Results tagged ‘ Esteroides ’
No es un tema tan sencillo…
PHOENIX -
Bien interesante ha sido el debate sobre los logros de Mark McGwire en los años
90, con su confesión de consumo de esteroides en esa década, cuando fue un
terror de los pitchers contrarios y puso récords de jonrones.
Me he
reservado un poco en este tema porque lo veo bien complicado, diferente a
muchos colegas y amigos que tienen la tendencia de evaluar las cosas de la
manera más simple posible–bien o mal.
En este
mundo muy poco es así de sencillo, y el consumo de las denominadas sustancias
para aumentar el rendimiento es algo que no se puede comprender del todo si uno
no es atleta, si uno no ha “estado en los zapatos” de los deportistas de la
época.
Los
peloteros de la era de los esteroides, con mucho que ganar y también mucho que
perder dependiendo de su decisión, veían cómo sus colegas mejoraban en lo
físico para destacarse en el terreno, poner números que los hacían estrellas y,
lo más importante, conseguían excelentes contratos en una época de mucha prosperidad en Estados Unidos.
Uno consume
esteroides. Si el otro no lo hace, ¿cómo puede competir? ¿Cómo puede ser la
figura en el béisbol que sería por su mero talento, si el otro ha agregado
algo? Si aquel lo hace, yo también tengo que hacerlo para que todos estemos en
“igualdad de condiciones” para competir.
¿Era justo?
Claro que no. Pero con una carrera de Grandes Ligas en juego, ¿qué harías tú?
¿Dejarías de hacerlo por no querer ser un “tramposo”? ¿Pero fueron tramposos de
verdad? Lo que consumía la mayoría no era prohibido en el béisbol, aunque sí era
dudosa la legalidad de esas sustancias sin receta médica.
¿Debe
permitirse el uso de esteroides en el béisbol y en el deporte? Claro que no, y
todos estamos de acuerdo en eso.
Para mí, la
razón más contundente es que ningún ser humano, en el campo que sea, debería
tener que arriesgar su salud de una manera tan grotesca para competir con los
demás. Esa fue la realidad; los que no consumieron esteroides no estaban en
igualdad de condiciones, y los que sí los usaron podían pagar un alto precio en
años posteriores con su salud.
La otra
razón es que sin dudas, el consumo de esteroides desnaturalizó el juego en
grandes proporciones. No es normal que 10 peloteros den 50 jonrones o más en
una temporada. No es normal 73, 70, 66 cuadrangulares en 162 partidos de
Grandes Ligas. Ahora parece que las cosas vuelven a su nivel, y eso es un buen
logro de MLB, por más críticas que se le haga.
Pero para
mí es una muestra de ignorancia y pensamiento simplista juzgar de una manera
tan drástica a McGwire y otros usuarios de esteroides en el período comprendido
aproximadamente entre 1986 y el 2003; eso de calificarlos como “tramposos” y
dejarlo así de sencillo es una falta de análisis y reflexión.
Como en
tantas cosas dentro y fuera del béisbol, no es cuestión de “bien” o “mal”. Es
mucho más complicado, y si uno ve el tema con un poco de madurez, ahí llega una
mayor comprensión.
Hasta la
Próxima, Desde el Desierto
Un legado de logros y fallas
PHOENIX — El
anuncio del inminente retiro de Don Fehr como jefe de la Asociación de
Jugadores ha llamado la atención, por el simple hecho de ser una figura tan
poderosa en el béisbol…hasta algunos dirían que el de más influencia.
La verdad
es que Fehr y el anterior director ejecutivo del sindicato, Marvin Miller, han
creado una entidad que les ha dado un sinnúmero de beneficios a sus clientes,
es decir a los jugadores de Grandes Ligas, en los últimos 45 años. Hay que
reconocerle eso. Cuando se habla de agencia libre, pensiones, salario mínimo y
otras protecciones, la Asociación de Jugadores de MLB es la envidia de sus
homólogos de los otros deportes norteamericanos.
Pero hay un
lado negativo de todo este poder que acumuló el sindicato. No hablo de la
resistencia de hace unos años de aceptar pruebas por esteroides, ni tampoco
pruebas por drogas ilegales “recreativas”.
Para mí,
hay un solo tema en que quisiera que el sindicato cambiara su postura: El tope
salarial.
Este
conflicto, que esencialmente fue la causa de la huelga de 1994-95, ha tenido a
mi juicio terribles consecuencias en el béisbol.
El béisbol
de Grandes Ligas, diferente a la NBA y otros deportes de aquí, no goza de un
equilibrio competitivo, y se debe a la falta de un tope salarial en el que
todos los equipos tengan igualdad de condiciones económicas para competir.
En la NBA,
es lo mismo ser fanático de San Antonio (ciudad pequeña) Spurs que de los
Knicks de Nueva York (últimamente ha sido mucho mejor, por cierto, para los
texanos). Hay igualdad de condiciones.
Si fuera como el béisbol, hace muchos años el estelar Tim Duncan hubiera
abandonado el “mercado pequeño” sin recursos para pagarle para irse a Boston
Celtics, Nueva York, Los Angeles Lakers o Chicago Bulls.
En Grandes
Ligas, no es lo mismo ser fanático de los Piratas que de los Yankees. La falta
de un tope salarial hace que los Nueva York, Boston, Los Angeles, etc., tengan
una ventaja injusta sobre la mayoría.
Y se debe a
la falta de un tope salarial. ¿Acaso los ligamayoristas no seguirían siendo
supermillonarios con un tope? Claro que lo serían. La renuencia del sindicato
de aceptar un tope desnaturaliza el béisbol.
Para mí,
ése será el legado de Don Fehr. ¿Cambiará la posición del sindicato bajo el
mando del que se espera que tome las riendas del gremio, Michael Weiner? La
historia nos dice que no. Pero ahora falta que el nuevo jefe haga historia y
cambie eso para bien de nuestro querido deporte del bate y la bola.
Hasta
la Próxima, Desde el Desierto
Ibáñez molesto por acusaciones de uso de esteroides. ¿Qué opinas?
El guardabosque de los Filis Raúl Ibáñez promete tomar acciones contra la gente que especule que su impresionante producción esté ligada con el uso de drogas para mejorar el rendimiento.
Según un informe publicado, Ibáñez no permitirá más insinuaciones como las que aparecieron en un blog del Internet.
¿Qué piensan ustedes?


Recent Comments