queremos destacar algo positivo en el desierto, es eso.

Arizona cerró abril con un triunfo, su primero desde el viernes pasado, en un partido que había lucido todo el tiempo a favor de los Rockies de Colorado. Con dos outs y perdiendo 4-2 en el noveno inning, los Diamondbacks reaccionaron y empataron el juego con sencillo de dos carreras del venezolano Martín Prado. Y en el décimo, el compatriota de Prado, Miguel Montero, dio cuadrangular de oro para evitar una barrida a manos de los Rockies.

Fue un juego similar al del 23 de abril en Chicago, donde los Cachorros parecían estar encaminados a ganarle a Arizona por tercer día consecutivo. Pero los Diamondbacks anotaron cinco vueltas en el noveno—con hits clave de Prado y Montero—para darle un respiro al equipo.

En punto es el siguiente: Dígase lo que se diga sobre estos Diamondbacks, la escuadra no deja de luchar cada juego.

“De un mal momento se puede cambiar a un buen momento. Creo que de la manera que todos nos preparamos, trabajamos, tenemos derecho a tener esos cambios también”, me dijo en días pasados Prado al referirse a la reacción del equipo en Chicago, precisamente el 100 aniversario del Wrigley Field.

De su parte, Montero ha exhibido su condición de líder en el equipo al expresar de manera contundente su apoyo por el manager Kirk Gibson y el gerente general Kevin Towers, fuertemente criticados por estos lados.

Los Diamondbacks llegaron al 2014 con una nómina de US$110 millones y muchas expectativas, luego de temporadas consecutivas con récord de 82-82. Pero el inicio de la campaña ha sido una pesadilla para el equipo y sus fans. Mucha gente ha hecho el llamado para despedir a Gibson y Towers, pero vaya, fueron extendidos los contratos de ambos durante el invierno. No es una situación fácil.

En el caso de Gibson, todo el mundo lo recuerda como un jugador fogoso y con un temperamento explosivo en ocasiones. Pero ante la situación que encara ahora mismo en Arizona, el piloto ha mantenido la calma a nivel público. Y los jugadores afirman que así ha sido en privado también.

“Ha aguantado bien”, le dijo Montero al Arizona Republic. “Ha llegado con buena actitud todos los días. Estamos pasando por un mal momento, pero todos estamos aguantando y estamos unidos en esto”.

No hay una solución fácil ni una respuesta clara en torno a los Diamondbacks y su arranque del 2014. Lo único seguro es que el equipo aún está luchando cada turno, algo evidenciado por la victoria dramática en Chicago y la del miércoles en casa. Mientras ese aspecto siga intacto, habrá chance de reponerse y empezar a alcanzar un récord más decente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El valor de Uribe va mucho más allá del liderazgo

PHOENIX – Dondequiera que se busque, las métricas defensivas de Juan Uribe en la tercera base llaman la atención, además de las estadísticas más tradicionales.

Juan UribeCuando uno ve lo que hizo el dominicano en la esquina caliente la temporada pasada, se da cuenta de la calidad del veterano con el guante.

Uribe viene de registrar +15 en Defensive Runs Saved, +24.0 en Ultimate Zone Rating y +10.1 en Fielding Runs Above Average. Según BaseballReference.com, su WAR defensivo fue de 4.1, mientras que FanGraphs.com lo puso en 5.1—entre muchas métricas especializadas más.

Para los que gustan de los números más tradicionales, el infielder de 35 años encabeza a los antesalistas de la Nacional en lo que va del 2014 con 32 asistencias y aún no ha cometido errores—es decir, lleva porcentaje de fildeo de 1.000.

Mucha gente destaca el impacto de Uribe en los Dodgers en torno a su liderazgo y experiencia. Siempre se le ve con una personalidad activa y alegre en el clubhouse de Los Angeles. Además, se perfila como una figura clave como líder entre los latinoamericanos del equipo, inclusive como alguien que podría ayudar a orientar el joven cubano Yasiel Puig.

Sin embargo, el manager de los Dodgers, Don Mattingly, sabe lo más importante que trae el veterano: El rendimiento en el terreno de juego. De hecho, el capataz cree que Uribe debió ganar el Guante de Oro de la Nacional como tercera base la temporada pasada, premio otorgado al novato Nolan Arenado de los Rockies.

“Sé que el muchacho de Colorado lo ganó y él es muy bueno, pero normalmente tienes que ganarte un espacio antes de eso”, dijo Mattingly durante la barrida que le propinaron los Dodgers a los Diamondbacks durante el fin de semana en el Chase Field de Phoenix. “Juan estuvo tremendo el año pasado. Sé que tuvo el <i>ranking</i> número uno el año pasado (en métricas avanzadas), calibre Guante de Oro. Estoy sorprendido de que no lo ganara el año pasado”.

En lo que va del 2014 Uribe no sólo ha seguido con su buena defensa, sino también ha rendido al bate. El oriundo de Palenque, R.D. lleva promedio de .358 en 53 turnos al bate con OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .906, además de encabezar al Viejo Circuito en dobles con siete.

“Ha sido grandioso”, dijo Mattingly acerca del dos veces campeón de la Serie Mundial (2005 con Medias Blancas, 2010 con Gigantes). ¿Se le subestima? No sé, pero sé que nosotros sí sabemos lo bueno que es”.

Ramírez quiere poner en alto el nombre de su país

PEORIA, Arizona – Nicaragua ha tenido una presencia discreta en el béisbol de Grandes Ligas desde 1976, cuando el primero y más destacado jugador de dicho país, Dennis Martínez, debutó en la Gran Carpa con los Orioles de Baltimore.

Erasmo RamirezUn total de 12 nicaragüenses han militado en equipos de las Mayores, incluyendo tres activos ahora mismo: Erasmo Ramírez, Everth Cabrera y Wilton López.

Después de Martínez—líder de todos los tiempos en victorias entre los lanzadores latinoamericanos con 245—los que más impacto han causado en el mejor béisbol son Vicente Padilla, Marvin Bernard y Cabrera, quien ahora mismo trata de restablecerse como torpedero de los Padres luego de ser suspendido a raíz de su vínculo con la Clínica Biogénesis.

De su parte, Ramírez parece tener posibilidades de ser uno de los ligamayoristas más destacados de la tierra de Miguel Larreynaga. Proyectado como el tercer abridor de los Marineros para el 2014 (y segundo mientras se ausente el japonés Hisashi Iwakuma), el derecho pretende poner el alto el nombre de Nicaragua.

“La idea mía es demostrar que en mi país también hay atletas, hay calidad, hay deportes, hay jóvenes que pueden dar mucho”, nos dijo Ramírez, quien ha tenido una excelente actuación en la Liga del Cactus con Seattle. “Me alegra de que en los últimos años se haya estado firmando a muchos peloteros, tanto lanzadores como bateadores”.

En países y territorios como la República Dominicana, Venezuela, Puerto Rico, Panamá y México, hay muchos ídolos que seguir, incluyendo exaltados al Salón de la Fama de Cooperstown. Pero en Nicaragua no tanto—básicamente el nombre de Martínez, autor de un juego perfecto en 1991, tiene un “monopolio” en ese sentido entre sus compatriotas.

“Siempre escuché de Dennis Martínez”, dijo Ramírez al tocársele el tema. “Él siempre fue quien tuvo los mayores años en Grandes Ligas”.

El diestro de Seattle pretende forjar una identidad propia como nicaragüense, siendo el jugador número 11 de su país en pisar un terreno de Grandes Ligas. No desestima ni menosprecia a los pioneros nica que han jugado en las Mayores, sino que quiere que cada uno brille con luz propia.

“La idea ahora es que ellos mismos pongan en su mente, ‘Yo soy yo’, sin importar un ídolo”, expresó Ramírez sobre los aspirantes a pelotero profesional de su país. “Siempre hay un punto de referencia, pero cada uno es diferente”.

En el 2014, Ramírez tiene la oportunidad de empezar a dejar huella en Grandes Ligas como lanzador y, de paso, poner el ejemplo para sus compatriotas.

 

 

 

 

 

Peloteros cubanos a la prueba en Grandes Ligas

SURPRISE, Arizona – Alexander Guerrero enfrenta muchos retos ahora mismo al iniciar su carrera profesional en los Dodgers, después de su trayectoria en Cuba.

Alex GuerreroLos éxitos de sus compatriotas Yasiel Puig (también su compañero de equipo en estos entrenamientos), Yoenis Céspedes y Aroldis Chapman, entre otros, anheló a Guerrero a lanzarse y desertar de Cuba con el fin de ser ligamayorista.

“Por eso vine para acá”, nos dijo en días pasados Guerrero, quien trata de aprender a jugar la segunda base luego de ser torpedero durante toda su carrera. “Dije, ‘Si ellos tienen éxito, yo también lo voy a tener porque ellos jugaron en la misma pelota que jugué yo y tuve los mismos éxitos que ellos allá en Cuba.

“Eso es lo que me dio el aliento de venir para acá”.

A través de los años, hemos escuchado diversos análisis sobre la calidad del béisbol cubano, su supuesto declive y cómo ha evolucionado (o decaído) en los últimos tiempos.

En la Serie del Caribe del 2014, la representación cubana no lució nada bien, aunque está por definirse si ésa fue una auténtica muestra del nivel general del béisbol en la isla.

Lo que sí se sabe es que ha variado el nivel del pelotero cubano en los Estados Unidos, dependiendo de su edad, su ética de trabajo y su mero talento.

No todos los peloteros cubanos de los últimos años han sido un éxito aquí, por supuesto. Algunos han sido buenos y otros “regulares”, mientras que algunos han sido fracasos totales.

En muchas ocasiones, la interrogante ha sido la siguiente: ¿Qué tan preparado está el pelotero cubano para jugar al más alto nivel aquí, viniendo de la Serie Nacional y competiciones internacionales con la selección?

“El béisbol de Cuba tiene calidad pero no se parece al de aquí”, dijo Guerreo al tocar el tema. “Este béisbol es fuerte, mucho más que el de Cuba. Pero cuando el pelotero tiene talento y las herramientas, puede jugar en cualquier liga del mundo. Es cuestión de adaptación al sistema, a la forma de jugar de ellos.

“Ya cuando tú tengas esas cosas bajo tu control, tú puedes jugar en el béisbol que sea”.

Precisamente en Glendale, Arizona–sede de los entrenamientos tanto de Medias Blancas como Dodgers–no sólo está Guerrero tratando de adaptarse al béisbol de aquí, sino también otro cotizado cubano, José Abreu, con los Patipálidos. Guerrero tiene contrato cuatro años y US$28 millones con Los Angeles, mientras que Abreu recibió US$68 millones por seis años de Chicago.

Confianza en su talento sí hay. El tiempo dirá si podrán dar la talla en su nuevo ambiente.

Aún por juzgarse el cambio de García e Iglesias

GLENDALE, Arizona – Aún no sabemos los resultados a largo plazo del cambio realizado el pasado 30 de julio entre los Medias Blancas, Tigres y Medias Rojas.

Avisail GarciaCuando Jake Peavy pasó de Chicago a Boston, el cubano José Iglesias de Boston a Detroit y el venezolano Avisaíl García de Detroit a Chicago, se desató una serie de ramificaciones a corto plazo que se vieron claramente: Peavy ayudó a los Medias Rojas a ganar la Serie Mundial, Iglesias sustituyó muy bien al suspendido torpedero dominicano Jhonny Peralta en los Tigres y García llegó a los Medias Blancas como su jardinero derecho del futuro.

Peavy aún está bajo contrato en Boston, que se coronó campeón y justificó claramente la decisión de desprenderse de Iglesias, quien se había perfilado como su paracorto del futuro antes del cambio.

En realidad, lo que más se puede debatir ahora es quién sacó la mejor parte del negocio entre los Tigres y los Medias Blancas. Esencialmente, desde el punto de vista de Detroit es justo ver la transacción como un cambio de García por Iglesias.

¿Justificará Iglesias con su brillante defensa la decisión del GG Dave Dombrowski de ceder a García?

Primero que nada, hay que señalar que Dombrowski ha lucido como un genio con sus cambios a medio camino del 2011 al 2013. Recuerden lo que hizo Doug Fister hace tres años luego de llegar a los felinos. Hace dos campañas, los venezolanos Omar Infante y Aníbal Sánchez hicieron aportes clave para ayudar a los Tigres a ganar su división y llegar a la Serie Mundial. Y por supuesto, Iglesias al final de la temporada pasada cayó como anillo al dedo en las paradas cortas ante la ausencia de Peralta.

Pero también hay que destacar lo que tuvo que dar Dombrowski por Iglesias. García era el prospecto número 2 de los Tigres, según MLB.com, en el momento del cambio. Es muy probable que los Tigres jamás hubieran canjeado al venezolano de no haberse presentado la “emergencia” de la inminente suspensión de Peralta.

Al adquirir a Iglesias, Detroit resolvió la situación del campo corto a largo plazo, pero en realidad fue un proceso apresurado. Al mismo tiempo, los felinos se encuentran ahora con lo que se ve como un verdadero hueco en el bosque izquierdo. Andy Dirks, Rajai Davis y Don Kelly son buenos jardineros suplentes, pero juntos no llegan a aportar la ofensiva necesaria desde dicho puesto.

Se ve aun más precaria la situación si uno recuerda que el guardabosque derecho del equipo, Torii Hunter, cumplirá los 39 años en julio. Hunter ha rendido de manera consistente en las últimas temporadas, pero nadie sabe si eso continuará al tomar en cuenta el declive normal de un pelotero de tanta edad.

El prospecto de lujo Nick Castellanos, proyectado como el tercera base titular de los Tigres al trasladarse el venezolano Miguel Cabrera a la primera, también ha sido señalado como posibilidad en los jardines. Pero para que eso sucediera, habría que llenar otro hueco en la antesala.

Ahora volvamos a la pregunta planteada en un principio: ¿Justificará Iglesias con su defensa el cambio?

El cubano es un mago con el guante—nadie duda de eso. Y el año pasado, sobre todo con Boston, bateó mucho más de lo esperado. Pero en liga menor había decepcionado en el aspecto ofensivo, y nadie sabe cómo podrá hacer los ajustes ahora que los lanzadores de la Americana lo conocen más.

Claro, tampoco sabemos si García rendirá como se espera en Chicago. Pero con los Medias Blancas, tendrá la oportunidad que jamás recibió en los Tigres. El 2014 era el año lógico para García en Detroit. La Clínica Biogénesis, más la urgencia de los felinos de ganar el año pasado, cambiaron esos planes.

Desde mi óptica, se sentirá bastante la ausencia de García en los felinos. Esta temporada veremos si el destino dañó el proyecto a largo plazo de Dombrowski y los jardines de los Tigres.

Canó pondrá el “esfuerzo” de la producción en Seattle

PEORIA, Arizona – El 14 de septiembre del 2008 en un partido entre los Yankees y los Rays, Robinson Canó no le llegó a un rodado conectado por Cliff Floyd, quien aprovechó para llegar a la segunda base cuando el dominicano no corrió fuerte hacia la bola en los jardines.

Robinson CanoEl manager de Nueva York, Joe Girardi, sentó a Canó para el resto de dicho juego y para el día siguiente.

Al fin y al cabo fue un incidente que no tuvo mayores consecuencias, por lo menos a corto plazo. Canó reanudó su excelente producción en el 2009 para ayudar a los Yankees a ganar la Serie Mundial y continuó siendo un pilar del lineup neoyorquino hasta que se fue a Seattle vía la agencia libre este invierno.

Sin embargo, en días pasados el coach de bateo de los Yankees, Kevin Long, revivió la controversia de una supuesta falta de “joseo” de Canó al alegar que el segunda base no le corre con suficiente esfuerzo a la primera base al conectar rodados de out y que eso lo hace lucir mal.

En su primer día con su nuevo equipo, Canó no quiso hablar del tema al preguntársele por el particular.

“No voy a hacerle caso a eso”, dijo el pelotero de 31 años, que empieza la primera temporada de un contrato de 10 años y US$240 millones que firmó con los Marineros. “Sólo quiero hablar de Seattle. Lo que sea que hayan dicho ellos, no voy a ponerle caso”.

Canó tiene el talento para hacer lucir muy fácil lo que para muchos es bien difícil. La imagen del dominicano casi “flotando” hacia un rodado por la segunda almohadilla y haciendo un tiro fuerte y preciso a la primera se convirtió en una constante en el Bronx desde el 2005 hasta el año pasado.

A veces se produce la idea de que Canó no se está esforzando mucho. “Ese es mi estilo”, nos dijo el intermedista durante los playoffs del 2009, a poco más de un año de la mini-controversia con Girardi.

Ese “estilo” rindió no sólo un gran alcance y un fuerte brazo en la segunda base—Canó ganó Guantes de Oro tanto en el 2010 como el 2012—sino también un bate que solía producir unos 30 jonrones, 100 empujadas, promedio de .300 y OPS (porcentaje de embasarse más slugging) entre .850 y .910 durante la mayor parte de su carrera en los Yankees.

“En el gran panorama, ¿preferiría tener a un muchacho que juegue 160 partidos bateando .300 y empujando más de 100? Aceptaré eso”, dijo el nuevo manager de Canó en Seattle, Lloyd McClendon.

En otras palabras, McClendon quiere que Canó, todo un veterano, sea su propio “policía” en ese sentido. Y si llega a dejar de correr al 100% de vez en cuando si el out es seguro–con tal de mantenerse bien de las piernas y con una energía aceptable durante una temporada maratónica–que así sea.

“Hay un elemento humano en este juego”, dijo McClendon después de la primera práctica de Canó con los Marineros. “Si das un rodado a la segunda, te baja la cabeza y estás decepcionado. Recuerdo (como jugador) que yo daba un elevadito y, enojado, no corría a la primera.

“¿Es vagancia eso? No creo”.

Cuando se le preguntó sobre el particular, McClendon se vio bastante molesto y dijo que no tocaría más el tema. Pero dejó a todos con esto:

“Una cosa que a mí me enseñaron es que te preocupas por tus peloteros, no los de otro equipo. No sabía que él (Long) era el portavoz de los Yankees de Nueva York.

“Lo que a mí me preocupa es lo que haga Robinson Canó vistiendo el uniforme de los Marineros de Seattle. No me importa (nada) lo que hizo con los Yankees”, continuó el piloto. “Tuvimos una excelente plática y él quiere ser muy productivo vistiendo el uniforme de los Marineros de Seattle. Quiere ser muy buen compañero.

“Cuando alguien ataca a uno de mis peloteros, lo voy a defender. Si él no te cae bien…” Aquí no podemos completar lo que dijo McClendon, por cuestiones de etiqueta. Pero ya se imaginan que fue algo fuerte para defender a Canó.

Estoy de acuerdo con su postura. Y de paso, me parece que fue la mejor forma de parte de McClendon de iniciar la Era Canó en Seattle.

¿Quién explica el fracaso de Cuba?

ISLA DE MARGARITA, Venezuela – El fracaso de Cuba en la Serie del Caribe, luego de 54 años de ausencia en el evento, fue una sorpresa para mucha gente.

Ramon Hernandez, Yulexis La RosaAl terminar Villa Clara con 1-3 y ser eliminado en la ronda regular del torneo, mucha gente se preguntó cómo un país con tanto historial de éxitos en torneos internacionales podía verse tan mal en el Clásico Caribeño.

Algunos de los números fueron feos: Once carreras (nueve limpias) permitidas en apenas 7.2 innings de parte de su pitcheo abridor en sus tres derrotas, antes de la joya lanzada por Vicyohandrys Odelín vs. Puerto Rico el martes; seis errores en los primeros tres encuentros del evento; y un marcador general de 13-25 en contra.

Sabemos que un torneo de clubes es distinto a una competición entre selecciones. También se ha hablado mucho de un supuesto declive en el nivel del béisbol cubano, la forma en que entrenan, la salida de algunas de sus figuras más importantes y otros factores.

Un aspecto interesante que sacó a relucir el abridor estadounidense de los Tigres del Licey, Jon Leicester—quien dominó por completo a Villa Clara en 7.0 entradas el lunes—fue la falta de paciencia del equipo cubano.

“Vi que no tomaron muchas bases por bolas”, dijo el derecho sobre Cuba, que en total recibió 10 pasaportes en sus cuatro juegos aquí. “Quieren dar swings. A veces cuando estás arriba en el conteo, sientes que estás en ventaja (contra ellos) porque sabes que no van a tomar el pitcheo. No tengo que tirar por el medio todo el tiempo. Cuando un equipo es más paciente, te obligan a tirar más strikes”.

Leicester aprovechó a plenitud esa realidad, dejando en dos hits y cero carreras a Villa Clara.

Otro tema que destacó Leicester–quien ha jugado béisbol profesional en Japón y Taiwán, además de América Latina y Estados Unidos—es el hecho de la gran mayoría de los jugadores cubanos no conocer otras ligas profesionales. Según el pitcher veterano, el jugar contra los mismos oponentes todo el tiempo limita a los cubanos en su habilidad hacer los ajustes necesarios ante nuevos contrarios.

“Tienen mucho talento, pero tal vez sea más fácil cuando juegas en ligas donde la gente va y viene”, afirmó el derecho. “Cada liga es diferente y aprendes un béisbol  distinto en cada una de ellas.

“Taiwán es muy aislado en su forma de jugar y Cuba es muy aislado también, en comparación con Japón o Corea. Te quita la habilidad de adaptarte. Por ejemplo, el estilo de México es totalmente diferente al de Puerto Rico y Venezuela, pero todos jugamos uno contra el otro y nos vemos con frecuencia en los Estados Unidos”.

Fuera lo que fuera el motivo del penoso béisbol exhibido por Villa Clara en Margarita—y son varios, sin dudas—aquí se rompió el mito de los equipos invencibles provenientes de Cuba.

Es muy bueno un regreso de dicho país a este tipo de eventos–ojalá se repita en Puerto Rico 2015 y en años posteriores—pero creo que con lo que vimos en Venezuela, ya podemos ver de una manera más realista a los equipos cubanos, sin los ojos aguados.

Cuba hace historia en Margarita 2014

ISLA DE MARGARITA, Venezuela – Cuando Alfredo Despaigne disparó cuadrangular frente a Alfredo Aceves (El Patón) el sábado en la primera fecha de la Serie del Caribe, fue la primera vez que Cuba anotaba una carrera en este evento desde 1960.

IMG-20140201-00203Después de 54 años de ausencia, los cubanos—representados por los Azucareros de Villa Clara—dijeron presente en el Clásico Caribeño en Margarita 2014.

Sin ánimo de entrar en política—eso se lo dejo a otros—fue un momento histórico. Sin importar el resultado final de este torneo en cuanto a Cuba se refiere, el hecho de producirse su participación es monumental para un evento que buscaba nuevos aires. Y claro, para el país de José Martí la reintegración a la Serie—aunque sea por sólo un año—es un paso notable.

“Llegamos a un espectáculo que representa tremendo honor y tremenda responsabilidad de representar a nuestro país”, comentó el manager de Villa Clara, Ramón Moré. “Vinimos a la Serie del Caribe con los mayores deseos de dar un buen espectáculo y llevarnos el trofeo”.

Cuba siempre es una especie de incógnita cuando se trata de competiciones de esta índole, como ha sido en el Clásico Mundial. Pero en algo están claros todos: La presencia de un equipo cubano aumenta el nivel del espectáculo.

“Juegan la pelota como debe jugarse”, dijo el boricua Iván Rodríguez, uno de los mejores receptores de todos los tiempos en Grandes Ligas y ahora gerente general de los Indios de Mayagüez,  equipo que representa Puerto Rico para esta serie. “Juegan bien, siempre les gusta este tipo de competencias”.

Agregó el puertorriqueño Carlos Baerga, manager de los Indios: “Cuando juega Cuba el nivel de juego cambia, sube a otro nivel. Eso emociona al pelotero. Hay que ponerte ready”.

En la denominada “primera etapa” de la Serie del Caribe, de 1949 a 1960, equipos cubanos ganaron siete de las primeras 12 ediciones del evento. Claro, eso fue hace varias generaciones y las comparaciones no pueden utilizarse para un análisis moderno. Pero sí vale recordar que el talento está ahí…sólo basta con ver cuántos buenos ligamayoristas han salido de Cuba en los últimos años (léase Yasiel Puig y Yoenis Céspedes, por nombrar sólo dos).

“Sabemos la clase de béisbol que pueden jugar”, dijo Manny Acta, gerente general de los Tigres del Licey (República Dominicana) y quien dirigió contra la selección cubana como piloto de R.D. en el primer Clásico Mundial hace ocho años. “Los peloteros cubanos están regados por las ligas invernales y vemos lo buenos que son”.

Lo que sí es difícil es “scoutear” a un equipo cubano, por la falta de datos documentados sobre sus jugadores.

“Aparte de que tienen talento, no sabemos mucho de ellos sino que juegan en equipo”, dijo Acta.

Ese es el reto que enfrenta el derecho Joel Piñeiro, quien se prepara para medirse a los cubanos el martes por Puerto Rico.

“No hay scouting reports, no hay videos para analizar”, dijo el lanzador veterano.

Para el final de esta Serie del Caribe, sabremos mucho más—por lo menos acerca de esta versión de Villa Clara que ha venido a Venezuela. ¿Será el inicio de una participación continua de Cuba en la Serie? Eso está en duda, por cuestiones de políticas oficiales de entidades gubernamentales y deportivas.

Pero si fuera por Moré, la presencia de Cuba se repetiría.

“Vinimos a ganar, pero en este juego se puede ganar como se puede perder. Creo que éste debe ser el reinicio de Cuba en la Serie del Caribe. Ese es mi criterio”.

Por un futuro sólido fuera del terreno

LEESBURG, Virginia – El Rookie Career Development Program que organiza Major League Baseball siempre es impresionante de ver. La presencia de altos ejecutivos del mismo MLB, del sindicato (incluyendo al nuevo presidente Tony Clark), médicos, expertos en finanzas, ex jugadores, invitados especiales y hasta actores—con presentaciones tanto en español como inglés—requiere de una organización y un gasto bastante amplios.

Broad Run-20140110-00183Todo es para darles orientación a los novatos y los jóvenes en la cúspide de Grandes Ligas para que sepan comportarse como ligamayoristas tanto dentro como fuera del terreno.

El programa, que se realiza en el Landsdowne Resort de esta localidad, en las afueras de Washington, D.C., incluye un día especial dedicado exclusivamente a los peloteros latinoamericanos. Las sesiones educativas y las presentaciones son completamente en español, con una atención especial puesta en los retos únicos que enfrentan los peloteros de habla hispana.

“Es algo grande reconocer que hay una verdadera transición para un pelotero extranjero que viene básicamente de nada para llegar a Grandes Ligas”, dijo el boricua José ‘Cheíto’ Cruz, quien jugó 12 años en la Gran Carpa entre 1997 y el 2008 y ahora integra la directiva de la Asociación de Jugadores de MLB. “Cuando llegas a Grandes Ligas las cosas te vienen encima rápido, el dinero, los medios, los fanáticos, los viajes. Es una locura. Es completamente nuevo, y uno puede perderse en eso. Es una vida rápida y cara”.

Efectivamente, sobran las historias lamentables de atletas profesionales—del país que sea—que han echado a perder sus carreras, el dinero que han ganado y hasta sus vidas debido a las malas decisiones fuera del terreno. Cuando se trata del pelotero latinoamericano recién llegado a los Estados Unidos, sobre todo el que viene de raíces humildes, son muchos los obstáculos para llegar a manejarse con la prudencia indicada.

“Está la barrera del idioma, que es algo enorme”, señaló Cruz Jr., hijo de José ‘Cheo’ Cruz, quien brillara en la Gran Carpa en los años 70 y 80, mayormente con los Astros de Houston. “Muchas veces (al no saber inglés) no entiendes lo que está pasando. Entiendes el juego sobre el terreno, pero fuera de las líneas y fuera del estadio es otra cosa”.

Un peligro siempre presente es el de la gente malintencionada que siempre parece rodear a los atletas. Y los latinoamericanos—muchas veces solos en una tierra desconocida y sin saber el idioma—pueden encontrarse en situaciones poco deseadas.

“La gente quiere esto, quiere aquello. Se abre la posibilidad de hacer lazos con gente con la que realmente no deberían”, afirmó Cruz. “Es muy fácil caer en eso, porque estás sin familia, sin amigos. No hay nadie. Entonces cuando llega alguien que habla bonito, eso podría causar problemas. Hablamos de todo eso aquí”.

Las cosas han cambiado mucho desde los años 50, 60, 70 y hasta 80 y 90 para los jóvenes latinoamericanos que militan en los circuitos minoritarios del béisbol profesional en los Estados Unidos. Claro, no es que sea tan fácil ahora, pero por lo menos existe un esfuerzo de parte de MLB y del sindicato de ayudar en el ajuste a una nueva sociedad. En ese aspecto ha habido bastante progreso.

“Es una colaboración en el sentido de que todos vemos el potencial del futuro”, expresó Cruz. “MLB está preparando a estos muchachos para que sean los mejores de sus equipos y ellos van a ser parte de nuestra asociación, así que tratamos de cuidarlos como más que peloteros en el terreno.

“En mi caso, comparto experiencias que he tenido y que he pasado. Hay un ambiente relajado aquí para que nos conozcan y para que podamos decirles, ‘Hey, eres parte del sindicato y esto es lo que hacemos’. Cuando ya estando en Grandes Ligas te ven, hay una relación establecida.

“Ellos se dan cuenta de que todo esto se hace para ellos, y saben valorar eso cuando llegan a Grandes Ligas”.

Por fin, noticias alentadoras en Queens

NUEVA YORK – Para los fanáticos de los Mets, el 19 de octubre del 2006 fue el inicio de un largo período de sufrimiento.

Jeff Wilpon, Curtis Granderson, Sandy AldersonEsa noche fría y de lluvias, el boricua Yadier Molina conectó un cuadrangular crucial que sería la diferencia en la victoria de los Cardenales sobre Nueva York en el Shea Stadium, donde el out 27 del  Juego 7 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional fue un ponche del también puertorriqueño Carlos Beltrán, quien se quedó con el bate en las manos ante una venenosa curva de Adam Wainwright.

De ahí en adelante todo se vino abajo en Queens. La historia es bien conocida:

–Los colapsos del 2007 y del 2008, años en que los Mets parecían estar encaminados a coronarse en el Este de la Nacional, sólo para ser superados por los Filis.

–El despido del manager Willie Randolph a las 2 de la mañana hora de Nueva York en junio del 2008 (el GG Omar Minaya lo justificó al recordarles a todos que sólo eran las 11 en California, donde se encontraba el equipo en ese momento).

–Las desafortunadas firmas a largo plazo de figuras como el dominicano Luis Castillo, Jason Bay, el venezolano Francisco Rodríguez y el mexicano Oliver Pérez, entre otros.

–Las pérdidas económicas sufridas de parte de la familia Wilpon, dueños del equipo, en el fraude de Bernie Madoff en Nueva York.

–Ninguna temporada con más de 77 victorias desde el 2009.

El Citi Field, inaugurado precisamente en aquel 2009, no ha sido escenario de muchos triunfos de los Metropolitanos. El gerente general Sandy Alderson, quien sucedió a Minaya en el 2010, ha tenido que armar sus equipos con un presupuesto limitado. Pero poco a poco los “otros” neoyorquinos parecen estar saliendo del letargo para tratar de competir en la Nacional.

En realidad, el proceso empezó hace un año cuando Alderson y los Mets le dieron una extensión de contrato de ocho años y US$138 millones a David Wright. Sí, es cierto que el popular tercera base aceptó un “descuento de la casa” para seguir en Queens. Pero esa clase de compromiso económico fue el primer indicio de que el equipo por fin vuelve a estar disponible a gastar algo.

Este invierno hemos visto la firma de Curtis Granderson (cuatro años, US$60 millones), la del dominicano Bartolo Colón (dos años, US$20 millones) y la de Chris Young (un año, US$7.25 millones).

Con jóvenes como Matt Harvey (recuperándose de su lesión en el codo derecho), Zack Wheeler, Dillon Gee, el dominicano Juan Lagares y el venezolano Wilmer Flores, hay algunas piezas de calidad con las que puede trabajar el manager Terry Collins. Y si siguen progresando prospectos como Noah Syndergaard y Travis d’Arnaud, mejor todavía.

Una interrogante es el torpedero panameño Rubén Tejada, quien retrocedió en grande en su progreso este año. Es un tema a seguir en el 2014.

Pero en sentido general, los Mets se ven con un futuro mucho más alentador que hace dos o tres años. En ese tenor, dijo Granderson al ser presentado oficialmente por el equipo que a él le han comentado que “los verdaderos fans de béisbol en Nueva York son fans de los Mets”. Es un comentario que no tendrá nada de gracia para los seguidores de su club anterior, los Yankees. Pero sí le cayó súper bien a una fanaticada en Queens que ha sufrido bastante ante los fracasos de su equipo y los éxitos de los Bombarderos del Bronx.

¿Clasificarán los Mets en el 2014? No se ve nada fácil, sobre todo con la presencia de Bravos y Nacionales en su división. Pero está claro que las cosas están cambiando en los predios del Citi Field, donde por fin están empezando a caer algunas buenas noticias.

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.