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Duncan representa un paso importante para D-backs

PHOENIX – Los Diamondbacks oficializaron la contratación de Dave Duncan como consultor de pitcheo y asistente especial del gerente general Kevin Towers.

Padres Cardinals BaseballDuncan, por supuesto, es una leyenda como coach de pitcheo de Grandes Ligas. En 32 años (la mayor cantidad en la historia) en dicho puesto–de 1980 al 2011 con los Indios, Marineros, Medias Blancas, Atléticos y Cardenales–el ex cátcher de la Gran Carpa fue mentor de cuatro ganadores de Premios Cy Young . Además, en cuatro ocasiones sus cuerpos monticulares encabezaron su liga en efectividad colectiva y fueron parte de tres equipos campeones de la Serie Mundial.

Arizona quería que Duncan fuera su coach de pitcheo, pero a sus 68 años de edad, el puesto conllevaría mucha carga. Además, la familia de Duncan ha sufrido bastante en los últimos tres años. Su esposa murió hace unos meses de un cáncer cerebral, mientras que su hijo Chris—quien jugó en Grandes Ligas al igual que el otro hijo de Duncan, Shelley—también ha padecido de un tumor cerebral en los últimos tiempos.

Entonces, Duncan regresa al béisbol con un rol nuevo en el área de Phoenix, localidad que conoce muy bien. Además, los Diamondbacks han traído como coach de primera a otra tercera parte del “triunvirato” de Tony La Russa, Dave McKay. ¿Podría estar rumbo el mismo La Russa al desierto para cumplir algún rol? Eso estaría por verse.

Pero en el caso de Duncan, urge su ayuda en el pitcheo de Arizona. Los brazos de los Diamondbacks se han visto estancados en la mediocridad en los últimos dos años, terminando con efectividad colectiva de 3.92 (décima mejor en la Liga Nacional) en el 2013 y 3.93 en el 2012 (novena). Del 2012 al 2013, Arizona terminó cuarto y quinto, respectivamente, en carreras anotadas en el Viejo Circuito. Es decir, la ofensiva ha cumplido, mientras que el pitcheo—y en especial el bullpen este año—ha contribuido a la misma mediocridad del equipo en sí (récord de 81-18 en cada uno de los últimos dos años).

Calidad sí hay en el cuerpo monticular. Cuando se habla de Patrick Corbin, Wade Miley, Tyler Skaggs y el panameño Randall Delgado, hay juventud de mucho potencial. Y en cuanto veteranos se refieren—Trevor Cahill y Brandon McCarthy ahora mismo en Arizona—Duncan siempre se ha visto como un “gurú” a la hora de sacarles lo mejor.

Una clave será la contratación de un nuevo coach de pitcheo. Duncan no estaba preparado para aceptar el puesto, pero sí se dice que su voz será tomada en cuenta en la selección del nuevo instructor. Será interesante ver quién llegará al desierto para orientar a los pitchers y cuánta influencia tendrá Duncan a largo plazo con el cuerpo monticular del equipo grande.

Está claro algo: Si los Diamondbacks pretenden volver a hacerse sentir en la Liga Nacional, como lo hicieron al conquistar la División Oeste en el 2011, hará falta una marcada mejoría en el pitcheo. La integración de Duncan, en el rol que sea, es un paso importante en ese sentido.

Diamondbacks en peligro de hundirse en el Oeste

PHOENIX – Los Diamondbacks están en una situación bien precaria, luego de un inicio tan alentador de la temporada del 2013.

Kirk GibsonPara el 7 de julio, Arizona tenía ventaja de 4.5 juegos sobre los Dodgers en el Oeste de la Liga Nacional. Quince días después, ya estaban en el segundo lugar de la división y, empezando la última jornada de julio, se encontraban a 4.0 partidos del puntero Los Angeles, el equipo más encendido de la Liga Nacional durante el último mes y medio.

¿Qué ha pasado con el equipo del desierto?

Aunque los Diamondbacks llegaron a esta fecha quintos en carreras anotadas en la Liga Nacional con 441, la tropa de Kirk Gibson está novena en el Viejo Circuito con promedio de .244 con corredores en posición de anotar.

En la lomita, el bullpen  de Arizona ha malogrado 19 oportunidades de salvamento—sólo los Cachorros han desperdiciado más en la Nacional.

Entonces, cuando lanzan bien, no anotan. Y cuando anotan con un buen pitcheo abridor, ha faltado un relevo confiable, sobre todo en la novena entrada.

Desde el 2011, el estilo de Gibson y del gerente general  Kevin Towers ha sido de rotar a muchos jugadores en pocas posiciones. Por ejemplo, de momento ha habido cinco jardineros para tres puestos y cinco infielders para las tres posiciones del cuadro que no sean la primera base.

Dicha fórmula dio buenos resultados hace dos años, cuando los Diamondbacks fueron campeones del Oeste. Pero desde entonces, ha habido fallas. En el bateo, un vistazo a los números explica bastante.

De los titulares del lineup, sólo Paul Goldschmidt y Aaron Hill llevan OPS (porcentaje de embasarse más slugging) por encima de .800. Eso significa que toleteros de peso como Jason Kubel, el venezolano Miguel Montero y Cody Ross no han rendido como se hubiera esperado.

El venezolano Gerardo Parra puso de su parte en la primera mitad, pero se ha visto un declive en su producción ahora. Recuerden que este año se puede calificar como su primera campaña verdaderamente “completa” a nivel de Grandes Ligas, en cuanto a turnos se refieren.

Con el bate, aún se ven algo verdes los jardineros jóvenes Adam Eaton y A.J. Pollock, mientras que Didi Gregorius, otra promesa de Arizona, también está en desarrollo . Lo que tienen en común estos tres es la inconsistencia, algo de esperarse cuando se trata de peloteros que apenas empiezan sus carreras a este nivel.

En cuanto al pitcheo, ya vimos el cambio de Ian Kennedy a los Padres. Es una pena lo que ha sucedido con el derecho, quien en el 2011 ganó 21 juegos y 15 más hace un año. Pero esta temporada no cumplió como el as que querían ver los Diamondbacks.

La ida de Kennedy parece abrirle camino en la rotación abridora al panameño Randall Delgado, quien después del nuevo as de facto Patrick Corbin ha sido el mejor lanzador de Arizona desde la tercera semana de junio. Pero en el desierto hacen falta mayores aportes de Trevor Cahill y Brandon McCarthy, lesionados en estos momentos pero cuyas actuaciones han producido resultados mixtos hasta ahora.

Y ni hablar del bullpen. Se necesita que la combinación de J.J. Putz y David Hernández vuelva a lo que fue en el 2011 y el 2012. En el cambio por Kennedy llegó el zurdo Joe Thatcher, quien debe de ayudar en ese sentido.

Para los Diamondbacks no es tarde todavía. Hasta ahora se han salvado por pertenecer a una división sin un equipo dominante. Pero con el ascenso de los Dodgers, es hora de apretar el paso. Si no, en unas pocas semanas la gerencia de Arizona podría estar pensando en el 2014.

Delgado, figura clave para justificar el cambio de Upton

PHOENIX – En la serie aquí entre los Diamondbacks y los Marlins, el derecho Randall Delgado dio la mejor demostración posible en su “campaña” por evitar un regreso a Triple-A Reno y seguir recibiendo la oportunidad de integrar la rotación abridora de Arizona.

Randall DelgadoCon 7.0 entradas y dos carreras concedidas, el panameño por fin enseñó su valor como una de las piezas clave del cambio de los Diamondbacks con los Bravos por Justin Upton durante el invierno.

En más de una ocasión, he cuestionado dicho canje—no por menospreciar al venezolano Martín Prado, el jugador de más nombre que llegó a Arizona desde Atlanta—sino por la clase de bateador que ha sido y que puede ser en el futuro Upton.

La realidad es que la gerencia de los Diamondbacks ya no le veía futuro a Upton en el desierto, por el motivo que fuera. Pero para justificar un poco más el cambio, desde mi óptica no puede ser simplemente Upton por Prado.

Claro, también pasaron de Arizona a Atlanta el tercera base Chris Johnson y de los Bravos a los Diamondbacks Nick Ahmed, Zeke Spruill y Brandon Drury, junto a Delgado. Para mí, el nivel de rendimiento de Delgado será la medida para saber si hizo una buena negociación con Atlanta el gerente general de Arizona, Kevin Towers.

Si tanto Prado como Delgado causa un impacto positivo en los Diamondbacks—y queda por verse eso en el caso de ambos—entonces, sí podrá considerarse un éxito el canje con los Bravos.

Hay que recordar que Delgado hace apenas dos años fue un prospecto bien cotizado en el sistema de Atlanta. En el 2012 tuvo resultados mixtos en su primera oportunidad de verdad a nivel de Grandes Ligas. Y este año con Reno tampoco le fue muy bien que digamos, con efectividad de 5.91 en 13 aperturas.

Pero con apenas 23 años ahora, todavía estápor verse  cuál será el futuro del istmeño en el montículo. En su salida vs. Miami, Delgado evitó casi todo lo negativo que lo había afectado anteriormente. En sus 7.0 innings, no dio ni una base por bolas. Se vio con un buen comando de su cambio de velocidad. Y cuando se vio en aprietos, mantuvo la calma y salió ileso con la excepción de un solo capítulo, cuando permitió las dos carreras.

De hecho, su receptor, el venezolano Miguel Montero, calificó su material como “pitcheos con calidad del Salón de la Fama.”

Tal vez sea una exageración, pero Miggy quería comunicar un punto importante: De lanzar como lo hizo ante los Marlins, Delgado merecerá su lugar en la rotación de los Diamondbacks. Y eso hace bastante falta, no sólo por la lesión de Brandon McCarthy, la inconsistencia de Trevor Cahill (y cuidado con el bolazo en la cadera ahora) y la preocupante temporada de Ian Kennedy, sino también porque de esa manera, se vería más valioso el paquete de peloteros que llegaron en el canje por Upton.

Y si no, dicho cambio seguirá dejando muy mal sabor en la boca a los fans del equipo del desierto.

Parra, siempre en gracia con la fanaticada de Arizona

PHOENIX – El dúo venezolano de los Diamondbacks, Miguel Montero y Gerardo Parra, siempre ha sido bien popular entre la fanaticada del equipo de Arizona aquí, tanto al tratarse de la comunidad latina como la no latina.

BLIZmlACcAAMsnr.jpg largeEn el caso de Parra, éste siempre ha destacado lo importante que es para él el contacto con los fanáticos. Tal fue el caso el sábado pasado, cuando el guardabosque firmó autógrafos en el Glendale Park and Swap, evento con una fuerte presencia latina y que fue un gran éxito en cuanto a asistencia se refiere.

Unas horas después de su participación en dicha actividad, Parra nos habló sobre el particular.

“Lo bueno es que juegas para los fanáticos. La gente paga para verte”, dijo. “Lo mejor es tratar de darle el mejor espectáculo, pero también compartir con ellos y demostrarles que eres un ser humano, como ellos, que tienes la misma humildad que ellos.”

Son varios los motivos de la popularidad de Parra por estos lados. Su estilo de juego es bien pimentoso. Siempre se le ve animado y “joseando”, brindándoles energía a los compañeros. Y, por supuesto, su buena actitud ante las dificultades del exceso de jardineros le ha ganado muchos puntos con los fanáticos de los Diamondbacks.

Se vio la importancia de la figura de Parra el año pasado, cuando el zuliano ganó un sondeo en la página de Facebook de los Diamondbacks para que fuera de él una muñeca “Bobblehead” como parte de una promoción especial en el Chase Field.

“Es muy importante cuando tú vas al mall (centro comercial), cuando tú vas a comer y los fanáticos te aclaman”, me dijo Parra aquel día del obsequio en agosto del 2012. “”Mi trabajo es dar lo mejor de mí para los fanáticos, para el equipo y para ganar. Me encanta Arizona, me encantan los fanáticos, me encanta el estadio, me encanta jugar aquí. Estoy orgulloso de estar aquí.”

Con la temporada que está teniendo hasta ahora, Parra sigue aumentando su popularidad en el desierto. Nadie sabe cómo manejará la situación de los jardines Kirk Gibson cuando esté en salud y elegible para estar en el roster activo Adam Eaton, además de Jason Kubel, Cody Ross, A.J. Pollock y Parra. Son cinco jardineros para tres posiciones, por supuesto.

Pero pase lo que pase, Parra siempre tendrá a los fanáticos de su lado.

“Es importante relacionarme con ellos y que me miren como quien soy, no como un nombre”, dijo. “Me gusta mucho compartir con ellos porque sin ellos nosotros no somos nada en la pelota.”

Hará falta el bate de Upton en Arizona

PHOENIX – Aquí en el desierto hay mucho entusiasmo con los renovados Diamondbacks. Arizona luce como un equipo bastante diferente al que ganó sólo 81 juegos en el 2012, cuando venía de ganar un título divisional y tenía muchas expectativas de volver a competir.

Justin UptonCon caras nuevas como el venezolano Martín Prado, Cody Ross y Cliff Pennington en el ataque ofensivo, los Diamondbacks creen que lucirán un bateo más eficiente y más dinámico que el año pasado.

Claro, el gran ausente es Justin Upton, quien fue cambiado a Atlanta en la transacción que trajo a Phoenix a Prado.

Llegando a esta fecha, Arizona se encontraba en el quinto lugar de la Liga Nacional tanto en porcentaje de embasarse como carreras anotadas, un poquito por debajo del ranking del 2012.

Por supuesto, estamos hablando de una muy pequeña muestra de poco más de una semana de temporada. Además, los Diamondbacks aún esperan por los lesionados Ross y Adam Eaton en los jardines (aunque será muy difícil quitarle tiempo de juego al encendido Gerardo Parra).

Los outs productivos son buenos. Los turnos aguerridos y hits con dos strikes (especialidad de Prado en particular) son excelentes. Una mejor química en el clubhouse es algo positivo, por supuesto.

Sin embargo, siempre hay un pero. Y en esta ocasión, ese “pero” es la forma en que está jugando Upton con los Bravos.

El hermano de B.J., también integrante de Atlanta, conectó seis jonrones en sus primeros siete partidos del 2013. Es líder de Grandes Ligas en slugging con 1.192 y en OPS (porcentaje de embasarse más slugging) con 1.641.

Con el tiempo esos números bajarán a la tierra, pero algo está  claro: Justin Upton luce claramente como el del 2011 que terminó cuarto en las votaciones para el premio al Jugador Más Valioso de la Nacional. Quien no lo crea simplemente tiene que observar el cuadrangular que conectó en Miami esta semana, uno de los batazos más contundentes que ustedes verán durante todo el año. Me recuerda a un “palo” que dio Upton en julio del 2011 en San Diego, cuando envió una bola bien lejos y fuera del PETCO Park—uno de los estadios más difíciles para los bateadores, tal como lo es ahora el Marlins Park.

Upton ya no tiene problemas en el pulgar izquierdo—molestia que se dice fue el motivo de su 2012 por debajo de lo esperado.

La situación de Upton en Arizona el año pasado fue bien delicada. Con tantas expectativas, llegó a la temporada regular un poquito fuera de forma y—sea justo o no—se formó la percepción de que no se esforzaba al 100% todo el tiempo. El mismo dueño del equipo, Ken Kendrick, criticó públicamente la entrega del jardinero en un programa de radio. Hubo abucheos en el Chase Field.

La pregunta que me hago es la siguiente: ¿No valía la pena tenerle un año más de paciencia a Upton luego de una temporada por debajo, sobre todo tomando en cuenta de que estaba bajo contrato a un precio “razonable” de US$9.75 millones?

Contar con un pelotero del talento de Justin Upton no es un lujo que aparezca todos los días. Con el buen arranque de los Diamondbacks, nadie parece echarle de menos en Phoenix. Pero para mediados de la campaña, voy a querer chequear los números de poder de Upton y la producción colectiva de jonrones, slugging y OPS de Arizona—y cómo vayan las “Diamantinas” en las posiciones del Oeste de la Liga Nacional.

Me huele que a lo largo de la temporada, ese bate de Upton llegará a hacer falta en el desierto.

¿Se precipitaron los Diamondbacks con Upton?

PHOENIX – Mucho se ha hablado y mucho se hablará aquí sobre el cambio de Justin Upton, quien pasó de Arizona a Atlanta junto a Chris Johnson por el venezolano Martín Prado, el panameño Randall Delgado y tres prospectos.

Kevin TowersEl gerente general de los Diamondbacks, Kevin Towers, es un ejecutivo bien respetado. En San Diego construyó cuatro equipos de playoffs con relativamente pocos recursos. En el 2011, su primera temporada completa al frente de la gerencia de los Diamondbacks, Arizona ganó el Oeste de la Liga Nacional de manera inesperada con un roster conformado en parte por él y en parte por el GG anterior, Josh Byrnes—quien precisamente ocupa el mismo puesto con los Padres ahora.

El jugador más destacado de aquella edición del 2011 de los Diamondbacks fue Upton, quien terminó cuarto en las votaciones para el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional ese año.

En cuestión de unos meses, Towers ha desmantelado mucho del núcleo de los Diamondbacks que ganaron 94 juegos en ese 2011. En octubre fue cambiado a Oakland el jardinero Chris Young por el torpedero Cliff Pennington. Antes de eso Stephen Drew también había sido enviado a los Atléticos, Ryan Roberts a los Rays y Joe Saunders a los Orioles.

La pregunta que se hace en el desierto es la siguiente: ¿Se ha precipitado Towers con todos estos movimientos, sobre todo el de Upton?

Se suponía que Justin Upton era piedra angular del lineup, claramente el bateador más temible del ataque. Sí, luego de su gran 2011 se vio algo apagado, ya que su producción bajó a 17 jonrones, 67 empujadas y OPS de .785. Pero hay que recordar que unas dolencias en el pulgar izquierdo, lesión sufrida en abril, tuvieron que haber incidido en su disminuido rendimiento en el plato.

Aparte de los puros números, hay otras cosas “intangibles” en este caso. El que haya visto jugar todos los días a los Diamondbacks habrá notado que Upton, en ocasiones, no luce como el jugador más fogoso del mundo. En medio de la temporada, el dueño principal del equipo, Ken Kendrick, criticó a Upton en un programa de radio por eso mismo. ¿Es una falta de esfuerzo? ¿Es simple y llanamente su estilo?

Para mí es su estilo. Aquí nunca se escuchó nada acerca de una falta de dedicación ni entrega de parte de Upton. Sí, su 2012 fue una gran decepción. Pero con 25 años y bajo contrato por tres años más a un precio no exagerado, me parece que para Towers, el manager Kirk Gibson y los Diamondbacks valía la pena darle al menos un año más a Upton, a ver si se recuperaba por completo de las molestias en el pulgar y lograba un repunte.

De ser así, creo que Arizona podía darle la pelea a los grandes del Oeste de la Liga Nacional, Gigantes y Dodgers.

¿Y ahora? Nadie sabe. Es cierto que Prado es un pelotero bien valioso y que debe de llenar el hueco en la tercera base. Delgado podría reforzar muy bien a la rotación abridora si alcanza un poco más su potencial. Pero sin Upton y hasta sin Young, si estuviera en salud, veo cierta falta de trueno en la alineación de los Diamondbacks.

¿PARRA EN EL JARDÍN CENTRAL?

La buena noticia para Gerardo Parra es que ahora hay más claridad en torno a los jardines del equipo. Todo luce indicar que el venezolano sólo tendrá que competir por la titularidad en el bosque central con el joven Adam Eaton, ya que Jason Kubel y Cody Ross (¿firma con o sin sentido?…ya veremos) estarán en los jardines izquierdo y derecho, respectivamente.

Parra tiene mucho tiempo haciendo todo lo posible por ganarse su tiempo de juego en Arizona. En el 2012, viniendo de ganar un Guante de Oro, tuvo que “fumarse” una situación de cuatro outfielders, siendo él el cuarto. Manejó eso con mucha diplomacia, pero este año espera su turno para ser titular de una vez por todas.

Diamondbacks atrapados en la mediocridad

PHOENIX – Los Diamondbacks de Arizona, campeones defensores de la División Oeste de la Liga Nacional, no están jugando como un equipo que vaya a volver a la postemporada este año.

Son muchas las cosas que se le dio al equipo en el 2011 que en el 2012 simple y llanamente no han sucedido. Y pensar que el gerente general de Arizona, Kevin Towers, dijo hace dos semanas que él ve esta versión de los Diamondbacks como mejor escuadra que la edición del año pasado que ganó 94 juegos.

En el invierno Towers fue agresivo a la hora de agregar más talento al roster: Adquirió a Trevor Cahill y Craig Breslow con un cambio en el que pasó a los Atléticos el cotizado pitcher joven Jarrod Parker; firmó al toletero Jason Kubel, quien ha sido el mejor bateador del equipo en esta temporada; y aunque no se tratan de caras nuevas, hizo movimientos astutos para retener los servicios de Joe Saunders y Lyle Overbay a buenos precios en el mercado.

Pero, por supuesto, los juegos no se ganan en el papel, sino en el terreno. Eso me recuerda a una conversación que sostuve durante las Reuniones Invernales de diciembre con una de las personas más conocedoras de los Diamondbacks día por día en la crónica deportiva. La opinión de él era que las buenas temporadas en el 2011 de peloteros como Justin Upton, Ian Kennedy, Daniel Hudson y Ryan Roberts eran cosa de un solo año. Expresó que temía que Arizona volviera a la mediocridad en el 2012.

A esta altura el tiempo le ha dado la razón.

El “as” Kennedy, luego de tener récord de 21-4 el año pasado, lleva 6-8 con efectividad de 4.55. Hudson, viniendo de 16 victorias en el 2011, tuvo promedio de carreras limpias de 7.35 en nueve aperturas antes de ausentarse por una lesión en el codo de lanzar. No volverá este año. Josh Collmenter, la sorpresa más grata del 2011, empezó de manera pésima esta campaña y fue sacado de la rotación—pero para ser justo, se ha recuperado y últimamente ha sido uno de los abridores más confiables de Arizona.

Hace un año, los abridores de los Diamondbacks tuvieron efectividad de 3.84. En el 2012 ha sido de 4.33, la 14ta mejor de la Liga Nacional.

Del otro lado, Upton—después de terminar cuarto en las votaciones para JMV del Viejo Circuito en el 2011 con 31 jonrones, 88 empujadas, 21 robos y OPS de .898—lleva solamente siete bambinazos y OPS de .735. Ha sido abucheado en el Chase Field de Phoenix y hay rumores de que podría ser cambiado este mes. Chris Young, otra pieza clave del equipo, empezó esta campaña a todo vapor. Pero se lesionó y no ha sido el mismo desde que volvió a la acción. Ahora mismo lleva promedio de .206.

¿Y Gerardo Parra? El venezolano ha puesto de su parte en 74 partidos con promedio de .274, seis jonrones, 25 empujadas y 11 bases robadas como cuarto jardinero. Sí es cierto que ha recibido una buena cuota de tiempo de juego como tal, pero sigo insistiendo en que merece estar en el lineup todos los días y mayormente como primer bate, tomando en cuenta su velocidad y su porcentaje de embasarse de .340.

Se puede decir que Miguel Montero también ha cumplido como cátcher, tanto a la defensa como con el bate.

Un dato clave de los Diamondbacks: Si ves el bateo colectivo del equipo, no luce tan mal: sus 378 carreras anotadas los coloca en el séptimo lugar de la Nacional y su promedio de .262 los pone en el cuarto puesto del circuito. Sin embargo, Arizona ha anotado sólo 154 carreras en la ruta (14to lugar de la Nacional) comparado con 224 en casa (tercer lugar).

En otras palabras, se ve mucha inconsistencia y una discrepancia demasiada marcada entre sus actuaciones en el Chase Field y en el resto de los estadios. Por eso juegan para 19-25 fuera de su casa.

Con un segundo comodín, siempre hay posibilidades para los Diamondbacks y muchísimos otros equipos de ambas ligas. Pero la realidad es que en el desierto falta pitcheo abridor y falta que “se pongan las pilas” jugadores como Upton, Young, Roberts y el recién recuperado Stephen Drew. Si no, será un invierno bien pesado en las oficinas gerenciales del Chase Field.

Nuevo rompecabezas en Arizona

PHOENIX – Los Diamondbacks se han visto bien activos en el invierno, con las adquisiciones de Trevor Cahill y Craig Breslow, además de la continuidad de Aaron Hill, Lyle Overbay y John McDonald, entre otros.

El último movimiento realizado por el gerente general Kevin Towers tomó por sorpresa a muchos: la firma de Jason Kubel a un contrato de dos años. Claro, nunca es algo negativo la firma de un pelotero que pueda aportar, pero el hecho de Kubel llegar al desierto provoca la interrogante que está en boca de todos: ¿Dónde deja eso a Gerardo Parra en Arizona?

Con Chris Young y Justin Upton bien establecidos en los jardines central y derecho, respectivamente, el destino de Kubel es el bosque izquierdo. A primera vista, uno piensa que quedará Parra relegado al rol de cuarto jardinero. Por supuesto, eso sorprende y cae bastante mal, luego de que el venezolano ganara un Guante de Oro por lo que hizo en un total de 141 partidos en el 2011, mayormente en el jardín izquierdo.

Posiblemente sea cambiado Parra. Pero en caso de seguir en el desierto, es difícil imaginar cómo tendrá el tiempo de juego que realmente merece.

El manager de los Diamondbacks, Kirk Gibson, se mostró bien creativo en el 2011, poniendo a diferentes peloteros en distintas posiciones todo el tiempo. En algunos casos fue producto de las lesiones, pero en otros se trató meramente de su estilo como piloto. El jardín izquierdo no fue exclusivamente de Parra la temporada pasada. Allí jugaron también Willie Bloomquist, Xavier Nady y Ryan Roberts, entre otros.

Lo bueno que tiene Parra, como todos han señalado, es que puede jugar en cualquiera de los tres jardines. Si Arizona decide no cambiarlo, puedo visualizar mucho más descanso para Young, y en menor grado Upton, en la temporada del 2012.

Pero con todo y eso, aún no veo cómo pueden dividir el jardín izquierdo Parra y Kubel. Ambos son bateadores zurdos, así que no existirá la estrategia de zurdo/derecho. Ninguno de los dos ha jugado fuera de los jardines en su carrera, entonces no es fácil imaginar a ninguno de los dos en la primera base, por ejemplo. Kubel tuvo temporadas bien productivas del 2008 al 2010, con números que superan lo que ha hecho Parra hasta ahora en su joven carrera. Fue para algo que Arizona firmó a Kubel, y no fue para que esté en la banca.

Entonces, será bien interesante ver qué pasa en los entrenamientos si de verdad Parra continúa vistiendo el uniforme de los Diamondbacks.

¿De Guante de Oro a la banca?

Emociones “por un tubo” en el desierto

PHOENIX – Después de ser testigo de dos regresos para el recuerdo de parte de los Diamondbacks—con todo y que fueron ante los sotaneros Astros—tengo que decir que tenía tiempo sin seguir tan de cerca a un equipo que generara tantas emociones como esta versión de Arizona.

El equipo del desierto no va a terminar con el mejor récord y nadie sabe si llegará a clasificar o no. Pero sin nombres de cartel ni mucha nómina, y en general sin expectativa alguna, los pupilos de Kirk Gibson amanecieron hoy con ventaja de un juego sobre los campeones Gigantes, claros favoritos en el Oeste de la Liga Nacional durante la mayor parte de la temporada. De hecho, para muchos siguen siendo los favoritos para prevalecer en dicha división.

El martes 9 los Diamondbacks estuvieron perdiendo por marcador de 1-7 vs. Houston, antes de remontar con mucho trueno y ganar el partido 11-9. Dos días después, anotaron dos en el octavo y dos más en el noveno para empatar el encuentro 5-5, antes de ganar con cuadrangular de oro de Chris Young en extrainnings. En ese juego estuvieron a ley de dos outs de caer, pero un jonrón del novato recién subido Paul Goldschmidt permitió que continuaran las hostilidades.

Los regresos se han convertido en costumbre para los Diamondbacks del 2011. En juegos cruciales contra Minnesota, Milwaukee, Dodgers y ahora Houston, Arizona ha encontrado la manera de prevalecer cuando todo luce perdido. Aun sin el lesionado torpedero Stephen Drew—uno de sus mayores productores de carreras antes de fracturarse un tobillo en julio—los D-backs han podido seguir bateando, con Justin Upton, el venezolano Miguel Montero, su compatriota Gerardo Parra y el “hombre de los tatuajes” (Tat-Man, como le dicen aquí), Ryan Roberts, entre otros, dando los palos más importantes en los momentos indicados.

Con la excepción de Ian Kennedy (temporada brillante) y Daniel Hudson, la rotación abridora no es tan confiable, y por eso han sido necesarios tantos remontes en los últimos innings. Pero han brindado suficientes aperturas decentes lanzadores como Josh Collmenter y Joe Saunders como para evitar que el pitcheo caiga por completo. Y por supuesto, un mejorado bullpen encabezado por J.J. Putz y David Hernández permite que las reacciones ofensivas no sean en vano.

Jugando aquí en el Oeste, sin muchos nombres y en un ambiente que no es el más tradicional, los Diamondbacks no van a ser el enfoque de mucha atención. Eso le sienta bien a Gibson, que siempre tiene los pies sobre la tierra y se expresa con mucha cautela a la hora de hablar de la condición de su equipo como “puntero”.

Pero la verdad es que para los que hemos puesto atención, los que hemos seguido tan de cerca la trayectoria de este equipo y esta lucha en el Oeste, ha sido una de las temporadas más interesantes de los últimos años. Y así continuará hasta el final.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

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