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El espinoso tema de Pujols y la prensa

ARLINGTON – El día libre entre los Juegos 2 y 3 de la Serie Mundial fue de muchas conversaciones y análisis sobre el cambio de clima, las posibilidades de más bateo en Texas y los pitchers del tercer choque, entre otras cosas.

Pero en boca de todos también estuvo el tema de Albert Pujols y otros tres estelares de los Cardenales que no estuvieron disponibles para hablar con los medios después del Juego 2 en San Luis. El caso del primera base dominicano fue el más llamativo, no sólo por tratarse de la mayor figura del equipo, sino también porque su error en el noveno episodio de dicho partido pesó mucho en la derrota de los Cardenales.

Al llegar a Texas y por fin conversar con la prensa, Pujols trató de justificar su ausencia diciendo que el encargado de relaciones con los medios del equipo no recibió ninguna solicitud de que saliera a hablar. Además, afirmó que si eso hubiera ocurrido, habría dado el tiempo necesario para hablar con los reporteros.

Es un argumento de muy poca lógica. Fácilmente Pujols, Yadier Molina, Lance Berkman y Matt Holliday pudieron haberse parado ante sus casilleros durante 10 minutos para contestar cinco, seis preguntas. Cuando ya no quisieran hablar, sólo hacía falta decir “<i>OK, guys, thanks</i>…y ya.

Claro que Pujols tenía que prepararse para el viaje hacia Texas con su familia. Claro que no es fácil contestar las mismas preguntas día tras día y noche tras noche…tampoco es fácil hacerlas.

Pero los que están presentes para cubrir este tipo de eventos están obligados a hacerlas y conseguir la reacción de Pujols o quien sea que haya sido protagonista en el partido, tanto del lado ganador como del perdedor.

Un reportero de más de 20 años en el periódico St. Louis Post-Dispatch me relató aquí algo que sucedió con Mark McGwire en San Luis en 1998, cuando él y el dominicano Sammy Sosa libraron la primera de sus dos épicas luchas jonroneras. McGwire—actualmente coach de bateo de los Cardenales—esperaba mucho tiempo para llegar a su casillero, a ver si el montón de reporteros esperando para entrevistarlo se cansaba y se iba.

En una ocasión salió McGwire de las duchas y le dijo lo siguiente al grupo de periodistas: “¿Por qué están aquí? ¡Sólo se trata de béisbol!”

En una sociedad no tan desubicada como la nuestra, su argumento tendría todo el sentido del mundo. Pero farándula y deporte acaparan los titulares y generan millones y millones de dólares. Por eso hay que darle tanta cobertura. ¿O es al revés?

La clave es ésta: si no fuera por la locura de los medios y el mercadeo con el deporte, serían inimaginables los salarios exagerados que ganan los atletas, y en este caso los peloteros de Grandes Ligas. Entonces, dar cinco o 10 minutos a los medios no parece tan fuera de lugar.

Son muchos los atletas que entienden eso desde el principio, mientras que hay otros que toman un tiempo para llegar a comprenderlo. Y hay otros que jamás han sabido asimilarlo.

Está claro que hay que ponerle límites al acceso de los medios. Ya los hay, y muchos. Pero mientras no haya una comprensión mutua del papel del periodista en relación con el atleta, surgirán situaciones incómodas como la de Pujols y el Juego 2.

División Central bien fuerte…en Arizona

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PHOENIX – De los seis equipos de la División Central de la
Liga Nacional, tres entrenan en Arizona y tres en la Florida. Parece estar claro
que los que se preparan para el 2011 en el área de Phoenix le llevan la ventaja
de cara a la temporada regular.

Cerveceros, Rojos y Cachorros se encuentran aquí con todos
los hierros, sobre todo los primeros dos. Mientras tanto, Piratas, Astros y
hasta Cardenales se perfilan como equipos con bastantes complicaciones.

Comencemos por lo obvio. Con las adquisiciones de Zack
Greinke y Shawn Marcum para acompañar al mexicano Yovani Gallardo en la
rotación, más una fuerte ofensiva que incluye a Prince Fielder, Ryan Braun y
Corey Hart, entre otros, Milwaukee se ve bien artillado para competir dirigido
el nuevo manager Ron Roenicke.

Cincinnati vuelve con básicamente el mismo equipo del 2010
que ganó la división, con una profundidad envidiable en el pitcheo abridor y
una ofensiva que debe de apoyar los brazos. Y quién puede olvidarse del
lanzallamas cubano Aroldis Chapman, quien bien podría convertirse en cerrador
del equipo en algún momento.

En el caso de los Cachorros, el fácil decir que no van a
rendir, pero queda mucho talento. Con nombres como Alfonso Soriano (si está en
salud), Aramis Ramírez (si está en salud), Carlos Peña (si batea por encima de
.200), Starlin Castro (si sigue progresando como debe) y Marlon Byrd en el
lineup, más un pitcheo que incluye a Carlos Zambrano y Ryan Dempster y un
cerrador de lujo como Carlos Mármol, Chicago puede dar la pelea como lo hizo en
el 2007 y el 2008.

Milwaukee, Cincinnati y Chicago están fuertes para el 2011,
que no quepa la menor duda.

Con San Luis, Houston y Pittsburgh se encuentra el otro lado
de la moneda.

Uno diría que los Cardenales siempre son una amenaza, pero
ya se lesionó Adam Wainwright. Hay interrogantes por todo el cuadro, menos con
Albert Pujols, quien de su parte tiene una situación contractual bien
complicada, por supuesto. Las cosas no pintan muy bien que digamos para San
Luis.

Houston tiene algunos peloteros promisorios, pero falta
demasiado todavía, sobre todo ante la lesión del receptor joven Jason Castro.

Lo mismo se puede decir de los Piratas…otra vez. A pesar del
potencial de Pedro Alvarez, Neil Walker y Garrett Jones, Pittsburgh todavía
pertenece a la “segunda división”.

Muchos han afirmado que la Central de la Liga Nacional se
perfila como una de las divisiones más interesantes de Grandes Ligas este año.
Eso es así, pero lo más colorido, lo más fuerte y lo más prometedor se
encuentra de este lado de los entrenamientos.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

Un Oeste que no perdona a nadie

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SAN LUIS – Durante unos días de visita aquí en el Medio Oeste de Estados Unidos, he visto a los Cardenales barrer a los Piratas, en la continuación de la fuerte lucha entre San Luis y Cincinnati por la División Central de la Liga Nacional.

Sin embargo, no puedo dejar de ver con sumo interés lo que está pasando en el Oeste de la Nacional, división mía “de local” por mi condición de residente de Phoenix, Arizona. Con la barrida que le propinaron los Gigantes a los Dodgers, ahora mismo vemos una lucha entre dos: San Francisco y San Diego.

Es interesante la situación del Oeste. Los Dodgers acaban de adquirir a varios peloteros antes de la fecha límite del 31 de julio, incluyendo a Scott Podsednik, Ryan Theriot y Ted Lilly. También llama la atención el hecho de quedarse con Manny Ramírez, a pesar de informes de ofertas–por más discretas que hayan sido–para cambiarlo. En otras palabras, el gerente general Ned Colletti no tira la toalla. Los Angeles llegó al 2 de agosto en el cuarto lugar, a ocho juegos de los punteros Padres. Ya veremos qué trae el próximo mes para los azules.

En el caso de los Rockies de Colorado, no acaban de arrancar todavía. Tienen un buen historial de encenderse en agosto  y septiembre, como fue el caso tanto en el 2007 como en el 2009, pero el tiempo no está de su lado.

Los Gigantes, con tanto pitcheo, están ahí mismo. Claro, les gustaría agregar un bate antes del 31 de agosto (¿Adam Dunn o Derrek Lee?), pero quién sabe. A mi juicio, pueden dar la batalla hasta el final a base de puros brazos.

Y por supuesto, los Padres han demostrado que son una realidad. También repletos de pitcheo, agregaron los bates de Miguel Tejada (no ha convencido hasta ahora) y Ryan Ludwick (tremendo negocio para los Frailes).

Desde el 2006, del Oeste de la Liga Nacional han clasificado solamente los Dodgers y los Rockies, con la excepción de un Arizona sorpresivo y joven del 2007. Si Los Angeles y Colorado no se ponen las pilas, Padres y Gigantes “les van a comer los caramelos”. En el caso de San Diego, será contra todos los pronósticos.

PURO BÉISBOL AL LADO DEL ARCO
Si alguien dudaba de lo que es la fanaticada de San Luis y la locura de béisbol en esta ciudad, lean esto: Informa el Sports Business Journal que los Cardenales son el equipo de Grandes Ligas con más rating de televisión local, con 7.9 en el mercado. Les siguen Minnesota (7.85), Filadelfia (7.2) y Cincinnati (6.52).

Hasta la Próxima, Desde…la Ciudad del Arco

La “odisea” de Pujols en el 2010

PHOENIX – Cayó como una bomba el informe sobre los Filis y
su supuesta intención de proponerle a los Cardenales un cambio de Ryan Howard
por Albert Pujols
, sobre todo tomando en cuenta de que venía de Buster Olney,
una figura bien respetada en la prensa que cubre el béisbol en Estados Unidos.

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Ambas gerencias desmintieron enfáticamente tal versión, y
ambos peloteros le restaron importancia a las especulaciones. Aunque
desaparezca del panorama esta conjetura específica, vale la pena ver algunos
puntos interesantes del tema de Pujols, los Cardenales y el destino del
toletero dominicano.

El béisbol es un negocio, y los peloteros normalmente firman
con el equipo que ofrece más. Es lógico. Pero en el caso de Pujols, hay que ver
los elementos que le dan otro matiz a su “odisea” del 2010.

En repetidas ocasiones, el toletero ha dicho que quiere
firmar con un equipo que pueda ganar. Hace un año, los Cardenales no se
perfilaban propiamente como una organización con el compromiso de hacer todo
para triunfar en el terreno. Tenían un tiempo sin hacer movimientos de impacto,
y aunque estuvieron cerca de la clasificación en el 2008, no hicieron ningún
esfuerzo por mejorar su equipo antes de la fecha límite de cambios en aquella
temporada.

Sin embargo, desde julio del 2009 todo eso ha cambiado.
Primero fue el canje por Mark DeRosa. Luego vino el cambio por Matt Holliday y
la adquisición del dominicano Julio Lugo, más una serie de firmas y extensiones
que tienen a San Luis como favorito para clasificar de nuevo este año.

Por supuesto, Holliday ha sido la firma más notable, con un
pacto de siete años y US$120 millones. Es el mayor contrato otorgado en la
historia de la franquicia, pero Matt Holliday no es el corazón, ni el alma ni
mucho menos LA FIGURA de los Cardenales. Todo el mundo sabe que Mr. Cardinal se
llama Albert Pujols.

Quien crea que los Cardenales no tendrán el dinero para
retener al primera base no entiende quién es Albert Pujols para la comunidad de
San Luis. La gerencia del equipo sabe lo grande que es el dominicano en esa ciudad,
y si bien es cierto que los Cardenales hayan sobre-pagado (a mi juicio–la pura
verdad en este blog) por los servicios de Holliday, también es verdad (a mi
juicio–la pura verdad en este blog) que lo hicieron con el fin de que Pujols
quiera seguir en el nido, con un compromiso de ganar demostrado de parte la
gerencia del club.

En otras palabras, la meta no es tener a Matt Holliday, sino
que Albert Pujols siga en San Luis. Holliday fue simplemente parte de esa
estrategia.

Otra forma de expresarlo: Es más fácil que Pujols firme por
unos pocos millones menos teniendo a Holliday a su lado en el lineup que a Rick
Ankiel.  

En el pasado se le ha acusado al dueño principal de los
Cardenales, Bill DeWitt, de ser tacaño. Yo mismo lo he hecho. Pero hasta ahora los
propietarios se han visto sagaces en su visión de quién es Pujols para esta
franquicia.

Las palabras no bastan a la hora de expresar lo que ha sido
Pujols y su familia para la ciudad de San Luis más allá del terreno de juego,
con las tantas iniciativas caritativas en el área metropolitana.

¿Y dentro del terreno? Ni hablar. En una visita a
San Luis el año pasado, un amigo mío, mientras tomaba un trago en un bar, miró
al televisor que pasaba un juego de los Cardenales y al llegar a la caja de
bateo Pujols, me dijo lo siguiente: “Tengo que ver este turno. Míralo ahí. Ese
es mi Stan Musial.”

Con apenas 10 años en la Gran Carpa, Pujols ha llegado a ese
status para esta generación, sin siquiera mencionarse todos los récords y hazañas
en sentido general en Grandes Ligas.

Ryan Howard es oriundo de San Luis y bien querido en esa
ciudad. Pero no es Albert Pujols. San Luis le pertenece a Pujols y vice-versa.  El tiempo dirá si el dominicano vuelve a
firmar con los Cardenales, pero de verdad me sorprendería verlo vistiendo otro
uniforme.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

Otro proyecto para el “maestro”

Administrator
12.00

PHOENIX -
La noticia de la firma de John Smoltz con los Cardenales de inmediato me hizo
pensar en una figura de Grandes Ligas no tan famosa como su amigo y jefe, Tony
La Russa, pero casi tan importante para los Cardenales: el coach de pitcheo
Dave Duncan.

Me parece
que pase lo que pase, Duncan le sacará lo mejor posible a Smoltz, un fracaso en
Boston a sus 42 años de edad. La interrogante es cuánto tiene en la bola
Smoltz, porque ni Duncan puede producir milagros.

La Russa y
Duncan llevan desde los años 80 juntos, remontando a la época del primero como
manager de los Medias Blancas. Y desde que cosecharon tantos triunfos en
Oakland, la lista de lanzadores veteranos que han ayudado a resucitar es
interminable.

En los
Atléticos se recuerdan nombres como Dave Stewart, Bob Welch, Dennis Eckersley
(convertido en relevista en Oakland) y Scott Sanderson, todos lanzadores con
bastante experiencia en la Gran Carpa pero que nunca tuvieron el impacto antes
como cuando estuvieron con Duncan en los Atléticos (quizás con la excepción de
Eckersley, quien había tirado un no-hitter y había ganado 20 juegos en su
carrera anteriormente).

Luego llegó
a Oakland Todd Stottlemyre, quien siguió a Duncan y La Russa a San Luis y tuvo
un resurgir en su carrera.

Ya en los
Cardenales, lanzadores como Andy Benes, Darryl Kile y Pat Hentgen revivieron
con Duncan.

Cuando San
Luis ganó la Serie Mundial en el 2006, dos piezas importantes de la rotación
fueron Jeff Suppan y Jeff Weaver. Ambos firmaron con otros equipos al año
siguiente, y han hecho muy poco desde entonces (y tampoco era tanto lo que
habían logrado antes de lanzar con los Cardenales).

Hace dos años
San Luis adquirió otro pitcher que había fracasado con Boston y que había
tenido bastante éxito antes de estar en los Medias Rojas, el boricua Joel Piñeiro,
quien se ha hecho sentir en la rotación de los Cardenales desde mediados del
2007. Ah, ¿y Braden Looper? De mediocre a bueno como relevista antes de volver
a San Luis en el 2006, sólido hasta el 2008, y ahora con efectividad por encima
de 5.00 en Milwaukee.

Kyle Lohse
es otro que ahora es un abridor capaz en San Luis con Duncan, luego de
resultados mixtos en otros equipos.

John Smoltz
es todo un veterano que sabe su negocio. Además, se pasó más de 15 años con uno
de los maestros entre los instructores de pitcheo, Leo Mazzone, así que no se
sabe cuánto Duncan le puede “enseñar” a Smoltz. Pero si hay algo que arreglar,
algo que ajustar, Duncan sabrá lo que es y cómo modificarlo.

Si hacen
buena liga Smoltz y Duncan, podría verse el revivir de otra carrera.

Hasta la
Próxima, Desde el Desierto

 

 

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