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Los Rangers, reconstruidos “sobre la marcha”

PHOENIX – Cuando los Rangers de Texas conquistaron en el 2011 su segundo banderín de la Liga Americana en forma consecutiva, contaban con los siguientes nombres: Josh Hamilton, C.J. Wilson, Neftalí Féliz, Matt Harrison, Alexi Ogando, Michael Young, Colby Lewis y Nelson Cruz.

Jon DanielsEn estos momentos, por diversos motivos—lesiones, partidas vía la agencia libre y hasta una suspensión por dopaje—el equipo de Texas está sin los servicios del grupo antes mencionado.

El gerente general de los Rangers, Jon Daniels, ha tenido que hacer malabares para mantener por el sendero positivo a Texas. Y lo ha hecho con un éxito admirable.

Es cierto que la organización cuenta ahora con más recursos económicos que nunca. Fue por eso que se pudo firmar al derecho japonés Yu Darvish en el invierno del 2011-12. Sin embargo, lo que más se destaca es cómo Daniels ha llenado los huecos uno por uno, sin hacer mucha bulla, para que los Rangers sigan como un equipo ganador y puntero este año. De hecho, en estos momentos Texas lleva la mejor marca de la Liga Americana.

¿Se fueron Mike Napoli y el venezolano Yorvit Torrealba? Llegaron A.J. Pierzynski y el boricua Geovany Soto. ¿Se fue Josh Hamilton? Ahí estaba el cubano Leonys Martín (y sí, como han jugado ambos este año, es una comparación justa, aunque sean diferentes clases de peloteros). ¿Se lesionaron Lewis, Harrison y Féliz? Han puesto su granito de arena en el montículo Tanner Scheppers, el venezolano Martín Pérez y ahora Matt Garza, ni hablar de la firma del cerrador Joe Nathan hace dos inviernos. ¿Fue suspendido el dominicano Cruz? Fue adquirido el guardabosque puertorriqueño Alexis Ríos.

Ya captan la idea. Ante las tantas lesiones y una salida inesperada de Hamilton (Daniels fue tomado de sorpresa durante un almuerzo con los reporteros, que informaron al ejecutivo sobre el acuerdo del toletero con los Angelinos), además de la dolorosa situación con Cruz, la gerencia de Texas ha sabido moverse y renovar su roster sin perder el ritmo en el terreno de juego.

Siempre hay cambios en un equipo de año a otro; así es el negocio del béisbol desde hace mucho tiempo. Pero llama la atención lo diferente que es el plantel de Texas ahora al del 2010, cuando el equipo del manager Ron Washington fue a su primera Serie Mundial.

De los jugadores de posición titulares, de aquella edición de los Rangers sólo quedan Ian Kinsler, el venezolano Elvis Andrus y Mitch Moreland (y considerar a Moreland “titular” en ese entonces es tema de debate).

En la Serie Mundial de hace tres años, los abridores de Texas fueron Cliff Lee (dos veces), Wilson, Lewis y Tommy Hunter. Sólo queda Lewis en la nómina del equipo, y éste no ha tirado ni una sola entrada en el 2013.

Nunca es fácil conformar un equipo exitoso año tras año. Pero los Rangers ganaron 87, 90, 96 y 93 partidos, respectivamente, entre el 2009 y el 2012, con tres clasificaciones y dos títulos de la Liga Americana. Y con 74-53 en estos momentos, parecen estar rumbo a otra campaña exitosa—aunque claro, está por verse cómo terminarán su lucha con los Atléticos por el Oeste del Joven Circuito y la pelea por los comodines.

Cuando se habla de reconstruir sobre la marcha, nadie lo ha hecho mejor en los últimos dos años que Jon Daniels y los Rangers de Texas.

Angelinos empiezan a cumplir con los pronósticos

PHOENIX – Después de un comienzo para el olvido, los Angelinos de Los Angeles van subiendo en la Liga Americana, hasta el punto de que si la temporada terminara hoy, serían uno de los cinco clasificados del Joven Circuito (y sería sin la necesidad del comodín extra que se implementa desde este año).

Desde que fue subido el joven Mike Trout el 28 de abril, los Angelinos han sido otro equipo—eso está claro. Y la adición del colombiano Ernesto Frieri al bullpen fue, aparentemente, la última pieza que faltaba para que los Angelinos empezaran a verse como el contendiente que todo el mundo visualizaba para el 2012.

Lo de Trout es simple y llanamente increíble, no tanto por su buen desempeño—el  talento del jardinero siempre ha sido algo innegable—sino por la forma en que ha rendido con apenas 20 años de edad. Para esta fecha el guardabosque encabezaba la Liga Americana en promedio de bateo con .345 y en bases robadas con 21. Con porcentaje de embasarse de .402 y slugging de  .543, lleva un impresionante OPS de .944, el sexto mejor de la Americana. Son números propios de un bateador pulido y maduro en Grandes Ligas, no de un novato de 20 años.

La defensa de Trout ha sido extraordinaria, como era de esperarse. Ahora Peter Bourjos, una vez considerado un seguro heredero de uno de los jardines de los Angelinos, ha sido relegado a un rol de jugador a tiempo parcial.

El tremendo cañón que es Mark Trumbo, el resurgir del veterano Torii Hunter y un repunte parcial del dominicano Albert Pujols también han sido clave en la producción ofensiva de Los Angeles, que aún espera por mayores aportes de nombres como el quisqueyano Erick Aybar, Vernon Wells y Bourjos, entre otros. Y digo “repunte parcial” a la hora de hablar de Pujols porque, aunque tiene números decentes ahora luego de un mal comienzo, aún queda por verse si aparecerá el Pujols de antes, la versión que arrasó con todo como integrante de los Cardenales del 2001 al 2011.

Por supuesto, el fuerte de los Angelinos es el pitcheo, una constante del equipo de Mike Scioscia desde hace varios años. Los Angeles encabeza la Americana en efectividad colectiva con 3.43. La rotación ha sido encabezada por el as Jered Weaver y C.J. Wilson, quienes se encuentran en los lugares 2 y 3 en EFE del Joven Circuito, respectivamente.

El relevo es donde ha impactado tanto Frieri. Desde que llegó a Anaheim en un cambio con San Diego en la primera semana de mayo, el colombiano se ha visto imbateable. Con su recta fulminante, Frieri ha permitido apenas tres carreras limpias en 35.0 entradas (0.77) al salvar 10 juegos en igual número de oportunidades. El dúo de Frieri y Scott Downs ha afianzado un bullpen de Los Angeles que se vio tambaleante al principio de la temporada.

Cuando empezó el 2012, todo el mundo esperaba un duelo entre los Angelinos y los Rangers en el Oeste de la Liga Americana. Texas ha puesto de su parte desde el principio, con marca de 48-29, la mejor de Grandes Ligas. Pero con su reacción en mayo y junio, Los Angeles tiene ahora 43-33 y está a 4.5 juegos de los Rangers., Parece que sí vamos a ver esa lucha férrea entre los californianos y los texanos en dicha división.

En otras palabras, apenas comienza la batalla.

Otro “palo” de Daniels, Ryan y Texas

PHOENIX – Definitivamente, los Rangers de Texas se han convertido en una organización modelo.

Durante tantos años de mucho bateo y poco pitcheo, el equipo de Arlington ni olió postemporada. Pero con la combinación de Jon Daniels, Nolan Ryan y los demás nuevos “jefes” de la franquicia, Texas lo hace todo bien desde la gerencia.

Roy Oswalt es el último ejemplo de la astucia de los Rangers, pero las buenas decisiones remontan al 2007, cuando fue contratado Ron Washington como manager. Con cada temporada han subido los bonos del dirigente, al igual que las victorias del equipo.

En el mismo 2007, el brillante gerente general Jon Daniels “atracó” al viejo y supuestamente más sabio John Schuerholz  de los Bravos, enviando a Mark Teixeira (último año de su contrato) y Ron Mahay a Atlanta por Elvis Andrus, Neftalí Féliz, Matt Harrison y Jarrod Saltalamacchia, entre otros.

Desde el 2010, cuando los Rangers llegaron a su primera Serie Mundial, Daniels ha sabido conseguir las piezas necesarias en medio de la temporada para terminar de clasificar. Hace dos años el palo fue traer al zurdo Cliff Lee, quien fue una pesadilla para los Rays y los Yankees, eliminados por Texas en la postemporada de aquel octubre.

El año pasado lo que tuvo que reforzarse fue el relevo intermedio; Daniels y el presidente del equipo, Nolan Ryan, lo hicieron de una manera contundente al hacer cambios por Mike Adams y Koji Uehara.

Ahora en el 2012 el primer refuerzo se llama Roy Oswalt, ante la lesión de Féliz. Oswalt es autor de 159 victorias a nivel de Grandes Ligas y dos veces ganador de 20 juegos con los Astros (2004 y 2005). A sus 34 años, con las diversas lesiones que ha sufrido y el mucho tiempo de inactividad, no hay garantías de lo que pueda aportar a esta altura de su carrera. Pero hay que aplaudir la agresividad de Daniels, Ryan y los Rangers a la hora de tomar acción.

Y más les vale a los texanos, porque ahí viene un monstruo que acaba de despertarse, un equipo que se llama los Angelinos de Los Angeles-Anaheim. Ahora sí nos espera la batalla cadente en el Oeste que todos pronosticaron al iniciar el 2012.

¿Cuánto valdrá Josh Hamilton en el mercado?

PHOENIX – Fue simple y llanamente increíble lo que hizo Josh Hamilton contra los Orioles en Baltimore. Sus cuatro jonrones (cinco en dos días, ya que había conectado HR en su último turno del juego anterior), ocho empujadas y total de 18 bases alcanzadas fueron algo de leyenda.

Todos sabemos de lo que es capaz Hamilton. Llegó a esta fecha como líder de la Triple Corona de bateo con promedio de .406, 14 cuadrangulares y 36 empujadas por los Rangers.

De por vida en Grandes Ligas lleva OPS de .926 en cinco temporadas y un mes de ésta, su sexta. Fue Jugador Más Valioso de la Liga Americana en el 2010, año en que ganó el título de bateo del Joven Circuito. Hay muchas hazañas más, pero ya captamos todos la realidad: Josh Hamilton es un súper pelotero.

El 2012 es el último año del contrato vigente de Hamilton en Texas. Obviamente estará buscando un lujoso pacto con los Rangers o cualquier otro club para el siguiente invierno. Eso se sabe. Lo que está por verse es si Texas u otro equipo estarán dispuestos a hacer una inversión en Hamilton como se ha hecho con Albert Pujols, Matt Kemp o Mark Teixeira, por ejemplo.

A primera vista, cualquiera diría que sí, que Hamilton merece tanto o hasta más de lo que se le paga a aquellos jugadores, y durante más años. Pero el caso no es tan sencillo, algo destacado por múltiples analistas a la hora de medir el valor que podría tener el jardinero en el mercado.

Primero está la edad. Tiene 30 años ahora mismo, y por más productivo que sea a esta altura de su carrera, ¿por cuánto tiempo más rendirá a este nivel? Segundo, es propenso a las lesiones. Con la excepción del 2008, cuando participó en 156 juegos, Hamilton nunca ha jugado más de 133 partidos en una campaña. Y tercero, todavía está el tema de sus problemas con las drogas y el alcohol hace unos años.

Este último punto tal vez sea el más espinoso. En dos ocasiones en los últimos cuatro años, durante la temporada muerta, a Hamilton se le ha visto consumiendo alcohol en bares. ¿Es malo eso? Claro que no. Pero es el mismo Hamilton que ha manifestado que estar libre de esos vicios y estar con Dios han permitido salir su enorme talento en el terreno de juego.

Me parece que Texas se encuentra con un dilema de mayores proporciones. Los Rangers sí tienen dinero; lo han demostrado al contratar a nombres como Yu Darvish, Adrián Beltré y Joe Nathan, además de otorgarles extensiones jugosas a peloteros como Ian Kinsler, Nelson Cruz y Derek Holland, entre otros.

Con el poder adquisitivo de los Rangers, sería un gran fracaso del equipo ante sus aficionados dejar escapar a Hamilton, quien se ha convertido en una especie de príncipe en el área de Dallas y el Metroplex. Pero en puros términos empresariales, ¿sería lo indicado invertir unos ocho años y cerca de US$200 millones en un pelotero que 1) estará entrando en edad, 2) se lesiona bastante y 3) aún se le queda la duda en cuanto a los vicios?

Esa es la pregunta que tienen que hacerse Nolan Ryan, Jon Daniels y el resto de los “jefes” en Arlington. No hay una respuesta fácil, pero la tendremos en algún momento del próximo invierno. Será la novela de la temporada muerta, con matices interesantes y poco comunes.

Se hizo historia en San Luis

SAN LUIS – Ya con la oportunidad de descansar un poco y quitarme el olor a champaña, puedo reflexionar sobre la Serie Mundial del 2011 y la increíble victoria de los Cardenales de San Luis.

Mucho se ha hablado de los obstáculos que tuvieron que superar los pupilos de Tony La Russa para llegar a coronarse contra todos los pronósticos. Definitivamente, el 2011 representó un triunfo para la historia de parte del aguerrido equipo de San Luis.

La victoria en el Juego 7 no hubiese sido posible, por supuesto, sin el espectacular sexto choque en que los Cardenales estuvieron a ley de un strike de ser eliminados no una vez, sino en dos innings consecutivos. En ambas oportunidades sacaron de abajo para empatar el partido, para luego ganarlo en extrannings con cuadrangular del Jugador Más Valioso de la serie, David Freese.

Lo curioso de este acontecimiento es que realmente no hubo tiempo de valorar ese Juego 6 en todas sus dimensiones, ya que a menos de 24 horas tocaba el decisivo séptimo partido. La Russa y los jugadores de San Luis hablaron bastante de no poderse dar el lujo de gozar demasiado el triunfo del sexto choque de cara al Juego 7. Misión cumplida en ese sentido, ya que le pusieron punto final a su increíble aventura de septiembre y octubre con una victoria contundente sobre los Rangers.

Antes del Juego 7, conversando con un colega en el terreno del Busch Stadium, dije que el Juego 6 era el mejor partido de béisbol que había visto en mi vida. Él, más o menos de mi generación, me comentó que aún consideraba el Juego 6 de la Serie Mundial de 1986 el mejor que había visto. Ese fue, por supuesto, el momento del error de Bill Buckner de los Medias Rojas y la victoria de los Mets en extrainnings para mantenerse con vida.

Yo no compartía la opinión de mi colega.

Ese partido de 1986 fue uno de los más emocionantes de la historia, sin dudas. Y sí, igual que Texas este año, Boston estuvo a ley de un strike para coronarse en esa ocasión. Pero fue una sola vez. Con tres sencillos, un lanzamiento desviado que permitió que el juego se empatara y el error de Buckner, los Mets triunfaron y, dos días después (hubo una posposición por lluvia al día siguiente), Nueva York se llevó el título.

En el caso de los Cardenales y la Serie Mundial del 2011, fueron dos veces que estuvieron al borde de la eliminación, no una. Y su regreso fue el producto de turnos aguerridos ante buenos lanzadores, batazos bien conectados y cero errores de los Rangers. Tuvieron que remontar una desventaja de tres carreras a partir del octavo inning, anotando una en la octava, dos en la novena y dos en la décima…antes del dramático batazo de Freese en la undécima.

Después de plantearle todo eso a mi muy respetado colega, éste pareció cambiar de idea y coincidir en que el Juego 6 de este año fue lo mejor que ha visto en el béisbol.

Hay un cliché en el deporte que afirma que cuando hay una competencia de tanta calidad y de tantas emociones, es una lástima que tenga que perder uno de los dos. Puedo decir eso mismo sobre los Rangers de Texas, un equipo de mucha calidad y que me ha tocado cubrir bastante en los últimos dos años. Es un grupo repleto de verdaderos profesionales como los dominicanos Nelson Cruz y Adrián Beltré, el venezolano Elvis Andrus, Michael Young y Josh Hamilton, entre muchos otros.

Los Rangers parecen estar bien armados para el futuro, sobre todo con un nuevo contrato de televisión que los pone en muy buena posición económica para seguir implementando las acertadas decisiones del gerente general Jon Daniels y del presidente Nolan Ryan.

Pero al fin y al cabo, el 2011 perteneció a los Cardenales de San Luis, que brindaron a todo fanático del béisbol algunos de los momentos más brillantes de nuestra generación. Será algo para contarles a nuestros hijos y nietos.

Texas decidido a volver a postemporada

PHOENIX – En esta época del año se nota cuando hay una gerencia y una organización con hambre de ganar.  Definitivamente, los Rangers de Texas han demostrado que están dispuestos a hacer lo necesario para reforzarse y darse la mejor oportunidad de volver a la postemporada.

En los primeros cuatro meses de la temporada, el gerente general de los Rangers, Jon Daniels, dijo claramente que la primera prioridad del equipo era fortalecer su bullpen, para que el cerrador dominicano Neftalí Féliz tuviera más apoyo.  El ejecutivo ha cumplido su palabra.

Al llegar la fecha límite del 31 de julio para cambios sin que los jugadores tengan que pasar por la lista de waivers, Daniels no sólo adquirió a Koji Uehara desde Baltimore, sino a Mike Adams de los Padres. Éste último era considerado uno de los mejores preparadores de mesa de Grandes Ligas, y cuidado si el mejor.

Ahora, antes de vencer la fecha límite para que los jugadores adquiridos sean elegibles para participar en la postemporada, Daniels dio otro “palo” al realizar un cambio adicional con los Orioles por el relevista zurdo Michael González (también trajo de nuevo al cátcher sustituto Matt Treanor, desde Kansas City). El resultado es que ahora no sólo cuenta Texas con tres derechos de primera categoría en su bullpen, sino también otro especialista zurdo. Darren Oliver era y sigue siendo una buena opción en ese sentido, pero con González los Rangers tienen una profundidad poco vista en el relevo.

Dicha profundidad es importante para un equipo como Texas, que depende de lanzadores jóvenes en su rotación como el dominicano Alexi Ogando, Matt Harrison y Derek Holland. El manager Ron Washington y el coach de pitcheo Mike Maddux han expresado su intención de cuidar los brazos de estos tres, y ahora será mucho más fácil con tanta calidad en el bullpen.

En el Oeste de la Liga Americana, los Rangers se encuentran en una lucha férrea con unos Angelinos que no quieren darse por vencidos y que parecen tener un calendario un poco más fácil que el de Texas. Nadie sabe cómo terminarán las cosas en dicha división, pero está claro algo: El GG Daniels y el presidente del equipo, el inmortal Nolan Ryan, han hecho todo lo posible por conformar un roster para volver a los playoffs.

Este manejo de los Rangers, al menos en lo que operaciones de béisbol se refieren, representa un gran progreso para la organización. Durante la era del anterior propietario del equipo, Tom Hicks, se gastó mucho en bateo, rara vez hubo buen pitcheo y la escuadra ni olía postemporada después de la época de los tres títulos divisionales al final de los años 90. Todo eso cambió en el 2010 con su primera clasificación en 11 años y su primer pase a la Serie Mundial.

Con su agresividad en el mercado de cambios, Texas luce decidido a tomar el próximo paso. Ahora sólo  resta ver los resultados en el terreno de juego.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto.

Hay que estar atento, bien atento…

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PHOENIX – El caso de Adrián Beltré ha sido uno de los temas
más llamativos de la temporada baja y para mí, es digno de bastante escrutinio.

Por un lado, a uno se le pueden “aguar los ojos” al ver lo
que hizo el dominicano con Boston en el 2010, con su buena defensa, sus 28
jonrones, 102 empujadas, buen promedio y sólido OPS (porcentaje de embasarse
más slugging).

Pero por otro, hay un patrón en su producción que llama la
atención: El año antes de firmar su gran contrato con los Marineros (cinco años,
US$64 millones), tuvo su mejor campaña con los Dodgers, conectando 48
cuadrangulares e impulsando 121 carreras. Pero en sus cinco temporadas en Seattle,
nunca empujó 100 carreras, nunca dio más de 26 vuelacercas y nunca bateó por
encima de .276. En otras palabras, no justificó su mega-contrato con los
Marineros.

Para restablecerse en el mercado, Beltré y su representante
Scott Boras decidieron aceptar un contrato de un año con Boston, donde
definitivamente el quisqueyano rindió. Es la misma estrategia que utilizó Boras
con el compatriota de Beltré, Carlos Peña, quien acaba de firmar por un año y
US$10 millones con los Cachorros después de batear por debajo de .200 con los
Rays.

¿Volverá Beltré a
dar números más discretos con un contrato a largo plazo, como sucedió en Seattle?
El tiempo lo dirá.

Pero hay más. Los Rangers definitivamente buscaban una
mejoría en la defensa de la antesala, donde Michael Young no es de los mejores
de dicha posición. Beltré es un tercera base auténtico, importante para un
cuerpo monticular que hace que la oposición ponga la bola en juego con mucha
frecuencia.

Además, Texas no necesita que Beltré cargue con toda la
ofensiva. Al fin y al cabo, los Rangers cuentan con bates como Josh Hamilton, Nelson
Cruz, Young, Ian Kinsler y Mitch Moreland, entre otros. Es un lineup mucho más
profundo que cualquier cosa vista por Beltré en Seattle entre el 2005 y el
2009.

Este contrato constituye una gran inversión de parte de
Texas con, a mi juicio, grandes interrogantes. En el papel luce como una fuerte
mejoría para los Rangers, pero hay que estar atento a la producción del
dominicano, a ver si se parecerá a la del 2004 y el 2010, o más a la del 2005
al 2009.

Hasta la Próxima, Desde el Desierto

 

 

 

 

Con un futuro brillante…sin saber el papel exacto

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ARLINGTON
- Cuando Neftalí Féliz cerró la victoria de los Rangers en el Juego 3 de la
Serie Mundial aquí sobre los Gigantes, el dominicano de 22 años se convirtió en
el segundo lanzador más joven en salvar un partido del Clásico de Otoño. El más
joven fue Bob Welch de los Dodgers en 1978 contra los Yankees, a los 21.

Al
igual que Féliz, Welch fue mayormente abridor en su carrera de liga menor, y en
sus primeros días en la Gran Carpa se desempeñó como relevista. Claro, Welch
nunca tuvo una temporada brillante desde el bullpen como lo hizo el quisqueyano,
quien en el 2010 salvó 40 partidos por Texas en la temporada regular.

Lo
interesante es la proyección que se podría hacer con Féliz y su futuro en la
lomita. Con el fuego que tira, fácilmente podría ser un cerrador exitoso
durante mucho tiempo. Es un papel de mucho prestigio y de mucho glamour. Si no
creen eso, pregúntenle al futuro Salón de la Fama Mariano Rivera, cerrador
panameño de los Yankees de Nueva York.

Pero
Féliz da la impresión de que quisiera volver a ser abridor. Y si lo hace,
seguiría una tradición de lanzadores que han brillado en octubre como
relevistas y que han vuelto a sus raíces iniciando partidos…con mucho éxito.

En
el caso de Welch, éste fue a la rotación de los Dodgers a los dos años de su
debut en Grandes Ligas, rumbo a una carrera de 211 victorias en las mayores,
incluyendo un Premio Cy Young en 1990 cuando ganó 27 juegos por los Atléticos
de Oakland.

Si
quieren remontar aun más, el actual “jefe” de Féliz, Nolan Ryan, estaba en el
segundo lugar en la lista de los pitchers más jóvenes con juego salvado en
Serie Mundial antes del rescate del dominicano aquí. Ryan salvó el Juego 3 del
Clásico de Otoño por los Mets ante los Orioles de Baltimore en 1969, y ya saben
lo que hizo después de eso. Se convirtió en abridor tiempo completo en 1972 luego
de ser canjeado a los Angelinos y terminó el Cooperstown con 324 victorias y la
mayor cantidad de ponches en la historia
de Grandes Ligas, 5,714.

Otro
ejemplo más reciente es el del derecho Adam Wainwright, de los Cardenales de
San Luis.  El derecho fue abridor todo el
tiempo en liga menor, pero en el 2006 como novato, cuando se había lesionado el
cerrador Jason Isringhausen, Wainwright cumplió ese papel con San Luis. Y de qué
manera. En la postemporada salvó cuatro juegos, incluyendo el partido decisivo
de la Serie Mundial, para ayudar a los Cardenales a coronarse campeones.

Desde
el año siguiente, volvió a su papel de abridor. Ha ganado 19 y 20 juegos,
respectivamente, en las últimas dos temporadas, siendo candidato al Cy Young en
ambas campañas.

¿Seguirá Neftalí Féliz los pasos de Ryan, Welch y Wainwright?
El tiempo lo dirá. Pero por ahora el quisqueyano se encuentra en la lucha por
ganar la Serie Mundial. Después de eso, lo único que podemos pronosticar es que
si tiene esa recta de 100 millas por hora y sigue desarrollándose como pitcher
completo, el cielo es el límite.

Hasta
la Próxima, Desde…Arlington, la capital de Ranger-Cowboymanía

“Sangre nueva” en la Serie Mundial

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SAN FRANCISCO – La Serie Mundial del 2010 ya es reconocida
como una competencia de “sangre nueva”, entre dos equipos sin mucha tradición de
éxitos en octubre
.

Hay que aclarar eso…los Gigantes no han alcanzado la gloria
desde que se trasladaron a San Francisco en 1958, pero en Nueva York sí
tuvieron muchos momentos brillantes. En la Gran Manzana, como los Gigantes de
Nueva York y jugando en el Polo Grounds del alto Manhattan, el equipo conquistó
cinco títulos de Serie Mundial, siendo el último en 1954. En dicho Clásico de
Otoño, Willie Mays hizo su famosa atrapada de espalda en el jardín central para
ayudar a los Gigantes a barrer a los Indios de Cleveland, fuertes favoritos por
cierto para derrotar a los neoyorquinos en aquel octubre.

Pero eso ya es historia.

En San Francisco, los Gigantes han contado con muchos
nombres–el dominicano Juan Marichal, el boricua Orlando “Peruchín” Cepada,
Willie McCovey, Bobby Bonds y su hijo Barry–entre muchos otros, pero nunca han
ganado una corona. De hecho, en sus primeros 52 años aquí, han ido a solamente
nueve playoffs y ahora cuatro Series Mundiales.

En 1962, su quinta temporada en el área de la Bahía,
perdieron la Serie Mundial de manera bien dolorosa en el séptimo partido ante
los Yankees, cuando un lineazo de Willy McCovey con dos abordo fue directo al
guante del segunda base Bobby Richardson en el noveno inning, para ponerle fin
a las esperanzas de los Gigantes.

En 1989 fueron barridos en el Clásico de Otoño por sus
vecinos Atléticos de Oakland, pero lo que más se recuerda de aquella Serie
Mundial fue el terremoto de San Francisco que ocurrió a unos minutos del Juego
3 en el Candlestick Park y que causó la suspensión de las acciones beisboleras
durante 11 días.

En el 2002 parecía que iban a conquistar su primer título
para la ciudad de San Francisco. En el Juego 6, faltándole una victoria para
coronarse, los Gigantes le permitieron seis carreras a los Angelinos entre los séptimo
y octavo innings para perder ese choque, y al día siguiente fueron vencidos de
manera contundente por el equipo de Anaheim. Ahora, ocho años después, buscan obtener
el trofeo de campeón por fin.

 

TEXAS, MENOS TRADICIÓN TODAVÍA

En 1961, los Senadores de Washington se trasladaron a
Minnesota para convertirse en los Mellizos. Para sustituir al conjunto en la
capital de Estados Unidos, se fundó un equipo de expansión, los “nuevos”
Senadores de Washington, que en 11 años en el Distrito de Columbia fueron un
rotundo fracaso.  

En 1972, el equipo se mudó al área de Dallas, Texas (su
hogar es en Arlington, parte del famoso “Metroplex”, grupo de ciudades que
conforman la comunidad de Dallas-Fort Worth). Los Rangers no llegaron a
clasificar hasta 1996, y el 2010 llegaron a apenas el cuarto playoff de su
historia. La victoria de Texas sobre Tampa Bay en la ronda divisional fue su primera
en una serie de postemporada, y por supuesto ésta será la primera Serie Mundial
de la franquicia.

Definitivamente, aciertan los que afirman que habrá “sangre
nueva” bañándose de champán cuando se corone el campeón del 2010.

En términos deportivos, la única rivalidad de verdad  entre estas dos ciudades ha sido en el fútbol
americano de la NFL, donde en los años 90 existió una fuerte competencia en la
que los Cowboys de Dallas y los 49ers de San Francisco se enfrentaron en tres
semifinales consecutivas y entre ellos se adueñaron del trofeo del Supertazón
cuatro años al hilo entre 1992 y 1995.

En el básquet de la NBA, los Warriors de Golden State–que juegan
en Oakland al lado del estadio de los Atléticos y los Radiers de la NFL,
lograron lo que fue en ese entonces la mayor sorpresa en la historia de la
primera ronda de los playoffs en el 2007. Siendo el octavo sembrado en la
Conferencia del Oeste, los Warriors le ganaron a los Mavericks de Dallas, el
equipo de mejor récord en la temporada regular y subcampeones del año anterior.

En el béisbol, es hora de forjar nuevas tradiciones entre
San Francisco y Dallas (Texas). Si ambos siguen jugando como lo han hecho para
llegar a este punto, la Serie Mundial del 2010 nos bridará una competencia bien
cerrada y de muchas emociones.

Hasta la Próxima, Desde…la Bahía de San Francisco

 

 

 

 

 

 

Caras nuevas se hacen sentir en playoffs

AP100624043145.jpgNUEVA YORK – Mucho se ha hablado de Elvis Andrus y Nelson Cruz acerca del excelente comienzo de ambos en su primera experiencia en playoffs. El dúo bateó de hit en cada uno de sus primeros nueve partidos de la postemporada, contra Tampa Bay y Nueva York, siendo piezas cruciales en el éxito de los Rangers en el mes de octubre.

Después del Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, Andrus bateaba .317 (41-13) en esta postemporada, con seis bases robadas y cinco anotadas. Definitivamente, el venezolano ha sido la chispa de la ofensiva de Texas como primer bate.  A sus 22 años, Andrus se ve como todo un veterano, relajado en el ambiente de postemporada y divirtiéndole como siempre.

“No me lo imaginaba”, dijo el oriundo de Maracay sobre sus éxitos en octubre. “Pero eso es lo bueno de playoffs. Estamos nuevos en playoffs y no tenemos nada que perder.”

Lo dicho por Andrus parece reflejar la actitud general de unos Rangers que colectivamente tienen muy poca experiencia en postemporada, comparado con unos Yankees que son los campeones defensores pero que han lucido mucho más apretados.

De su parte, Cruz ha sido el bateador de poder que el mundo se ha acostumbrado a ver desde hace unos tres años. Además de conectar de hit en cada uno de sus primeros nueve partidos de playoff, el dominicano ha disparado cuatro jonrones y dos dobles, y lleva promedio de .371 con seis empujadas.

“Me imaginaba que iba a tener éxito, pero no tanto como estoy teniendo”, dijo Cruz. “He tratado de darle un poco mas de empeño y enfocarme un poquito más en lo que estoy haciendo.”

El veterano Bengie Molina, de los pocos integrantes de Texas con amplia experiencia en playoffs, habló desde el principio sobre este equipo y su capacidad de dar la pelea en esta época del año.

“El equipo tiene mucho corazón, muchos guts (agallas)”, dijo el boricua antes de arrancar la serie ante los Mulos. “No tememos la adversidad, es un equipo que batalla fuerte, que le gusta batallar, le gusta ganar. Trabaja demasiado duro. Están preparados para ganar.”

Definitivamente, confianza no le falta a esta edición de los Rangers. Antes de arrancar esta ronda de los playoffs, el cerrador dominicano Neftalí Feliz le dijo al amigo y colega Enrique Rojas que Texas le ganaría a Nueva York más fácil que a Tampa Bay. Fueron declaraciones atrevidas de parte del novato, pero su equipo le ha hecho quedar bien hasta el momento.

“Mantengo mi palabra”, dijo Feliz después del Juego 4. “Tenemos tremendo equipo, yo sabía que iba a pasar. Uno no adivina el futuro, pero sabía que nos iba a ir bien.”

Los Rangers, la sangre nueva en estos playoffs, han sido todo un éxito hasta ahora en octubre, divirtiéndose en cada momento.

Hasta la Próxima, Desde…el Bronx
 

 

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